De acuerdo al proyecto presentado la semana pasada en Diputados, el MinTur dispondrá de $ 2.608 millones en 2018, lo que implica un incremento nominal pero un ajuste si se considera la inflación prevista. De todos modos, en lo que va del año Turismo está entre los organismos con mayor atraso en la ejecución de fondos de 2017 (46,2%).

“Necesitamos un estado más ágil que no sea una carga, sino que potencie al sector privado. Para ello debemos seguir eliminando las ineficiencias en el gasto público y encarar también la reformulación de nuestro sistema impositivo”, explicó el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne a la hora presentar la semana pasada el proyecto de ley de Presupuesto General de la Administración Nacional

Bajo ese paraguas conceptual, no resulta extraño que 14 de los 20 ministerios estén forzados a ajustarse el cinturón de cara a 2018, ya que los incrementos Presupuestarios previstos están cómodamente por debajo de la inflación del 15,7% pronosticada en la “ley de leyes”.

Aunque tenga varias particularidades respecto al resto, el Ministerio de Turismo de la Nación no se salva del recorte.

Si bien en términos nominales va a recibir un 6,5% más de pesos, en términos reales deberá manejarse con una billetera un -7,9% más chica.

EN DETALLE.

Este año Suipacha 1111 tiene habilitado un gasto público de $ 2.448 millones, que incluyen los $ 1.731 millones del Ministerio y los $ 717 millones del Inprotur. La cuenta ya está actualizada con la reasignación de partidas aprobada en julio pasado. Para el año que viene el Ejecutivo le asignará unos $ 2.608 millones.

Aunque no está entre las carteras que más recorte presupuestario recibirán, llama la atención la poda por el hecho de que Turismo es apenas el 0,1% del presupuesto de la Administración Pública, así como también es la repartición que debe mantener la menor planta permanente.

Además, se autofinancia con el impuesto que grava los pasajes aéreos, marítimos y fluviales al exterior, del cual el 40% también fondea la totalidad de la caja del Inprotur. Recordemos también que el año pasado la discusión presupuestaria se saldó con un aumento del 40% del famoso DNT (que pasó del 5% al 7%).

¿SE GASTA?

El año pasado cuando se debatió el incremento del impuesto a los pasajes al exterior se pretendía no sólo que lo recaudado no fuera a Rentas Generales, sino que efectivamente se gaste. Durante los debates en el Congreso se criticó severamente la subejecución del presupuesto por parte del Ministerio de Turismo y los legisladores advirtieron que “si esa plata no va a parar al sector turístico van a tener que justificarlo”.

Sin embargo, hasta el viernes pasado (faltando un trimestre para que concluya el año) el Ministerio de Turismo estaba entre los organismos con mayor atraso en la ejecución de fondos de 2017. Según datos de la propia Secretaría de Hacienda, al 22 de septiembre se había aplicado apenas el 46,2% de los recursos.

De acuerdo a datos oficiales de la Secretaría de Hacienda, de los $ 1.730 millones presupuestados para el Ministerio de Turismo se ejecutaron apenas el 52,5% de los fondos. Mientras que de los $ 717 millones del Inprotur se devengaron el 66%.

Pero lo más sorprendente del informe de la cartera dirigida por Dujovne, es la notable diferencia entre los recursos presupuestados y los efectivamente recaudados. Supuestamente, el Ministerio de Turismo tendría que haber generado un 54% más de fondos que lo originalmente previsto. O sea, por el DNT se habrían recibido hasta ahora $ 3.261 millones y no los $ 2.111 previstos según el presupuesto.

LA MACRO.

A falta de mayores detalles de los programas de cada cartera, lo más interesante son las previsiones macroeconómicas del Avance del proyecto del Presupuesto. En este sentido, se prevé para el año próximo un crecimiento del 3,5%, una inflación interanual promedio del 15,7% y un dólar promedio de $ 19,30.

En cuanto al déficit fiscal la intención es bajarlo del 4,2% del PBI al 3,2% en 2018 y luego seguir disminuyéndolo a razón de un punto por año.

En este sentido, es para prestar atención a lo moderada que es la expectativa de reducción de la presión tributaria, justo en el año donde se prevé avanzar con la reforma fiscal. La recaudación de impuestos nacionales y de contribuciones de la seguridad social proyectada para 2017 representará el 24,9% del PBI, mientras que en 2018 bajaría al 24,6%, lo cual demuestra un refuerzo del gradualismo.

En su presentación ante los legisladores, el ministro de Hacienda defendió el proyecto presentado de las críticas de la oposición sobre los incumplimientos de las proyecciones de los años previos y dijo que “este presupuesto, al igual que el de 2017, incorpora la novedad de que termina siendo prácticamente idéntico al ejecutado”. El funcionario añadió que durante el período 2004-2015 “el gobierno terminaba gastando 18,5% más que lo presupuestado”.

Fuente: Ladevi
25/09/2017

 

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