La Asociación Internacional de Hoteles y Restoranes (IH&informalidad ligada a la llamada economía colaborativa. Los hoteleros insistieron en que de no encontrar una respuesta global al tema, el negocio se concentrará en pocas manos y con servicios de baja calidad. Pidieron que la OMT se decida a liderar el reclamo.

No es nuevo el clamor de los hoteleros a favor de la definición de un encuadre jurídico homogéneo a nivel global para las agencias online (OTA’s) y la llamada “economía colaborativa” (el modelo de Airbnb). De hecho, lo que llama la atención no es la insistencia en el reclamo ante cuanto foro haya, sino el dramatismo que va adquiriendo el pedido. La postal más reciente del tenor que va tomando la cuestión la ofreció la 100° reunión del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo (OMT), celebrada la semana pasada en Croacia.

Allí, la Asociación Internacional de Hoteles y Restoranes (IH&RA), representada por su vicepresidente Jordi Busquets –a su vez delegado por la Fehgra de Argentina–, directamente planteó que el tándem OTA’s e informalidad ligado a la “economía colaborativa” pone en peligro la sostenibilidad del negocio formal y su relevancia como motor generador de trabajo en el sector de los hoteleros: “Tenemos que hacer algo juntos para encontrar una solución justa para todos. De otra manera, las futuras generaciones nos lo reclamarán. No podemos hacerlo solos”.

BUSCANDO UN LIDER.

En realidad, la OMT y su secretario general, Taleb Rifai, ya han tenido expresiones públicas aludiendo al cambio en las reglas de juego introducido por la tecnología y la necesidad de “garantizar un terreno de juego neutral en el que todas las empresas puedan competir y prosperar”. Y semanas atrás en el marco de la ITB de Berlín los hoteleros le habían pedido a la OMT que sensibilizara a los Estados Miembros sobre esta problemática y los comprometiera a buscar “soluciones globales que logren encuadrar jurídicamente y en términos de responsabilidades” a ambas actividades. Pero esta vez la IH&RA pidió que sea la propia OMT la que lidere el proceso y “tome las medidas necesarias ante los Estados para crear conciencia sobre la necesidad de una serie de conferencias mundiales” sobre el tema. “Consideramos que de la misma manera que la OMT ha sido un líder en asuntos tales como estadísticas, calidad, recursos humanos, visados y sostenibilidad, entre otros, ahora es el momento de considerar la inclusión de estas cuestiones dentro de la agenda de prioridades de la principal organización internacional en materia de viajes y turismo”, explicó Busquets.

CONTROL Y REGLAS.

Las relaciones de los hoteleros con las OTA’s y la llamada economía colaborativa (que permite a las personas a través de plataformas online contactarse y compartir fundamentalmente alojamiento y transporte) constituyen en la actualidad dos de los temas que más preocupan e impactan al desenvolvimiento de la industria de los hoteleros a nivel mundial. Básicamente, porque con estos nuevos sistemas de distribución la oferta de alojamiento en el mundo cedió manejo y control de su producto (en condiciones por ellos mismos denunciadas como leoninas), además de empezar a competir en un mismo escenario con una creciente oferta informal. Todo ello alentado por un contexto extremadamente laxo en materia normativa y opaco en materia impositiva, tfundamentalmente por la volatilidad jurisdiccional de los sistemas online. Claro que quienes en un primer momento usufructuaron el volumen y la deslocalización que les ofrecían las grandes OTA’s fueron los propios hoteles, que además las alimentan con su propio producto. Pero hoy el tema se les fue de las manos y buscan armar un frente público-privado que a través de esquemas globales coherentes encuentre “soluciones que logren encuadrar” a ambas actividades. Los representantes de la industria sostienen que el abordaje de la cuestión debe ser sistémico, especificando el papel y obligaciones de los canales de comunicación, promoción y comercialización (inmobiliarias, metabuscadores, sitios de Internet, plataformas P2P, entre otros). Y para ello tanto la OMT como la IH&RA coinciden en señalar que los poderes públicos de los países tienen el deber de proteger a sus ciudadanos y, por extensión, procurar a través de organismos independientes que en las actividades económicas se cumplan las reglas de competencia.

“Si no hay reglas claras y específicas para el mundo digital, el negocio se concentra en unas pocas empresas globales que ofrecen baja calidad y servicios, en general, poco fiables”, explicó el vicepresidente de la IH&RA, entidad que postula que se exija a todos los proveedores que comercialicen sus servicios en plataformas profesionales que se registren como empresa

CON UN OJO EN LAS CALIFICACIONES

En línea con la preocupación de los hoteleros frente al avance de las OTA’s y la oferta informal de alojamiento, durante la reunión del Comité Mundial de Ética del Turismo se volvió a debatir el tema de las calificaciones de los usuarios en los portales web (al estilo de TripAdvisor). Es que estas plataformas no sólo se han vuelto fundamentales en el proceso de elección de los hoteles por parte de los viajeros, sino que ha derivado en la comercialización de opiniones falsas (a favor o en contra de equis establecimiento) o incluso en denuncias por el ejercicio de chantaje de algunos usuarios (con la amenaza de escribir una reseña negativa buscan obtener un beneficio durante su estadía). Durante las deliberaciones de la semana pasada en Croacia, se incluyó en la agenda la posible adopción de una suerte de código de buenas prácticas para tratar de empezar a mitigar la cuestión. De todos modos, el tema principal fue la eventual transformación del Código Ético Mundial en un convenio internacional, como una forma de potenciar la responsabilidad de los gobiernos en este ámbito y acrecentar su repercusión.

Fuente: Ladevi
05/06/2015