La comuna presentó la iniciativa que impulsa e invita a toda la sociedad mendocina a colaborar para su concreción. Tiene por objetivo valorar los sitios trascendentales de la Gesta Libertadora y constituirlos en punto de identidad distintiva del pueblo.

La municipalidad de Las Heras, junto a la Secretaría de Cultura y la Universidad de Mendoza, presentó el proyecto de refuncionalización, preservación, recuperación y puesta en valor del “Monumento Nacional Campo Histórico El Plumerillo”.

La iniciativa tiene por objetivo valorar los sitios trascendentales de la Gesta Libertadora Americana del Cruce de Los Andes, y constituirlos en punto de identidad distintiva del pueblo de Las Heras, del país y Latinoamérica.

De la actividad participaron el intendente Daniel Orozco, el secretario de Cultura Diego Gareca, el rector de la UM Emilio Vázquez Viera, y funcionarios municipales y del establecimiento educativo.

La presentación del proyecto estuvo a cargo del director de Bicentenario de la comuna, Luciano Romero, quien describió las diversas obras que se pretende llevar adelante para las mejoras del lugar.

Las Heras fue declarada cuna de la Gesta Libertadora por ley provincial, ya que esta historia comienza en nuestro departamento. San Martín llega a la gobernación-intendencia de Cuyo, pero con un fin, que era la formación de un ejército para dar la libertad a Argentina, Chile y Perú. Este proyecto lo pone en valor al Campo de Instrucción, con el objetivo de crear un distrito Histórico Internacional. Nuestra visión es potenciar los valores y virtudes que hicieron posible la Gesta Libertadora”, afirmó.

La exposición se centró en los puntos que el municipio pretende destacar con el proyecto, como el de generar un Distrito Histórico Internacional, que se conecte con otros distritos históricos de Latinoamérica; producir productos turísticos y culturales, como estrategia de desarrollo humano para la población, y especialmente en la idea de apoyo económico para lograrlo.

Además el Campo Histórico El Plumerillo tendrá su propio viñedo: es para mostrar el paisaje productivo de Mendoza y reforzar el rol turístico y cultural de la vitivinicultura en el departamento.

Con el fin de mostrar el paisaje productivo de Mendoza y reforzar el rol turístico y cultural de la vitivinicultura, la Municipalidad de Las Heras, el Fondo Vitivinícola Mendoza y Fecovita se unieron para crear un espacio en el Campo Histórico el Plumerillo en donde se implantará un viñedo que le dará marco al monumento al General San Martín y su gesta libertadora.

En la actualidad el Campo Histórico funciona como un museo temático al que asisten escuelas de la provincia y turistas que desean conocer la tierra que San Martín eligió para comenzar su labor de libertador.

Por otro lado, en enero de 2017, el Campo Histórico El Plumerillo será el centro de los festejos del Bicentenario de la Gesta Sanmartiniana. 

El Intendente Daniel Orozco, expresó que “en el marco del Bicentenario de la Gesta Libertadora Americana, incorporar estos viñedos al campo de Instrucción de El Plumerillo, es la mejor representación de la cultura cuyana en tierras donde el General San Martín inició la libertad”.

Por su parte Bernardo Lanzilotta, Presidente del Fondo Vitivinícola manifestó que “como encargados de la promoción de la vitivinicultura en la Argentina nos parece importante que en toda la provincia existan pequeños viñedos que den cuenta de nuestra actividad madre” y agregó que “en función de la remodelación y ampliación del aeropuerto Internacional Francisco Gabrielli, el viñedo que se encuentra en el ingreso deberá reducirse en algunas hileras. Por eso, junto a la Municipalidad transformamos este hecho en una oportunidad para crear un nuevo viñedo que tendrá una trascendencia particular por estar emplazado en el Campo Histórico, un hito de la gesta sanmartiniana”.

El nuevo viñedo además será una pequeña muestra ampelográfica donde estarán representadas las principales variedades de vid que se cultivan en Argentina, especialmente Malbec y Torrontés, las cepas emblemáticas del país.

La dirección técnica, de las obras de implantación y mantenimiento de este nuevo viñedo, estará a cargo de la empresa Estancia Mendoza.

