A pie de la Cordillera de los Andes se encuentran los tesoros vitivinícolas más sorprendentes.

 

Andeluna, Valle de Uco

Esta maravillosa bodega está situada en un enclave mágico. Andeluna es uno de esos lugares que provoca suspiros por doquier, apenas pones un pie en ella decides que no quieres irte y seguramente en ese momento digas: ¡Regresaré en otra oportunidad! Inmersa en pleno Valle de Uco, sitiada por la majestuosa Cordillera de Los Andes –que regala un manto blanco en el invierno-, y con una magnífica galería para apreciar los atardeceres. 

Fundada en 2003 por Ward Lay, un empresario norteamericano que decidió asociarse con la reconocida familia Rutini y ahora, en manos de la prestigiosa familia Barale a partir de 2011, por el fallecimiento de Lay. La calidad del vino es excelente, ‘Pasionado Cabernet Franc’ se convierte en uno de los imperdibles del lugar. A su vez, cuenta con un experto internacional: Hans Vinding – Diers, en su labor de Chief Winemaker.

Actualmente, han desarrollado una serie de programas sumamente atractivos. ’Tardecitas en Andeluna’ está pensado para todas las estaciones -tanto primavera, verano, invierno u otoño- una experiencia que invita a detenerse en el tiempo y disfrutar de los atardeceres con unas vistas imperdibles. Otra de las novedades es el ‘Juego del Blend’ una actividad diseñada para que los visitantes puedan crear su propio vino. Además, ofrecen experiencias para toda la familia, el paseo de la bodega no solo está pensado para adultos.

El restaurante es otra de las joyas de la bodega, ofrece un auténtico menú criollo de 6 pasos con una impronta regional de Mendoza. Un destino imperdible para quienes decidan perderse en esta aclamada provincia argentina. Las visitas son de martes a domingos, con reserva previa.

 

Zuccardi, Valle de Uco

Como no destacar la que ha sido elegida en este 2019 como la mejor bodega del mundo. La familia Zuccardi se alza en el primer puesto de la categoría ‘The World’s Best Vineyards’. Tradición, innovación y un espíritu visionario son los ingredientes de un proyecto que comenzó hace ya más de 50 años –en 1963 específicamente-, con el ingeniero Alberto Zuccardi plantando las primeras hectáreas de vides en Maipú, Mendoza.

Una generación apasionada por vinos de altos estándares, liderada en la actualidad por Sebastián Zuccardi –nieto de Alberto-, con la finalidad de producir creaciones que no sean perfectas, sino que expresen la mística del lugar. Además, al encontrarse al pie de la Cordillera de los Andes, los viñedos se ven favorecidos por la amplitud térmica y un clima que varía entre frío-seco.

Desde un punto de vista edilicio, nos encontraremos frente a una joya arquitectónica erigida por Fernando Raganato. Construida a partir de materiales como hierro, arena y piedra, con una cúpula metálica que se encarga de reflejar la luz solar y con principios de sostenibilidad. Sobran razones para visitar una bodega que se ha convertido en un referente de la vitivinicultura argentina.

La experiencia está enriquecida por un recorrido a través de los viñedos, los distintos espacios y el restaurante ‘Piedra Infinita’. Allí ofrecen hasta a un máximo de 50 comensales un menú de 4 pasos elaborado con productos regionales, maridado con vinos Zuccardi y con vistas inigualables hacia las montañas. Abierta de miércoles a domingo, recomendable reservar con anticipación.

 

Salentein, Valle de Uco

Quizás sea una de las más recientes en términos históricos, pero eso no le quita mérito a una de las bodegas más destacadas de la región, situada a 100 kilómetros de la ciudad de Mendoza, en Valle de Uco.

Desde 1996 se empeña en transformar la zona con un proyecto que no deja ningún aspecto librado al azar, en un mismo espacio conviven viñedos, un museo de arte, un restaurante, un anfiteatro y hasta una posada. 

