A través de un convenio con el organismo, la entidad que nuclea a las obras sociales provinciales (Cosspra) planea armar una red de 24 agencias sin fines de lucro para vender paquetes con descuento a 7,2 millones de afiliados –sin requisitos adicionales–. Desde la Faevyt se pusieron en alerta, criticaron la laxitud del criterio de turismo social definido y pidieron que los paquetes se canalicen a través de licitaciones entre las receptivas locales ya constituidas.

El 16 de junio pasado el Ministerio de Turismo de la Nación y el Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales (Cosspra) firmaron un convenio marco de colaboración para impulsar el turismo social y llegar a “más de siete millones de argentinos”.

Dichos argentinos son los 7,2 millones de empleados estatales afiliados a las obras sociales provinciales (16% de la población), que bajo el paraguas del Cosspra podrán acceder -sin otro requisito que el pago del servicio- a paquetes nacionales con importantes descuentos a través de una red de agencias de viajes constituidas como entidades sin fines de lucro (ESFL).

 

UNA AGENCIA POR CADA OBRA SOCIAL

Actualmente existen cinco obras sociales provinciales que tienen sus propias agencias de viajes habilitadas como ESFL (entidades sin fines de lucro): las estatales de Jujuy, Salta, Misiones, Santiago del Estero y Neuquén. El objetivo es elevar ese número a 24. “La idea es que cada obra social de la red abra una agencia y que sea un servicio propio de la misma para sus afiliados. No hacerlo a través de una agencia privada”, explicó a este medio el coordinador general del Cosspra, Nahuel Sánchez, quien amplió: “El convenio marco de colaboración con el MinTur es para que como obras sociales, que recién estamos iniciándonos en el tema del turismo, tengamos el respaldo de la parte estatal para guiarnos con los trámites de habilitación. Y que, además, sean nuestros intermediarios con la parte privada y las asociaciones”. No casualmente en la firma del convenio con el MinTur estuvo dando su apoyo el presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), Oscar Ghezzi.

La idea del Cosspra es que tanto el Ministerio como la CAT actúen como facilitadores de la relación entre las ESFL y los prestadores –vía las cámaras provinciales– para el armado de paquetes.

Como ejemplo, mediante un convenio con la Cámara Hotelera Gastronómica y Afines de Salta, la agencia del Instituto de Salud local, además de paquetes a Misiones y Mar del Plata, otorga a sus afiliados descuentos del 15% en más de 20 restaurantes y del 20% en 25 hoteles de la provincia (incluyendo establecimientos 4 estrellas y boutique) con la simple presentación del carnet de afiliación personal. Ese fue el modelo presentado por el presidente del Cosspra, Gabriel Chagra Dib, en una reciente asamblea del Consejo Federal de Turismo, donde había anticipado que estaban trabajando con las obras sociales provinciales “para que cada una de ellas pueda trabajar como una agencia y de esa forma fomentar el turismo con descuentos importantes, hotelería de primer nivel y pasajes aéreos”.

Es que el plan de la entidad es ambicioso: “También les estamos acercando este proyecto a las líneas aéreas, en lo que nos está dando una mano el Ministerio, para negociar tarifas reducidas que sean específicamente para esta red de obras sociales. La idea es tener una apertura suficiente para que proveedor pueda ser cualquiera que cumpla con los requisitos de contratación que tenga cada provincia. No buscamos vender o comprar a través de un operador mayorista”, explicó el coordinador general.

De acuerdo al cronograma acordado con el MinTur, en septiembre se lanzaría el programa con las ESFL que están habilitadas. Pero, a través de los convenios de reciprocidad que tienen las obras sociales, ya estaría accesible para los afiliados de otras provincias.

 

TURISMO SOCIAL PARA TODOS

Formalmente, el Tesauro Turístico Argentino define a la actividad de turismo social como una modalidad “que realizan los segmentos de la población que tienen una situación especial en cuanto a edad, poder adquisitivo, posición social, etc… Entre estos segmentos se encuentran los jóvenes, las familias trabajadoras y la tercera edad”.

En cambio, la definición de la cual se toman las obras sociales es lo suficientemente amplia para abarcar a todos los empleados estatales afiliados. Por eso contempla potencialmente a 7,2 millones de personas, lo que –por ejemplo– equivale al 75% de todos los que viajaron en los fines de semana largos de 2014. “Nosotros lo definimos como turismo social porque desde nuestras agencias no buscamos un lucro. Desde el Cosspra creemos que es necesario como servicio para el afiliado el acceso a la recreación, que está muy vinculado a la prevención en salud (…) O sea, lo entendemos como una nueva rama, que no es ni la de jubilados, ni la que es subsidiada”, explicó Sánchez.

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NO GUSTA NADA

A medida que se fueron conociendo detalles de lo acordado de palabra entre el Cosspra y el MinTur (el texto del convenio es inocuo), en la Faevyt pasaron del tibio respaldo a una abierta inquietud.

La clave de la discordia es que las agencias no quieren ser dejadas afuera del acceso a ese universo de 7,2 millones de personas. Y menos aún padecer competencia desleal por parte de las ESFL que vayan a crearse y que no pagan Ganancias, ni Ingresos Brutos, ni se les retiene el IVA. Mientras que las tasas y tributos hoy se llevan el 50% de la rentabilidad de una EVT.

“Pedimos el texto del convenio y todavía no nos lo pasaron. A priori no está mal la idea, pero queremos que se implemente con nosotros adentro. Pretendemos interactuar con el Ministerio para que se aproveche la capacidad que tiene cada provincia. No en vano estamos trabajando con ellos en el armado de una red de agencias receptivas. Por ende, creemos que lo ideal sería canalizar esto vía licitaciones entre las minoristas locales y darles así algo más de volumen a través del turismo social”, opinó Walter Rodríguez, secretario de la Faevyt, quien completó: “Crear agencias con legajo de las obras sociales provinciales nos parecería que es el Estado ocupando el lugar del privado. Y eso no lo vamos a apoyar”.

El malestar ya fue elevado al Ministerio a través de la Cámara y creen que de acá a septiembre lograrán torcer el rumbo de las cosas. “No creo que esté en el ánimo del Min- Tur perjudicarnos, así que entiendo que hay espacio para seguir hablando”, remató el dirigente empresario.

 

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