Un informe elaborado por el MinTur da cuenta del deterioro del turismo receptivo y del estancamiento del nacional en el último quinquenio. El déficit de la balanza de ingresos de pasajeros y dólares promedio está a niveles de los 90.

El MinTur elaboró un informe (que fue presentado a fines de febrero al sector privado) donde el MinTur realiza un diagnóstico del estado de situación de los segmentos receptivo y nacional. Allí se concluye que los arribos internacionales en 2015 han descendido ininterrumpidamente, y de a dos dígitos desde agosto. En cuanto al turismo nacional el informe advierte un estancamiento desde 2011 (del cual responsabiliza a la distorsión cambiaria que alentó al emisivo), con caídas del 4,4% en 2014 y del 7,1% en 2015.

DESBALANCEADA.

Uno de los elementos que mejor describen la situación del receptivo es su comparación con el emisivo en la balanza turística, que desde 2012 ha sufrido un deterioro muy importante.

De hecho, el equilibrio entre ingresos y egresos de turistas y divisas en los últimos cuatro años está con déficits similares al promedio de la década del 90. Es decir, mientras que en el período 1990-2001 en promedio se iban 1,6 millones más de argentinos al exterior por año que los extranjeros que ingresaban, entre 2012 y 2015 esa cifra fue de 1,4 millones.

Lo propio ocurre al sopesar el ingreso y la salida de dólares. En los 90 el déficit anual promedio fue de US$ 1.155 millones y en los últimos cuatro años fue de US$ 1.022 millones.

En cambio, el contraste es notorio con la década de 2002 a 2011. Si bien en el promedio continuó siendo deficitaria la balanza, lo fue por apenas 167 mil turistas anuales y US$ 164 millones.

Lo que el informe define como “estancamiento” desde 2011, en 2015 es directamente un desequilibrio notable, donde los arribos internacionales cayeron un 3,3%, mientras el emisivo creció un 20%.

Pero no solo se trata de un descenso sino también de un cambio en la configuración de los mercados. Ya que en la comparación entre 2008 y 2015 la cifra de viajeros de países no limítrofes cayó un 8,5%, mientras que la afluencia desde vecinos creció un 42,7%. Y, paralelamente, desde 2011 el “ocio/ vacaciones” ha caído persistentemente como motivo de visitas al país, en favor de los arribos por “visitas a familiares y amigos”. Lo cual, a su vez, queda en evidencia en las caídas de los gastos por estadía.

PERSPECTIVAS.

Hecho este perfil, hay un dato clave a la hora de vislumbrar el corto-mediano plazo. Es el menor crecimiento de las economías de nuestros socios turísticos (principales mercados emisores para Argentina) respecto del promedio mundial. Desde el año pasado la brecha en el incremento anual del PBI de nuestros vecinos respecto del resto va en aumento y las previsiones son que hasta 2018 las tasas de la región van a ser muy modestas.

POR CASA…

En cuanto al turismo nacional el informe del MinTur advierte un estancamiento desde 2011 (del cual responsabiliza a la distorsión cambiaria que alentó al emisivo), con caídas del 4,4% en 2014 y del 7,1% en 2015

A la hora de explorar los motivos, el estudio incluye también una reseña del estancamiento del nivel de actividad económica desde 2011. “No hay generación de empleo privado y el poder adquisitivo se encuentra en niveles inferiores a los de 2012/13”, grafica el informe.

Fuente: Ladevi
18/03/2016