Aéreas: ¿Por qué se fue Isela Costantini de Aerolíneas Argentinas?(Continúa)

Es posible que no sea uno sino varios los motivos que se acumularon hasta llegar a la salida de Isela Costantini de la presidencia de Aerolíneas:

1) Su oposición a la Audiencia Pública que habilitaría la llegada de distintos competidores. Se dice que Aerolíneas, como lo había hecho en anteriores audiencias, se iba a presentar para plantear sus objeciones ante las pretensiones de los aspirantes. Nada que no corresponda en una Audiencia Pública. Sin embargo en el Gobierno pensaban que era un contrasentido que una empresa administrada por el Estado se oponga en una convocatoria oficial a quienes fueron invitados a invertir en el país. Los cuestionamientos más fuertes desde Aerolíneas eran para Avian Líneas Aéreas (subsidiaria de Avianca), entre otras objeciones por los privilegios prometidos por las autoridades tucumanas y la segura explotación de rutas que ya opera la compañía. “Queremos reglas de juego parejas para todos”, habría dicho Costantini. Nada incorrecto. Salvo que esa frase dicha desde Aerolíneas sonó un tanto ridícula analizando la historia de la empresa.

2) La cancelación de todos los vuelos previstos para la mañana del 19 de diciembre cuando los gremios del transporte convocaron a asambleas (paros en realidad) como presión hacia el Gobierno por la Ley de Impuestos a las Ganancias que se discutía en ese momento. Es probable que desde Aerolíneas trataron de evitar caos en los aeropuertos, pero tomada la medida desde la empresa sonó a un lock out patronal quitándole a los gremios el costo político de la medida ante la opinión pública.

3) La falta de recursos para el año que viene. Si bien durante su gestión Costantini y su equipo habían logrado reducir significativamente la dependencia de la empresa de los fondos públicos, las necesidades para 2017 iban a rondar los U$S 400 millones, cifra muy alejada de los U$S 160 asignados. Semejante recorte en el presupuesto sin duda hace suponer un ajuste más brusco y conflictivo de la compañía, que Isela no estaba dispuesta a transitar. No era su proyecto como quedó demostrado desde el principio.

4) Según trascendió, el viernes anterior a su renuncia Isela Costantini se habría reunido en Olivos con el presidente Mauricio Macri y el ministro de Transporte Guillermo Dietrich. La presidenta de Aerolíneas había expuesto ante los funcionarios sobre datos de gestión y sus requerimientos para el próximo ejercicio. Algunos números no conformaron al Presidente. Sin embargo el detonante habría sido enterarse allí el ministro, de quien depende la empresa, de algunos datos que desconocía. Se dice que uno de ellos estaría referido a la dotación actual del Grupo Aerolíneas.

5) Sus concesiones a los gremios. En especial por el cierre de las últimas paritarias, si se contempla el aumento propiamente dicho, su carácter “no remunerativo” por 11 meses, más el plus por viáticos y adicionales. Un número final no blanqueado, habla de casi un incremento más cercano al 50% que al 35% pretendido por el Gobierno. Los explícitos elogios de los gremios, inclusive definiendo a Costantini “como el mejor presidente que tuvo Aerolíneas desde su privatización”, que le dedicó Ricardo Cirielli, es algo nunca visto en la empresa, lo que habla muy bien del manejo de los recursos humanos de la ex CEO pero que descoloca a quienes la pusieron allí para reestructurar una empresa que exhibe un déficit enorme. También la actitud de Pablo Biró, de APLA, que hace un año la recibió con un “va a durar poco” y que no tuvo empacho en decretarle un paro sorpresivo de pilotos cuando recién comenzaban las negociaciones Paritarias, sonó al abrazo del oso. Un dato confirma la teoría que vincula su desplazamiento con el tema recursos humanos: junto con ella también debió dejar la nave el gerente del área, Daniel Maggi.

Aéreas: Audiencia pública 1: un largo viajes que recién comienza

La Audiencia Pública convocada este martes por la ANAC, como se sabe, no es vinculante. Quienes pretenden volar en cabotaje en la Argentina deberán demostrar luego que están técnica y financieramente preparadas para hacerlo. Es allí donde se juega el partido. Y es, en el fondo, el Gobierno el que decide quién puede lucir la matrícula LV en el fuselaje de sus aviones. La Audiencia es solo un paso. Importante, porque es el inicial y permite conocer las intenciones. Hacía 11 años que en la Argentina, algo que debía ser automático según la ley ante el pedido de una empresa, no sucedía. Tampoco eran muchos durante el kirchnerismo los interesados en ingresar en un mercado totalmente regulado y condicionado. La audiencia se celebró, lugar extraño, en el Teatro de la Ribera, en el barrio de la Boca. El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, tuvo a su cargo la apertura donde planteó los objetivos de la actual administración en la materia: incrementar la competencia y duplicar la cantidad de pasajeros y vuelos de cabotaje en el país en cuatro años. El ministro destacó la importancia de hacer crecer el tráfico aéreo, incentivando especialmente los vuelos que no pasen por Buenos Aires. También reiteró que el Gobierno no impulsará una política de cielos abiertos, sino el crecimiento del sector. “Cielos Abiertos es otra cosa -dijo Dietrich- y de ninguna manera lo estamos proponiendo ni lo vamos a proponer”. Algo más de 65 expositores exhibieron sus puntos de vista -y objeciones- durante seis horas. Además de las autoridades y las empresas peticionantes, la lista de oradores se completó con los dirigentes gremiales (algunos que nada tenían que ver con la industria), los directores de turismo de varias provincias y directivos de empresas de micros. Rápidamente quedó claro que había dos bandos: los que apoyaban el ingresos de las nuevas empresas (funcionarios, empresarios, directores de turismo de las provincias, etc.) y los que se oponían (gremios). En el medio, haciendo equilibrio, quienes se dedicaron a objetar los expedientes, no sin razón, y las empresas de micros que pedían una coordinación entre los medios de transporte. Fin de un primer paso.

Fuente: SGR
31/12/2016

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.