Los aromas del oliva

Aromas del oliva

Una visita a una olivícola boutique multi premiada de Coquimbito, degustación de los óleos, empanadas y vino tinto.

Los fines de semana animan a dejar el calorcito del hogar para buscar nuevos fueguitos, quizá para el alma. Internarse en los caminos maipucinos requerirá pericia para leer carteles e intuición para las paradas indicadas. Entre mega bodegas, otras familiares y algunas boutique, aparecen restaurantes de campo, alquiler de bicis y frutos de esta tierra para volver con el corazón contento. En las calles de Coquimbito, desprovistas de los follajes de los árboles y con la pintoresca postal del sol acariciando las ramas desnudas, encontramos Santa Augusta Olivícola Boutique.

Fue allá por 2009 cuando Valeria Bustos Cano, técnica en elaboración de aceite de oliva y catadora profesional, incursionó en la creación de sabores en la finca de esa localidad. La tradición familiar pesaba, claro, pero además quiso abrir sus conocimientos y su lugar para que mendocinos y turistas pudieran probar sus aceites y conocer cómo se producen y fraccionan.

Así nació Casa de La Santa, “un lugar donde acercar el Aceite de Oliva Virgen Extra a la gente, para sentir la experiencia de tenerlo en boca, para poder elegir cuál es el favorito, dejar de lado mitos, creencias, tabúes sobre su elaboración y conocer de maridaje.

Ubicada estratégicamente en la Ruta del Vino y el Olivo recibe con calidez Valeria y sus colaboradores. El ambiente de la antigua casona anuncia algo bueno, de típico corte mendocino: altos muros, amplia galería y un jardín que recuerda a los patios de antaño. La fusión de tiempos pasados y modernos crea un lugar apto para la cultura.

Entonces arte pictórico, música y vino, se dan lugar. “Es una experiencia totalmente distinta para los turistas que recorren Mendoza desde todas partes del mundo, se sienten muy bien descubriendo el mundo de la olivicultura en este ambiente simple que les resulta perfecto para relajarse y disfrutar de la naturaleza, de una buena lectura y, por supuesto, de buenos sabores.

La “Casita de la Santa” como la llama su dueña, se encuentra enclavada en pleno circuito del vino en calle Roca, Coquimbito, Maipú, a espaldas mismas de Bodega Trapiche; de hecho nos cuentan que la “Casita de la Santa” antiguamente fue la casa de los caseros de la bodega.

La casa es centenaria, data de 1912, como el edificio donde funciona hoy Trapiche. Fue arreglada totalmente por Valeria, que aprovechó los antiguos muebles existentes en el lugar, incluyendo un piano, y los recicló por completo. Son los que decoran con muy buen gusto el ambiente, junto a las obras de arte.

La visita incluye el recorrido por la casa, la proyección de un video demostrativo de la producción del aceite y luego la degustación. Allí se enseñan las características de los distintos aceites de oliva según sus varietales. También pueden pasar el día en el jardín de la casona y hacer degustación de aceite y almorzar con un menú que incluye empanadas y vino tinto.

Otra habitación está destinada al show room donde se exhiben los productos que también están a la venta. La línea de productos consta de tres aceites varietales: manzanilla, arauco y nevadillo, rara variedad trabajada por la marca, y un blend. Además, hay algunos productos cosméticos desarrollados a base de oliva. Este nuevo emprendimiento abre sus puertas a turistas y público en general, de lunes a sábados, de 9 a 18, tanto para la compra de productos como para las degustaciones.

Elegido el mejor. Santa Augusta Olivícola ganó el premio “Experiencias del Sabor” al mejor aceite de oliva en Caminos y Sabores 2015 que se desarrolló en la Rural de Buenos Aires. Allí degustaron las 3 variedades de oliva extra virgen Premium, aceto y aceitunas. Valeria Bustos Cano, propietaria de la firma, eufórica por el galardón, expresó que “estamos muy contentos con este premio ya que hubo muchos expositores de gran nivel que participaron y fuimos elegidos los mejores”.

Fuente: Diario Los Andes