La nueva remodelación del Parque San Martín demostró, una vez más, la importancia sociocultural, ecológica y turística que tiene para la provincia el pulmón verde que, desde 1896, embellece la Ciudad de Mendoza.

El sábado 25 de noviembre, se llevó a cabo la inauguración de la primera etapa de la remodelación del Parque General San Martín. Con una inversión de $190 millones, consistió en la instalación de luminaria led, pavimentación nueva de varias avenidas, un trabajo de desmalezamiento intenso y la remodelación de las veredas.

El Gobernador Alfredo Cornejo anticipó que se realizarán más obras en otras etapas, como por ejemplo “la pavimentación de la calle San Francisco y más veredas para facilitar el recorrido a los peatones”. También, se espera que para fin de año, se concrete la remodelación del Rosedal de manera integral, incluyendo mejoras en los bancos y veredas para que mendocinos y turistas lo puedan disfrutar a pleno.

Por su parte, el director de Parques y Paseos Públicos, Ricardo Mariotti destacó que “en lo que refiere al arbolado, estamos ejecutando un plan de erradicación de árboles secos y enfermos. Este trabajo abarca unos 715 forestales pertenecientes a 25 especies, entre los que se destacan álamos, olmos, aguaribayes y eucaliptus”.

Dentro de las mejoras que se pretenden para el próximo año, está la ampliación de la red de alumbrado público en el propio Parque, para que pueda ser usado de día y de noche. El proyecto continuará hasta el 2019 con la llegada del Ecoparque.

Un poco de historia

A partir del terremoto de 1861, la ciudad de Mendoza se vio afectada por grandes epidemias de difteria, cólera y sarampión, lo que significaba un conflicto sanitario que requería de una urgente solución, es por eso que, el por entonces ministro de Obras y Servicios Públicos, Emilio Civit, decide promover la Ley N° 3 para poblar el oeste por medio de la forestación que serviría además como defensa aluvial y para la ubicación de una nueva penitenciaria. Finalmente, el 6 de  noviembre de 1896, se dicta la ley N°19 como la normativa para la creación del Parque del Oeste, nombre originario del actual General San Martín.

Ese mismo año, se contrata al reconocido paisajista francés Carlos Thays, quien como director de Paseos de la Ciudad de Buenos Aires, desde 1891 hasta 1920 concretó y remodeló la mayoría de los espacios verdes que fueron determinantes para la conformación de la imagen urbana del país.

El Parque General San Martín vislumbra lo mejor de la tradición inglesa y francesa propias de la jardinería del siglo XIX. Se compone de un orbe vegetal de más de 400 hectáreas y una vegetación de más de 300 especies originarias de América del Norte, Asia, Europa y Australia.

Los atractivos más visitados

Sus encantos comienzan desde su ingreso principal, donde los majestuosos portones sorprenden por su combinación perfecta entre fuerza y belleza. Fueron adquiridos en 1907, durante el gobierno de Emilio Civit, a la fundición de “Walter Macfarlaine & C”, Glasgow, Escocia.

Continuando el recorrido, el visitante se encontrará con dos grupos escultóricos que constituyen una reproducción de “Los caballos de Marly”, realizados por Guillermo Coustou y que hoy adornan la plaza de la Concordia de París, en el ingreso a los Campos Elíseos. Las esculturas que se encuentran en el parque fueron encargadas por el gobierno provincial en 1911 a la firma francesa de Sahores y Ojeda de París y fue ejecutada por el artista Berthier. Actualmente las esculturas originales de los caballos se conservan en el Museo del Louvre.

Mientras la vegetación sigue mostrando su protagonismo, aparece La Fuente de los Continentes, que como su nombre lo indica, es la representación de América, Asia, Europa y África. Deja de lado Oceanía que hasta poco tiempo atrás estaba considerada parte del continente asiático.

Entre el color verde y la impregnante sensación de libertad, el parque también posee un lago artificial, obra que tuvo sus orígenes en 1906 y que con más de mil metros de largo por cien de ancho, tiene una isla, el rosedal y las pérgolas que lo enmarcan.

Y como si fuera poco, la historia sudamericana cobra vida gracias al Monumento del Cerro de la Gloria. Se trata de un homenaje al Ejército de los Andes y es, al mismo tiempo, una espléndida platea para observar la ciudad en toda su extensión.

El parque, además de ser un pulmón verde para una provincia que supo convertirse en un oasis en el medio del desierto, es cultura y tradición, ya que el Teatro Griego Frank Romero Day, desde 1963 sirve de escenario para la culminación de los festejos vendimiales. El recinto permite albergar a 20.000 espectadores sentados a lo que se le suman las personas que concurren a los cerros aledaños; es único en la Argentina ya que tiene 120 metros de boca escénica y el respaldo de dos kilómetros de cerros.

Para los amantes del trekking, se puede disfrutar del Cerro Arco y la Reserva Divisadero Largo, el primero, ubicado en plena precordillera, es un área de entrenamiento de montañismo y trekking familiar de fácil acceso, mientras que la reserva natural geológica, posee registros fósiles de 240 millones de años con senderos de interpretación señalizados y servicios de guías profesionales.

Además de los atractivos ya mencionados, se encuentran la Universidad Nacional de Cuyo (Ciudad Universitaria), mayor centro de educación superior de la provincia; la Villa Olímpica en la que se destaca el Estadio Mundialista Malvinas Argentinas, construido cuando Argentina fue sede de la Copa Mundial de Fútbol en 1978; el circuito turístico El Challao donde se pueden apreciar hermosas visitas panorámicas y disfrutar de una gran variedad de actividades.

Es así, como desde hace más de un siglo, constituye uno de los espacios verdes urbanos más importantes de la Argentina tanto por su extensión como por la cercanía a la ciudad.

Fuente: Prensa Mendoza
06/12/2017

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.