El operador receptivo de Buenos Aires Caltour se declaró en cesación de pagos y pedirá su propia quiebra. En el limbo quedan más de $ 4 millones en cheques sin fondos, dos pedidos de quiebra por parte de hoteles porteños y medio centenar de colaboradores sin trabajo. Caltour, que movía un flujo significativo de turistas de Brasil, habría naufragado por una acumulación de deudas “incobrables” de sus “socios” comerciales en el país vecino.

Desde la ABAV de Brasil reconocieron que en los últimos dos años hubo algunos quebrantos, pero descartaron que se trate de una tendencia generalizada

Teléfonos que suenan hasta quedarse roncos, oficinas cerradas, una larga (muy larga) lista de cheques emitidos sin fondos y reclamos judiciales de proveedores son las postales que dejó el “no va más” del mayorista receptivo. Hasta ahí la historia tiene todos los condimentos de una clásica y traumática cesación de pagos, que en cuestión de días se convertirá en el pedido de la propia quiebra (según adelantaron a este medio los abogados que representan a la empresa). La cantidad y los montos implicados en la cadena que se cortan por Caltour son llamativos, tanto como la alerta que el caso plantea respecto de Brasil.

CRONICA DE UN FINAL.

Creada en 2005, Caltour llegó a manejar una cuota importante de grupos de brasileños que viajaban al país. Básicamente por la penetración del receptivo argentino en regiones que exceden al clásico mercado paulista, fundamentalmente en Curitiba, Bahía y todo el nordeste. Su dueño, Aram Krikorian, era un activo articipante de las misiones de empresarios locales a Brasil y llegó a forjar una empresa que informaba una nómina de 38 empleados, cinco choferes y 14 guías multilingües; además de una flota de cinco vans. Lo cierto es que el panorama que dejan las últimas tres semanas son elocuentes sobre el ocaso de la salud financiera del operador. Por un lado, el receptivo acumulaba hasta el viernes pasado la friolera de 155 cheques rechazos por falta de fondos (sin levantar), por un valor total superior a los $ 4 millones. Por el frente judicial, se abrieron entre la última semana de febrero y la primera de marzo cuatro expedientes. Dos solicitando la ejecución de deudas que mantiene Caltour con un alojamiento porteño y un receptivo con fuerte presencia en la Patagonia. Y otras dos pidiendo al juez que decrete la quiebra y la liquidación de las acreencias que mantiene con dos establecimiento 4 estrellas de la Ciudad de Buenos Aires. Por último, está el reclamo de los empleados que, además de haberse quedado sin trabajo, están inquietos por la falta de cobro de sus salarios.

PROXIMOS PASOS.

Ante este escenario, la empresa había decidido cerrar sus puertas y declararse en cesación de pagos, mientras definía si se encaminaba hacia un concurso de acreedores o directamente pedía su propia quiebra. Finalmente, el jueves pasado Krikorian se decantó por la segunda alternativa. Así lo explicaba a este medio uno de los abogados que representa a la empresa, Oscar Silvio Fleitas: “Deben sueldos y no consiguieron financiamiento para hacer frente a los salarios, así que tuvieron que cerrar (…) Hoy están juntando la documentación para presentar su propia quiebra. De ser decretada va a inhabilitar los otros pedidos ante la Justicia, a los cuales ni siquiera se habían corrido traslado”. Todavía no se sabe exactamente quiénes son los acreedores y los deudores de Caltour, pero ambos listados – como veremos más adelante- son largos. “De aquí a 10 días estarán todos esos datos. Pero me han comentado que como a ellos no les pagaron, no pudieron pagar y se fundieron. De acreditarse eso se fijará una orden de pago en la cual el primero que va a cobrar es el síndico, los gastos de justicia y después los acreedores laborales”, explicó el letrado.

ENSAYANDO PORQUES.

En diálogo con La Agencia de Viajes, el presidente de la Aviabue (de la cual Caltour era socia), Jorge Andía, dijo que se trató de un tema “netamente comercial” vinculado a la acumulación de retrasos en los pagos de los operadores brasileños. “Hay que saber cuándo hacer un corte con las cuentas que no pagan”, concluyó el dirigente. Efectivamente, fuentes calificadas del mercado le aseguraron a este medio que la quiebra en febrero del operador brasileño New Line (luego de un largo y fallido intento de gerenciamiento por parte de Nascimento Turismo) le dejó a Caltour un rojo de cerca de US$ 330 mil que hizo naufragar al receptivo argentino. Pero no habría sido de Curitiba el único “incobrable” que le habría quedado de sus “socios” en el país vecino. De acuerdo a la versión de la empresa hay al menos otra media docena de operadores brasileños que le habrían dejado otro agujero, que suma un monto total incluso superior al de New Line.

¿ALERTA AMARILLA?

Al margen de los motivos de la estrategia comercial que llevaron a que Caltour no “cortara el chorro” de sus cuentas a tiempo, no deja de llamar la atención el número de operadores brasileños que trabajaban con su par argentino que se declararon en quiebra o entraron en cesación de pagos. Lo que dispara la pregunta inmediata de qué pasa con la salud de las empresas del país vecino. “Es cierto que en 2013-14 tuvimos algunos cierres de empresas en Brasil por una cuestión de dificultades financieras. Ahora bien, no podemos categorizar o ampliar el concepto y tratarlo como si fuera una tendencia generalizada”, explicó a este medio el asesor jurídico de la Asociación Brasileña de Agencias de Viajes (ABAV Nacional), Marcelo Oliveira, quien evitó dar detalles puntuales sobre el caso Caltour: “La deuda parece un monto muy importante, pero no sabemos con precisión la modalidad comercial adoptada entre ellos, sobre todo en cuanto a liberación de créditos”. El letrado reconoció que el contexto económico actual en Brasil se ha complicado, a lo que se suma una pérdida de valor del real frente al dólar. “Pero para algunos esto último es un beneficio. Al punto que tenemos noticias de agencias brasileñas que nunca vendieron tanto en los últimos años. Por eso no podemos hablar de una tendencia”, analizó Oliveira, quien puntualizó que los problemas que atraviesan algunas empresas del sector tienen que ver más con dificultades para adaptarse a un nuevo contexto de negocios cruzado por la tecnología. “Por ejemplo, las operadoras están sufriendo mucho con las agencias pequeñas y medianas que deciden contratar directamente con los prestadores internacionales. Y así es como algunos empezaron a tener problemas y hubo quienes tuvieron que cerrar”.

¿Y LOS PASAJEROS?

Una de las incógnitas a comienzos de la semana pasada era qué sucedería con los pasajeros brasileños en viaje o con reservas firmes. La ausencia de ruido a ese nivel se mantuvo y en el mercado sostienen que no han habían indicios de que Caltour haya dejado turistas “colgados”. Tampoco al otro lado de la frontera. El asesor jurídico de la ABAV sostuvo que “no tuvimos grandes repercusiones ni problemas con pasajeros brasileños. Puede haber habido algunos casos puntuales, pero no se hicieron públicos”. Tal vez la clave sea que tanto en Brasil como en Argentina las entidades y autoridades estaban al tanto de la situación, lo que denota cierta prevención en el cierre. “Como la ABAV Nacional recibimos un comunicado de la propia Caltour notificando los problemas comerciales con empresas brasileñas que cerraron sus actividades”, reveló Oliveira. Lo propio hicieron aquí a través de la Aviabue, que a su vez se encargó de notificar a sus socios del cierre de la empresa.

Fuente: Ladevi
17/03/2015

 

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