Cercana a los Andes, la calidad de sus vinos está determinada por tanques de acero inoxidable y añejo en cubas de roble francés. Estructurados, elegantes, con un sabor y color intenso. No solo sus vinos merecen ser acentuados, también los espumantes, otra de las marcas registradas de Bodegas Salentein. Destaca un fiel compromiso con el medio ambiente; en 2014 recibió la condecoración ‘Carbon trust certification’ que cerciora el cumplimiento de las normas internacionales de sostenibilidad en todos sus varietales.

¿Qué decir del diseño de La Cava? Es de ensueño, con un piano en su interior y la rosa de los vientos ocupando gran parte de ella, con sus puntas orientadas hacia cada cardinal, para representar su relación con el resto del mundo. Esta magnificente escena se presenta nueve metros bajo tierra y se muestra en el recorrido, donde también se accede a la Galería de Arte.

El espacio Killka, así se denomina el museo de arte, aloja dos colecciones privadas, una de arte holandés y otra de argentina contemporánea. Además, exposiciones temporarias de artistas locales, nacionales e internacionales, una atracción única en la Cordillera.

 

Clos de los Siete, Valle de Uco

Creada por el famoso enólogo consultor Michel Rolland y un grupo de franceses referentes en el sector vitivinícola, Clos de los Siete ha sabido conjugar el saber hacer francés con el distinguido terroir de la región de Valle de Uco. El líder, Michel, descubrió el enorme potencial de las tierras para hacer vinos premium y optó por seleccionar un área virgen a pie de La Cordillera de Los Andes.

Clos de los Siete destaca por ser un sitio elegante, exótico, con personalidad y un fiel reflejo de la pasión francesa. Ha sabido conquistar los paladares de más de 60 países del mundo y enaltecer las bondades del Malbec, cepa que ha encontrado en Mendoza el clima ideal para destacar. Los vinos gozan de un carácter integrado, con un balance natural y complejidad exquisita para beberse jóvenes o con una madurez muy apreciada.

Con una doble medalla de oro de Great Wine Capitals por Arquitectura y Paisajismo, la construcción es uno de los imperdibles del recorrido turístico, junto con el contexto natural privilegiado y la gastronomía: ‘Comida para el alma y todos los sentidos’. Esta bodega demuestra ser una incesante búsqueda de Michel Rolland para alcanzar la excelencia en la producción de vinos.

 

Trapiche, Maipú

Con una extensa trayectoria y 130 años de vida en la industria, dota de una impronta italiana, inspirada en el Renacimiento, en un sector que concentra una proporción muy importante de prestigiosos viñedos antiguos. Pionera en la introducción de cepas francesas, vinos varietales, importación de barricas de roble y contratación de consultores internacionales.

El espíritu explorador e innovador le ha otorgado a sus vinos colores interesantes y perfumes variados, desde frutos rojos hasta mermeladas, atravesando notas especiadas. Elegantes y potentes en boca, se posicionan a la altura de los títulos de renombre internacional. La bodega está complementada por una experiencia gastronómica a cargo del reconocido Chef Lucas Bustos, con productos originarios de su propia huerta y maridados con los vinos más exclusivos.

En 2014, Trapiche es galardonada con la Medalla de Oro ‘Global Best Of Wine Tourism’ en la categoría mejor experiencia en arquitectura y paisaje. Considerada también como la marca con más exportaciones al mundo y distribución en más de 90 países, seleccionada por la revista Drinks International entre las TOP 100 bodegas del mundo. Las visitas son de lunes a domingo con reserva previa.

 

Escorihuela Gascón, Godoy Cruz

Don Miguel Escorihuela Gascón, proveniente de Aragón, España, viajó hacia Argentina a los 19 años de edad. Decidió comprar 42 acres de tierra, plantar viñedos y fundar su bodega en 1884. Sus vinos combinan una selección cuidada de los cepajes, métodos de elaboración artesanales, tecnologías de primerísimo nivel y asesoramiento de técnicos tanto locales como extranjeros.

