Atractivos de Maipú

Atractivos de Maipú

A 15 km de la ciudad de Mendoza, el departamento de Maipú ocupa una superficie de 717 km2, cultivada principalmente con uvas de alta calidad, olivos, frutas y hortalizas.

En el aspecto vitivinícola, Maipú está ubicado en la denominada “Primera Zona” de la República Argentina por sus privilegiadas características agro climáticas.

 

Maipú Vitivinícola

Maipú fue el destino elegido por los inmigrantes europeos que pretendían conservar una de sus tradiciones familiares más emocionantes: la elaboración de vino. Gracias a la tenacidad de sus habitantes y sus privilegios naturales de suelo y clima, Maipú,

Primera Zona Vitícola de la Argentina, mantuvo la tradición de su descendencia,  logrando el reconocimiento internacional por la excelencia de sus vinos.

Paseos como el Museo del Vino de Bodega La Rural o el Museo Nacional del Vino y la Vendimia, fueron testigos y conservan gran parte de esta historia.

Bodegas López, Familia Zuccardi o Finca Flichman, como también numerosas bodegas artesanales de carácter familiar, nos ofrecen el placer soñado para cada uno de nuestros sentidos. Sus intensas texturas, sus matices, sus aromas y sus sofisticados sabores generan un contexto pleno para su degustación, aportando indicadores de su elaboración, de su entorno natural, e incluso de los ancestrales deseos de preservar para toda la  humanidad uno de sus más valiosos tesoros: el vino.

En Maipú hay una diversidad de empresas establecidas en su mayor parte en una zona industrial que posee todos los servicios y una ubicación estratégica por su proximidad al corredor bioceánico que une puertos de Chile y del Atlántico, a través de las rutas nacionales 7 y 40, ferrocarriles y el aeropuerto internacional.

Todo ello con el respaldo de un municipio que ha certificado normas de calidad ISO 9002 y que cuenta también con una planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos domiciliarios, modelo a nivel nacional, beneficiando así la radicación de nuevos emprendimientos.

En la totalidad de sus distritos, el departamento de Maipú ofrece interesantes lugares de visita: bodegas, viñedos, camping, museos, actividades de agroturismo, junto a servicios gastronómicos, y hospedajes urbanos y rurales.

Estos pueden disfrutarse recorriendo los dos circuitos que integran La Ruta del Vino y el Olivo.

 

Circuito Uno

Bodegas López

Antigua Bodega Giol

Museo Nacional del Vino y la Vendimia

Parque Metropolitano Sur

Plaza 12 de Febrero

Bodega Baudron

Solar histórico Casa de Ozamis

Camping Viñas de Vieytes

Cristo de las Viñas

Camping San José

Bodega Domaine St. Diego

Apícola Juricich

Club Tapiz

Tempus Alba

Solares del Sur

Cabaña La Guatana

Bodega Cavas del Conde

Parque Aves del Rey

Laur Establecimiento Olivícola

Bodega La Rural Museo del Vino

Bodega Trapiche

Inti Huaco Alojamiento Rural

Finca Viña María

Bodega Viña El Cerno

Isabel AgroVivero

Club de Pesca y Caza

Bodega Finca Flichman

Capilla Nuestra Señora del Rosario

Cabaña La Guatana

Viñas de Barrancas

Familia Di Tommaso

Bodegas y Viñedos Cecchin

 

Circuito Dos

Finca Doble R

Familia Zuccardi

Bodega Viña Maipú

Santuario María Auxiliadora

 

Un poco de historia

Tiempo de crecer: la nueva “villa”

Era el 31 de marzo de 1861 y el Padre Vázquez dijo: “!Les ofrezco todos los parámetros, vasos sagrados e imágenes salvadas del terremoto. Prestaré en Maipú toda mi cooperación si sus vecinos conviniesen gustosos en ayudarme a la reedificación del templo de la Merced y a formar la población de la nueva villa”

El 20 de marzo de 1.861, la tragedia asoló Mendoza, un terremoto desatado violentamente a las 9,45 destruyó la ciudad capital, a solo 15 km. de Maipú, se convirtió en escombros la ciudad de “barro” y las ruinas emergían donde antes se erguían casas, reparticiones públicas y templos, fieles representantes de una época colonial con 300 años de antigüedad.

Se sucedieron días y noches de luto, dolor y zozobra. El presidente de la orden Mercedaria, fray Manuel Apolinario Vásquez, con su templo y convento destruidos, cumplía con la humanitaria tarea de auxiliar a todos. Tarea de la que no estaba exenta la población de Maipú que si bien no sufrieron el sismo en carne propia por la fortaleza geológica de la tierra de la Cruz de Piedra, prestamente se acercaron a quienes padecían la angustia del terremoto ofreciendo su ayuda, colaboración y sus casas para albergar a los damnificados. A la par que el Coronel Juan de la Cruz Videla y 30 de los hombres de su Regimiento de Guardias Nacional con asiento en Maipú dijo presente en la ciudad de ruinas, presumiendo la desesperación de los pobladores, y palas y azadones en manos removieron escombros buscando heridos. El resto de su Regimiento, al llegar un poco mas tarde, formó la primera guardia de vigilancia organizada en la ciudad, reprimiendo al bandidaje que se dedicaba al saqueo y robo en esa trágica hora.

A pocos días de ese 20 de marzo de 1.861 el padre Vásquez se aleja de la ciudad en ruinas hacia el departamento de Maipú, donde cuenta con amigos y benefactores, “De aquella visita de fray Vásquez, tan inesperada como providencial, surgió una idea. Era la que llevaba ahora desde Maipú a Mendoza, una pequeña comitiva de colonos que fueron a reunirse con el fraile en la casa de un hacendado de Maipú, don Casiano Guevara”.

Era el 31 de marzo de 1861, 11 días después del terremoto y en esa reunión el padre Vásquez les expresó su deseo de irse a vivir con ellos a Maipú. Trasladarse con toda su comunidad religiosa. La idea fue acogida con simpatía. Asomaba la perspectiva de vivir en comunidad.

Entre los colonos estaban don Alberto José de Ozamis, quien respondió al padre Vásquez que para “echar los cimientos del nuevo plantel, hacia cesión de su capilla privada y que además, donaba cuatro cuadras de terreno a favor del convento y ocho cuadras mas, a dividirse en manzanas con sus calles de 10 a 25 varas”. (A los pocos días donó 4 cuadras mas, por eso en el plano de Pablo Pescara se hace el trazado de la villa en los hechos de Maipú, de la mano de un fraile y un filántropo, aunque sin olvidar que oficialmente, figuraba en el decreto de creación del departamento firmado tres años antes por el gobernador Moyano.

Los 15 emprendedores hombres que firmaron el acto de fundación de la villa, ese 31 de mayo de 1861 (declarada ciudad por la ley 1495 sancionada en el año 1942) fueron Fray Manuel Apolinario Vásquez, Jose Alberto de Ozamis, Saturnino Ferreyra, José M. Irusta, Casiano Guevara, Modesto Rodríguez, Sebastián Argumedo, José Argumedo, Manuel Cruz Videla, Eulogio Sáez, Ignacio F. Rodríguez, Agustín Videla Cirilo Guevara, Luis Pinto y Julio Gutiérrez.

De la voluntad de hacer de aquellos hombres, da cuenta el hecho de que con exiguos recursos levantaron en poco tiempo un pueblo, un templo, dos escuelas, la plaza y un cementerio.

 

Fuente: Noticias Cuyo

 

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