Algunos secretos del Campo Histórico El Plumerillo

Una de las primeras conclusiones que develan los historiadores Ana Castro y Carlos Campana, autores de un libro titulado “El Campo de Instrucción del Ejército de los Andes”, es que el lugar de entrenamiento, en la actualidad distrito El Plumerillo, era en su gran mayoría terreno fiscal y no cedido por los hacendados de la zona.

También demuestran que ese campo fue lugar habitual de maniobras y de entrenamiento de tropas desde fines 1815 hasta octubre de 1816. Recién a partir de esta última fecha, es que los efectivos comienzan a vivir en el campamento, en el último tramo de la preparación militar, y ya constituido el Ejército de los Andes.

Los soldados, en la primera parte de la instrucción, no residían en ese espacio abierto y sin ningún equipamiento, allí sólo se ejercitaban y volvían diariamente a lo que podríamos llamar el centro de Mendoza, donde eran alojados en los diversos conventos que había en una chata y precaria ciudad.

Esos templos eran San Agustín, Santo Domingo y la casa donde más tarde funcionó el Colegio de la Santísima Trinidad, lugares todos que estaban en lo que hoy conocemos como la Cuarta Sección, caídos en el terremoto de 1861.

Otra conclusión que plasman los historiadores es que cuando las tropas se trasladan a El Plumerillo (octubre, 1816), no está todo el Ejército Libertador, que recién se termina de instalar en diciembre de ese año cuando llegan los escuadrones de distintos puntos, entre ellos los Granaderos a Caballo.

Es decir, que los últimos en arribar tuvieron apenas un mes de preparación, dado que la partida de las fuerzas ocurrió a mediados de enero de 1817.

Los escenarios de esta historia son los que hoy están ubicados en el distrito lasherino de El Plumerillo, a unos 5 kilómetros del centro de la ciudad, y que se denominan Campo Histórico.

La lectura de fuentes documentales (como el Archivo de la provincia, del general Mitre y de piezas del Archivo General de la Nación), más otras bibliográficas, muy pocas, permitieron establecer el carácter fiscal del terreno de instrucción militar. “Se puede derivar que sólo un vecino, Francisco de Paula de la Reta, cedió una porción de su finca, donde se puso la carnicería del campamento”, dice.

“San Martín -explica Castro- no quiso arrasar con las fincas del lugar, sino que le pidió a sus dueños que produjeran en las chacras, huertas y potreros para abastecer al Ejército. Las prácticas de acciones bélicas que luego se desarrollarían en las batallas de la campaña, se hacían en suelo fiscal. El comandante de las tropas utilizó un terreno yermo sin perjudicar a nadie. No tenía sentido destruir las fincas con el avance de los infantes o las cargas de caballería”.

“Esta época, anterior al inicio de las operaciones, es compatible con el pedido de San Martín a Juan Martín de Pueyrredón (director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata) para que le mandara tiendas de campaña para sus hombres, porque ya no se podía construir más nada en el campo, no había tiempo, y no podía exprimir más a los vecinos”, razona la docente.

Los investigadores hacen caer igualmente la tradición oral de que un muy creyente San Martín escuchaba misa, con sus oficiales, en la capilla de El Plumerillo, que está en la calle Pedro Pascual Segura, y que en la época era la hacienda de Clemente Segura.

Ana Castro extrae de los documentos que eso no ocurrió nunca. En 1816 solo existía en el lugar un oratorio que no era de culto público, y el templo no existía. La capilla se construyó recién en 1823, cuando el prócer ya había vuelto de su gesta libertadora.

El general y sus subordinados escuchaban misa en el propio campamento, asunto que los autores dan probados a partir de los escritos de un joven cadete, Gerónimo Espejo. Y cuando estaba en su casa de calle Corrientes, asistía a algunas de las siete iglesias que tenía cerca de su residencia.

“Los domingos y días de fiesta se decía misa en el campamento… En una tienda de damasco carmesí se instalaba el altar portátil, donde el capellán castrense rezaba el oficio…”, apuntaba en sus crónicas el casi adolescente guerrero que luego llegaría a general.

Si sos un apasionado de la historia Sanmartiniana, Mendoza te espera, aprovechá que en breve se cumplirá el Bicentenario de la Gesta Libertadora…y en Mendoza habrá gran fiesta!!

Fuentes: Los Andes, MendoVoz, Jornada

 

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