Los rumores de vuelos de LAN desde distintas ciudades de la Argentina no eran nuevos, aunque recién se informaron oficialmente los de Salta y Rosario este miércoles. Mientras avanza pedido de más vuelos a Miami y Punta Can.

La semana pasada, por su parte, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, anunció que la provincia podría pasar a contar con cuatro frecuencias directas semanales a Lima. El funcionario le habría manifestado al presidente Mauricio Macri, y a los ministros de Turismo y Transporte, Gustavo Santos y Guillermo Dietrich, respectivamente, “la necesidad de contar con más vuelos que conectaran a Mendoza con el mundo”. El tema habría sido abordado con directivos de LAN el mes pasado en FITUR, en Madrid. Lima es uno de los principales hub de LAN desde donde es posible conectar con el resto de Sudamérica, el Caribe, Europa y Estados Unidos sin necesidad de retroceder hasta Ezeiza (a veces inclusive con cambio de aeropuerto) para salir al mundo. El comunicado de este miércoles confirma los vuelos desde Salta y Rosario. LAN ya había operado esta última ruta, sobre la base del Acuerdo de Fortaleza, pero en febrero de 2012 el gobierno argentino los obligó a cancelar la operación con la clara intención de proteger a Aerolíneas, pese a la oposición del pueblo santafesino. Unos meses antes, en plenas elecciones, el secretario de Transporte de entonces, Juan Pablo Schiavi, había propuesto para calmar a los vecinos que en vez de LAN Perú la operación estuviera a cargo de LAN Argentina, es decir con tripulantes locales y aviones matriculados en el país. La empresa accedió y pidió formalmente la ruta, pero la ANAC, que conducía Alejandro Granados, rechazó la propuesta. Las elecciones ya habían pasado.

ARGENTINA: ESPECULACIONES DE LOS MEDIOS POR AUMENTO DE TARIFAS

Hace rato que un ticket aéreo dejó de costar lo mismo a dos pasajeros que vuelan en la misma compañía, el mismo día, a la misma hora y al mismo destino. En definitiva, que no hay una tarifa sino varias para un mismo asiento. Todo depende de la mayor o menor ocupación de ese vuelo al adquirir el pasaje. La semana pasada, al conocerse la decisión de las autoridades argentinas de eliminar las tarifas máximas de referencia los medios, calculadora en mano, salieron a estimar el porcentaje de aumento. Hablaron de subas de hasta un 30% (algunos sin el “hasta”) o de un promedio de entre el 13 y el 15 por ciento. Pero este cálculo solo tiene vigencia el tiempo que dura el diario. El Decreto 294 que eliminó las “tarifas máximas” (las mínimas se mantienen para evitar posible dumping) fue bien recibido por todas las aerolíneas. Especialmente por Aerolíneas Argentinas, que busca reducir el rojo heredado mejorando los ingresos, como en este caso, o bajando los costos de comercialización como fue la baja de comisiones a las agencias y otros incentivos de hace dos semanas. El último ajuste de tarifas (16%) había sido en diciembre de 2014. Durante la gestión kirchnerista la fijación de las tarifas fue una herramienta que el gobierno utilizó para lacerar a las líneas aéreas privadas y beneficiar a Aerolíneas, asistida por subsidios. Los aumentos generalmente se otorgaban por presión de las empresas de micros. El Grupo Marsans, al margen de sus propios errores, sufrió los rigores de esta política hasta que “soltó” a Aerolíneas. SOL suplicó en diciembre de 2014 un subsidio a través de la compañía estatal porque estaba obligada a vender por debajo de sus costos de explotación. Según cuentan en el sector, Néstor Kirchner le había ofrecido a una muy reconocida low cost latinoamericana ingresar al mercado argentino. Enfrente estaba Marsans. Los empresarios vinieron, estudiaron el mercado y preguntaron cómo se fijaban las tarifas. Les dijeron: “el gobierno, a su criterio”. Se fueron antes de entrar. “Es como que te inviten a poner un quiosco pero con la posibilidad de que te obliguen a vender las golosinas por abajo del costo del mayorista”, ejemplifica un empresario que durante años sufrió los efectos de esta política.

 

DESIGNAN AUTORIDADES EN LA NUEVA EMPRESA ARGENTINA DE NAVEGACIÓN AÉREA

La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA Sociedad del Estado) es un organismo civil que gestionará el tráfico aéreo “para hacer que los vuelos sean más eficientes y más seguros, sin demoras, ni cancelaciones, y bajo estándares de seguridad internacionales que garanticen la seguridad y la regularidad de la navegación aérea”. La semana pasada el titular de la cartera de Transporte, Guillermo Dietrich, designó al doctor Agustín Rodríguez Grellet y al ingeniero Alberto Guevara, para ocupar la presidencia y la vicepresidencia respectivamente, en tanto que su par en Defensa, Julio Martínez, hizo lo propio con Rubén Lanceta como director. Para IATA, el 33% de las demoras a nivel global está vinculado a una prestación deficitaria de los servicios de navegación aérea. Con la puesta en marcha de la nueva empresa, Argentina zanja una vieja deuda para con la aviación y los trabajadores del sector. El plan de inversión en equipamiento e infraestructura de la EANA para los próximos 2 años incluye: la construcción de torres de control nuevas en los aeropuertos de Aeroparque y Ezeiza, dos centros de control aéreo (conocidos como ACC) nuevos en Ezeiza y Comodoro Rivadavia; y un plan de profesionalización en las condiciones laborales de los 1.700 controladores aéreos que trabajan en 42 aeropuertos y aeródromos a lo largo de todo el país.

Fuente: SGR

 

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