El Ejecutivo presentó un proyecto de ley para desarrollar la zona con aportes de privados. Todas las tierras costeras son fiscales.

El Ejecutivo presentó el lunes un proyecto para habilitar la participación público–privada para desarrollos en el perilago del Embalse Potrerillos. Se trata de una zona donde no hay servicios de ningún tipo pero que sin embargo recibe un gran caudal de visitantes, en particular los fines de semana y feriados, muchos de los cuales realizan actividades náuticas.

Tal cual señala el texto, apunta a “que se procure un intercambio que mejore las posibilidades de inversión en infraestructura y servicios, mediante un sistema que distribuya equitativamente los riesgos entre los participantes de este proyecto público, sin que el peso de la financiación recaiga exclusivamente sobre el Estado”. Esto en función del desarrollo turístico, recreativo y urbanístico.

“Actualmente no hay dónde comer, no hay lugares para sentarse o ir al baño, tampoco puede usarse como balneario por ahora porque no hay zona boyada y no hay bañeros”, señaló el secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance. Lo único que hay actualmente en la zona es el recientemente reinaugurado hotel Potrerillos, que es anterior a la existencia del dique.

Mingorance señaló que “el objetivo central es que se desarrolle turísticamente y de manera ordenada, que las tierras y costa sigan siendo públicas y que el Estado no tenga que asumir los costos del desarrollo”. Esto en referencia a que la inversión correrá por cuenta de privados en tanto el Estado ya invirtió en obras como la ruta o el nuevo puente de Cacheuta, además de estudios para saber dónde se puede construir y con qué características.

 

Tierra fiscal

El secretario de Ambiente aclaró que toda la tierra de la costa es fiscal, aunque hacia adentro hay zonas privadas. De todas formas, la intención es que lo fiscal siga siéndolo por lo que se apunta a concesionarlo. Y subrayó que quien vaya a realizar una práctica o quiera acceder al lago no encontrará un límite privado en todo el contorno de la cota de agua.

La idea es armar un fideicomiso a través de Mendoza Fiduciaria y se apunta más a desarrolladores que a inversores, en tanto los primeros tienen una mirada más macro que involucra la evaluación y pertinencia de las actividades que allí puedan desarrollarse y que se hagan cargo de la concesión.

Mingorance aclaró que aún no hay proyectos en danza dado que no existe la ley aún, pero que su aprobación dará la seguridad jurídica necesaria para que lleguen interesados. Estimó que se espera sean mayormente de índole gastronómica y hotelera y se mostró optimista en función del creciente interés de la gente por realizar actividades en zona de montaña.

Y agregó no está al tanto de interesados en invertir de origen mendocino pero sí cree que pueden provenir del ámbito nacional e internacional.

 

Buenas expectativas

Diferentes consultados ven en forma positiva la propuesta, en tanto se trata de una zona con mucho que ofrecer. Aunque algunos destacaron que se proyectos similares presentados anteriormente no prosperaron, para Mingorance esto tiene que ver con la falta de un marco regulatorio como éste que se busca tener ahora.

Arturo González, presidente de la Cámara de Turismo, se manifestó “de acuerdo con la participación público-privada y considero muy positivo que se presente el proyecto porque es un buen puntapié inicial”.

Por otra parte, dijo que “los montos que pueden requerirse pueden ser altos porque allí no hay instalaciones y en ese sentido es positivo que se plantee la opción público–privada”.

“Creo que va a haber interés, no es un tema que esté instalado ni se haya discutido dentro del sector privado. Es un avance que se haya presentado el proyecto”, manifestó y consideró que esto disparará el interés.

Mencionó que las actividades en la zona no suelen ser motivo de consulta por los turistas –con excepción de actividades de aventura sobre el río Mendoza- pero lo atribuyó al conocimiento de que no hay servicios ni desarrollos en la zona; asimismo destacó que puede ser un foco de interés para turistas de otras provincias o del exterior si se hace con calidad.

 

Oportunidad

Para quienes viven en las inmediaciones es una gran oportunidad no sólo de lograr mejoras sino también salidas laborales. Así lo manifestó Rodolfo Navío, presidente de la Asociación Turística de los Valles de Potrerillos. “Es bueno que se dé porque la zona lo necesita”, subrayó.

Mencionó que está al tanto de proyectos de emprendimientos que se habían propuesto sin éxito y atribuyó la falta de avances a la cantidad de actores involucrados: el gobierno provincial, las comunas de Las Heras y Luján, Vialidad provincial y nacional, y el Departamento General de Irrigación.

Quienes están particularmente interesados en que se avance en obras y regulación en la zona son quienes realizan prácticas deportivas. Tal el caso de quienes practican buceo. El director de la escuela de buceo Aconcagua, Alfredo Marinaro, destacó que este deporte se ha puesto de moda en todo el mundo, por lo que cada vez hay más interesados y esto es algo que preocupa a ellos y al Gobierno porque ya hubo algunos incidentes. Esto debido a que -según dijo- en algunos sitios se realizan cursos muy breves con poca práctica lo que incrementa el riesgo de accidentes.

Por otra parte, mencionó que esperan que se regule y a través de esto se sectorice. Contó que no existe una zona exclusiva para buceo “y pasan tablas a 60 km por hora, un buzo saca la cabeza y se la arranca”.

 

Esperan emprendimientos del lado de Luján

Una parte del perilago es jurisdicción de Las Heras y otra de Luján. El secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, consideró que será esta segunda comuna la que reciba mayormente los emprendimientos ya que del lado de la primera hay un puente ferroviario y habilitarla implicaría estudiar las posibilidades de realizar un puente vehicular, lo cual es más complejo.

Fuente: Diario Los Andes
17/05/2018

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