El sector se prepara para volver a la actividad, por categoría y con la mitad de las habitaciones habilitadas. Los cuartos deberán desinfectarse y permanecer al menos 24 horas vacíos luego de se retire cada hospedado.

Después de casi tres meses con puertas cerradas a raíz de la pandemia de coronavirus, los hoteles de Mendoza se preparan para recibir a sus primeros huéspedes. Estos preparativos se dan mientras la Provincia busca autorizar el turismo interno exclusivo para mendocinos, en medio de las reuniones que tienen las distintas autoridades del Gobierno con intendentes y empresarios en estos días.

La idea es que Nación permita la flexibilización y así poder «activar» el sector durante las vacaciones de invierno.

«Venimos trabajando para que la apertura sea en condiciones seguras. En todos los casos habrá un protocolo y se cuidará el distanciamiento social. Hemos consensuado las medidas con los establecimientos, que no podrán compartir el uso que hagan los huéspedes», adelantó la ministra de Turismo y Cultura, Mariana Juri.

Esto significa que cada hotel eligirá una categoría y deberá esperar un lapso de 72 horas en caso de querer cambiarla:

  • Repatriados: aquellos que deben guardar cuarentena por regresar a la provincia.
  • Trabajadores: las personas que deben trasladarse entre territorios por desempeñarse en una actividad esencial.
  • Turistas: los mendocinos que decidan visitar algún lugar de la provincia.

En cuanto a si será posible compartir habitación, Juri explicó que dependerá de las características del lugar. «Es según las dimensiones que tenga. Hay que analizar muchos casos, no se puede dar una respuesta global», detalló.

Aún así, se mantendrá la pauta de no superar el 50% de ocupación de los hoteles. «Tiene que haber un distanciamiento adecuado y lógico. No es lo mismo una gran superficie que una cabaña», observó.

La «nueva normalidad» implicará que los establecimientos dejen una habitación intermedia sin utilizar entre las disponibles y que cada cuarto se mantenga al menos un día desocupado luego de que el cliente se retire.

Por otro lado, se debe garantizar la desinfección de los cuartos y su ventilación luego de que los huéspedes realicen el check out y deberán pasar al menos 24 horas para que se pueda ocupar la misma habitación nuevamente.

Estos lineamientos son parte de lo que se viene trabajando de acuerdo a los protocolos de la Nación, por lo que las especificaciones finales estarán disponibles una vez se emita la autorización y la Provincia establezca el decreto propio.

Laura Díaz, gerente de la región Cuyo de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), explicó que los protocolos de la Nación están en sintonía con lo que ya se había preparado hace un mes para cuando se pudiera reabrir.

«Desde la semana pasada se habilitó que los hoteles con restorán pudieran recibir clientes para consumir y luego hacer uso del alojamiento. Esa fue una pequeña prueba. Ahora se espera que la gente del Gran Mendoza quiera viajar a la montaña, Valle de Uco o el sur; donde proyectamos que se harán más escapadas», precisó Díaz.

 

Baja expectativa

Aún así, desde AHT indicaron que no todos los hoteles podrán abrir, ya que debido a la baja demanda esperada, los costos serán mayores si deciden volver a ponerse en marcha.

El mismo panorama señaló el vicepresidente de la Asociación de Empresarios Hoteleros, Gastronómicos y Afines (Aehga), Andrés Muratti, quien todavía está a la espera de una reactivación de viajes para que se de un mayor movimiento.

«La expectativa del Gran Mendoza no es muy buena, no cambiará en mucho. Para Potrerillos, General Alvear o Malargüe puede tener una incidencia, pero no en esta zona», observó. «Hay muchos hoteles, sobre todo los grandes emprendimientos, que no pueden abrir, por lo menos hasta que no haya vuelos internacionales», resumió.

 

Fuente: El Sol Online
25/06/2020

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