Uno de los mayores especialistas de turismo de nuestro país relexiona sobre la importancia de las estadísticas, aboga por su realización y argumenta en favor de recuperar en esta nueva gestión una iniciativa perdida: la elaboración de la Cuenta Satélite de Turismo.

Las estadísticas de turismo siempre han estado en mis preocupaciones, es decir, el tener estadísticas serias, confiables y el poder disponer de ellas en tiempos dilatados, con la misma consistencia, para formar series.

Desde mis diferentes gestiones en el Ministerio de Turismo de la Nación, en la OMT y en el Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, donde se creó el Observatorio (con resultados muy positivos dada la continuidad en el tiempo y la ampliación de información consistente), siempre han sido una preocupación para mí.

Dicho esto, me inquieta no tener datos estadísticos a nivel nacional, a los que ya estábamos acostumbrados. Es de suponer, que es consecuencia de la emergencia estadística, que se declaró en diciembre para tratar de reconstruir el Indec y su capacidad técnica, tema suficientemente conocido y compartido.

Pero en lo que hace a las estadísticas de turismo, entre otras, la Encuesta de Turismo Internacional era una herramienta bien construida y confiable, no así algunas otras estadísticas del turismo receptivo, que provenían de los accesos terrestres a nuestro país y que adolecían de una innegable inflación.

Lo que no sé –y lo expongo–, es si las encuestas del sector turismo se siguen haciendo y no se publican los resultados. Si se continuaran haciendo tendríamos, una vez levantada la emergencia, las series completas y sin interrupciones.

El ministro Gustavo Santos, en sus últimas intervenciones, habló de caídas en el receptivo y aumentos en el emisivo, y de la composición del receptivo en la Argentina y algunos datos de su evolución, lo que me permite inferir que quizás hay datos recientes, o que la base de la información sea 2015, hasta donde se publicaron las estadísticas.+

Más allá de estos números, la sensación y realidad de lo que pasa en el sector, en cuanto al receptivo, emisivo y doméstico, es conocida por los distintos actores privados y públicos del turismo, que viven el día a día.

Las estadísticas confiables, consistentes y cabales, en el turismo, son de la misma naturaleza de necesidad, que en otras áreas de la Economía. Muchos gobiernos y destinos han caído en la actitud fácil, en su cortedad temporal, de fraguarlas, siempre al alza en cuanto a llegadas, gasto promedio, composición por orígenes, estructura del gasto y estadía, y demás; pero han tenido patas cortas, además de provocar la desconfianza de los usuarios, de otros sectores de la Economía (como los inversores) y fundamentalmente de la sociedad en su conjunto. En estos casos dejan de ser utilizadas y se desconfía sistemáticamente de ellas.

También agregaría que las estadísticas que publica la Organización Mundial del Turismo son las que les envían los países miembros. Se han dado casos de rectificar series completas, ante cambios de gobiernos y de las autoridades turísticas. Por ello es importante corregir lo que haya que corregir y darle continuidad a las series, pero nunca callarlas. Otro elemento que quiero destacar es la necesaria construcción de la Cuenta Satélite de Turismo, desarrollada por la OMT y aplicada en numerosos países, con resultados impresionantes en lo positivo, respecto del sector turismo y su peso en la Economía. En algunos países realizarla permitió verificar que el peso del Turismo en el PBI era el doble que lo que resultaba aplicando los sistemas anteriores de cálculo.

En la Argentina, la realizamos para la Ciudad de Buenos Aires en 2010 y ha sido ajustada recientemente. Mucho se ha avanzado en el mundo en la aplicación de este instrumento, la Cuenta Satélite, no solamente para países sino también para jurisdicciones, provincias, estados y destinos turísticos importantes

Es necesario trabajar sobre la Cuenta Satélite del Turismo de la nación y generar una acción, desde el Consejo Federal, para que en el programa estadístico se incorpore la realización de Cuentas Satélites por provincias. Imagínense qué interesante e importante sería tener esta batería de datos de los principales destinos turísticos de nuestro país. En este sentido puede haber colaboración externa para la realización de los trabajos respectivos, tanto de la OMT como del BID.

Creo firmemente, siempre lo creí y lo puse en práctica en la medida de lo posible, que tener estadísticas confiables y seriadas, del sector y su repercusión en la Economía, el empleo y la sociedad; hace al buen gobierno, a la transparencia y a una mejor toma de decisiones por parte del sector público y el privado.

En este comienzo de gestión del presidente Maurio Macri, me pareció pertinente hacer esta reflexión y aporte sobre la actividad y sus estadísticas y su impronta en la política y gestión del turismo.

Fuente: Ladevi
18/03/2016