Escorihuela ocupa un lugar privilegiado en el contexto vitivinícola, disponiendo de tres líneas de vinos de Alta Gama: DON Escorihuela Gascón, Miguel Escorihuela Gascón y Pequeñas Producciones. Su mítica oferta gastronómica, ‘1884 Restaurante’, es liderado por Francis Mallmann, con el propósito de acercarnos a las raíces y reconocido como uno de los 50 mejores del mundo por ‘Latin America’s 50 Best Restaurants 2014’.

Ofrecen una experiencia única, con la posibilidad de contratar una visita guiada y recorrer sus espacios renovados o acceder a una degustación con tres copas de vino más tabla de quesos y frutos secos. El bar de vinos es imperdible. Además, cuenta con dos viñedos, en Luján de Cuyo, con 150 hectáreas y un exclusivo sitio de polo, y en Valle de Uco, a 1300 metros de altura para la elaboración de vinos de alta gama.

La familia no solo es reconocida en el país por la calidad de sus vinos, sino también por las acciones sociales que ha emprendido. En 1924 Don Miguel donó un terreno dedicado a la construcción del ‘Hospital Español’ de Mendoza, que en ese momento logró igualar en calidad a los establecimientos europeos.

 

Catena Zapata, Luján de Cuyo

Fundada por Nicola Catena, un inmigrante italiano que arribó en argentina a fines del siglo XIX y ha plantado su primera viña en 1902. Más tarde, en la década del 60, la bodega todavía se regía bajo las antiguas tradiciones italianas, hasta que los nietos -la última generación- decidieron inspirarse en las costumbres de Napa Valley e incorporar la técnica californiana-francesa.

Plantaron cabernet sauvignon, chardonnay y efectuaron una clonación del malbec en una altitud más alta. Esto le ha otorgado unos resultados sorprendentes, ‘La calidad de un vino depende del lugar’, reconoce Nicolás Catena Zapata. La ubicación y la altitud les brinda una excelente acidez natural, estructura y color que garantizar el potencial de guardia, suavidad e intensidad que define a los Malbecs. Luego, decidieron ampliar el desafío, y asentarse a 1500 metros de altura en Tupungato Alto, en un viñedo denominado ‘Adrianna’. Los primeros vinos resultaron ser radicalmente diferentes a todo lo que habían producido hasta ese momento.

Son reconocidos en Argentina y en el mundo por haber creado ‘Catena Institute of Wine’, presidido por Laura Catena, con el objetivo de entender las peculiaridades del terroir mendocino. A través de sus investigaciones han descubierto que la característica de los suelos es que no son homogéneos y presentan drásticas diferencias entre unas parcela y otra, alcanzando aromas y sabores distintos.

En la actualidad, la bodega ofrece tres tours, una visita a la La Pirámide, la ‘Visita del Renacimiento del Malbec’ y ‘Adrianna Vineyard Grand Cru’. Cada uno de ellos son realizados en pequeños grupos, por lo que es aconsejable reservar fecha y hora con antelación.

 

Alfa Crux, Tres Esquinas

Con un diseño arquitectónico futurista llevado a cabo por Bórmida & Yanzón que conquistará a todo aquel que se pierda por esta región de la provincia de Mendoza, Alfa Crux se convierte en la última de las bodegas recomendadas para una inmersión en una experiencia vitivinícola inolvidable.

Juan Manuel Ortega, español, trabajaba en el sector bancario, hasta que un día decidió abandonarlo todo por su sueño y su pasión de producir vinos. Así fue como creó esta destacada bodega, que cuenta con un restaurant impecable llamado Urban de O. Fournier, con sabores mediterráneos, ingredientes locales y acompañado por los vinos elegantes del lugar.

En 2015 ‘Wine Spectator’ ha seleccionado a Alfa Crux Malbec entre los mejores 25 vinos del mundo entero con una puntuación equivalente a 94. La bodega ofrece un almuerzo de pasos con degustación, un recorrido y hasta una opción con menú para celíacos.

 

Fuente: Traveler por María Belén Archetto