El 24 de mayo de 1967 quedó inaugurado el Museo del Pasado Cuyano, que había sido una junta de estudios históricos desde principios del siglo XX.

La casa donde hoy funciona el Museo del Pasado Cuyano se salvó de milagro. Solo quedó en pie por expreso pedido (o amenaza) de Edmundo Correas, presidente de la Junta de Estudios Históricos, al gobernador Ernesto Arturo Ueltschi. Textualmente, habría mencionado: “Doctor Ueltschi, ceda la propiedad a la Junta de Estudios Históricos de Mendoza. Porque, si la hace demoler, no soy yo quien lo va a juzgar, sino la posteridad a la que deja sin patrimonio”.

La Junta de Estudios Históricos de Mendoza propiamente dicha vio la luz en 1923 y comenzó su proceso de reafirmación en 1934. La junta mendocina ostenta con mucho orgullo el récord de ser la más antigua del país, así como también lo es la revista que mensualmente editan. Todos trabajan ad honorem.

El museo alberga más de 10.000 libros sobre historia de Argentina, Cuyo y Chile. Además, cuenta con documentos que son una reliquia, objetos que encierran parte de la identidad mendocina y hasta donaciones de familias, quienes periódicamente van a visitarlas y disfrutarlas.

Tal es el caso de las pistolas de duelo de Leónidas Aguirre. Pero también hay un abanico que el General San Martín y su esposa Remedios de Escalada le obsequiaron a la madrina de Merceditas, Josefa Álvarez de Delgado. En la Sala Sanmartiniana, además, hay una réplica del sable corvo y el manuscrito original del libro El Paso de los Andes, escrito por el General Gerónimo Espejo. Y, como buen museo sobre la historia argentina, el Pasado Cuyano exhibe material sobre La Revolución de Mayo, disponible en cada uno de los rincones del lugar.

 

Cómo comenzó

Todo comenzó con conferencias de historiadores, la mayor parte de Mendoza. Y luego se les fue dando forma de libros. En 1941 surgió la idea de crear el museo y empezaron a llegar las donaciones. Aunque existía el inconveniente del lugar, ya que se fueron alquilando distintas casas y, por cuestiones de dinero, siempre había que mudarse. De hecho, este problema es el que ha llevado a que las juntas históricas de otras provincias hayan desaparecido.

Es en 1961, luego de que Correas le dirigiera al gobernador Ueltschi la frase mencionada anteriormente, cuando finalmente se instala en el lugar el Museo del Pasado Cuyano, que estaba próxima a cumplir los 100 años.

Además, esta es la primera casa que se construyó después del terremoto de 1861 y era la quinta de la familia Civit. Fue terminada en 1873, tenía 26 habitaciones, 4 patios internos, el patio exterior y la extensión ocupaba toda la manzana. Aquí estuvieron Sarmiento, Juárez Celman, Mitre, Luis y Roque Sáenz Peña y el presidente chileno Jorge Montt Álvarez, entre otros.

En las antiguas dependencias de la casa, hoy transformadas en salas de exposición, es posible apreciar objetos de diversos períodos: prehispánicos, coloniales y poscoloniales. Los espacios de mayor relevancia son la sala federal, la sala de armas, la sala del petróleo, la colección de numismática, la biblioteca con hemeroteca y los archivos del general San Martín, Rufino Ortega y el coronel Olascoaga.

 

Detalles del edificio

La vivienda está inspirada en la composición introvertida y el lenguaje de las villas suburbanas italianas del período manierista.

La planta está definida por la adición de diferentes bloques de habitaciones que se unen en una trama rectangular en torno a patios cubiertos por sendas galerías. La particularidad de la vivienda reside en que posee cinco patios, constituyendo un carácter único en la ciudad tanto por su organización espacial como por sus aspectos formales.

Originalmente la vivienda se conectaba de calle a calle, ya que a los fondos se hallaban las caballerizas y servicios a los cuales se accedía por calle San Lorenzo. El ritmo y modulación de las fachadas, así como la

organización de patio principal y el lenguaje decorativo y ornamental son netamente italianizantes, con elementos clásicos y renacentistas.

La tecnología constructiva es la tradicional del período posterremoto. Los muros son de adobe con cubiertas de rollizos de álamo, caña atada con tientos de cuero y torta de barro. Se estima que por la fecha de construcción y la participación de técnicos extranjeros pueden tener estructura de madera incorporada en la mampostería.

 

Principales atracciones

El museo está compuesto por 16 habitaciones y, dependiendo la edad del público y sus intereses, varía lo que más atrae. Para los chicos que vienen de las escuelas, la sala de Geología y petróleo es la favorita. Allí hay maquetas de animales prehistóricos, puntas de flechas, collares, morteros y varias cosas prehistóricas. La Sala religiosa con su altar y la Sala Sanmartiniana también resultan muy llamativa a los visitantes, así como también la Pinacoteca.

El retablo resulta muy llamativo también. Además, existe toda la documentación histórica y fotográfica de la inauguración del Cristo Redentor en la frontera entre Argentina y Chile. Eso fue entre 1901 y 1902, justo después de que casi se declare la guerra entre los 2 países y como símbolo de paz.

El tesoro literario de la Junta puede ser consultado por el público en general en la sede de la Junta, aunque con la única condición de que no se puede retirar del lugar. A cambio, se solicita una colaboración simbólica.

Pero el sostén de la Junta es la Fundación FundaJEHM, compuesta por empresarios que donan fondos para recuperar el museo y para sostener la publicación de la revista. Al tratarse la casa de un monumento histórico nacional, la Nación también mantiene el sitio.

 

Fuente: SerArgentino por Exequiel Nacevich y ArgentinaPatrimonial

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