El Ministerio de Turismo ocultó y mantiene el silencio sobre el aumento del 40% en el impuesto que grava a los pasajes al exterior. Ese incremento implicará una recaudación adicional de -al menos- $ 700 millones que irán directamente a Rentas Generales (con lo cual cubren con creces el costo iscal de la devolución del IVA a los extranjeros). Ahora las provincias podrían pedir la coparticipación del 28,5% del DNT. Desde la Faevyt cuestionaron la continuidad de años de políticas aisladas, sin revisar a fondo la estructura iscal de toda la actividad.

El 40% de aumento en el impuesto que se carga al precio de los pasajes aéreos, marítimos y fluviales al exterior, hecho público a través de este semanario en la edición pasada, cayó muy pesado en las entrañas del sector.

No sólo porque si se aprueba el Presupuesto Nacional para 2017 subirá el llamado DNT del 5% al 7%. Si no, fundamentalmente, porque nadie del Gobierno o del Ministerio de Turismo les anticipó la noticia, siendo que ya era conocida -al menos- desde el 15 de septiembre, fecha en la cual el titular de Hacienda, Alfonso Prat Gay, presentó en el Congreso el proyecto de la “ley de leyes” (nunca mejor dicho, ya que implica ni más ni menos que una modificación de la ley nacional de Turismo).

TELÉFONO DESCOLGADO.

Como mínimo, entre esa fecha y la actual el ministro Gustavo Santos se vio las caras con toda la dirigencia empresaria en dos oportunidades: cuando se anunció que en los próximos días se conocerá la reglamentación de la devolución del IVA al extranjero y durante los cuatro días de la Feria Internacional de Turismo. La reiterada muletilla de Santos de que “el sector público y el privado son dos caras de una misma hoja”, esta vez falló.

Tampoco a los funcionarios provinciales con quienes posa en las fotos les hubiera molestado saber que se ampliará un 40% la recaudación del impuesto a los pasajes al exterior, ya que legalmente si quisieran podrían pedir su cuota parte de esa exacción (ver recuadro “Las provincias pueden…”).

Sin embargo, ni siquiera por lo bajo (menos aun públicamente) desde Suipacha 1111 se dijo una palabra al respecto. Ni antes, ni después. Ni siquiera para defender la medida. De hecho, la mayoría de los dirigentes consultados siguen a la espera de hablar con alguien del Ministerio antes de responder las requisitorias periodísticas.

Sólo al presidente de la Cámara Argentina de Turismo, Oscar Ghezzi, no le hizo ruido el sigilo con que el proyecto de Presupuesto se lanzó a aumentar dos puntos el DNT. “Hay cuestiones que manejamos entre todos y otras que son resortes propios del sector público”, señaló el titular de la CAT, no sin antes reconocer que hasta el llamado de este medio (hace 10 días) tampoco sabía nada de la intención del Gobierno.

 QUE NO SE NOTE.

Ante ese panorama, obviamente este medio intentó comunicarse con algún funcionario del MinTur para que explicara, defendiera o dijera algo respecto a un artículo de la ley de Presupuesto que modifica ni más ni menos que la norma de la cual son autoridad de aplicación. La respuesta fue la misma que desde hace meses: ninguna.

Una ausencia comunicacional que abre el juego a versiones no oficiales que indican que si bien a las cabezas del organismo en un principio bufaron por la idea de Hacienda, no dudaron en acoplarse al juego y ser partes del plan. Movida por la cual en Suipacha 1111 cargarán con todo el costo político, pero por la que no recibirán ni un peso más de presupuesto, ya que toda la recaudación adicional irá directo a Rentas General como aportes al Tesoro Nacional.

Hasta tal punto el MinTur buscó evitar informarle al sector privado (su “socio estratégico”, su “otro lado de la hoja”) el aumento impositivo del 40%, que incluso obvió incluirlo en el presupuesto específico. Es decir, por un lado, en el artículo 24 del Presupuesto de la Administración Nacional se explicita la modificación de la ley de Turismo para llevar al 7% el DNT y que el 28,5% del mismo ahora será directamente ingresado al Tesoro. Por el otro, en la previsión específica para 2017 del Inprotur se sigue diciendo: “La mayoría de los recursos que constituyen el Fondo Nacional de Turismo provienen del producto del 5% del precio de los pasajes aéreos y marítimos al exterior”. Y por si fuera poco, el plan de trabajo del Instituto prevé que textualmente la “Devolución del IVA cobrado a turistas no residentes sobre los gastos efectuados con tarjeta de crédito/débito en servicios de alojamiento hotelero”.

NÚMEROS EN LA NIEBLA.

La incontrastable coincidencia de los números es lo que sustenta la hipótesis de que con lo que se sacará adicionalmente al bolsillo de los argentinos que viajen al exterior se compensará lo que le devuelvan de IVA a los turistas extranjeros que visiten el país.

El costo fiscal de la medida a aplicarse sobre las tarifas hoteleras rondará los $ 600 millones, según el propio Gobierno. El aumento de dos puntos en el impuesto a los pasajes al extranjero implica una recaudación adicional de –al menos– $ 700 millones. Con lo cual, Hacienda cubre el 100% de lo que el MinTur había dicho que se cubriría con el crecimiento del receptivo. Y, además, se queda con $ 100 millones extras generados por el turismo, pero que no se aplican al sector.

LA MIRADA DE LAS AGENCIAS.

Como dijimos, ante la no comunicación de la medida por parte del Gobierno, la mayoría de los dirigentes prefirieron guardar silencio. Uno de los que, en cambio, dio su impresión fue el presidente de la Faevyt, Fabricio Di Giambattista, quien al igual que sus colegas “no estaba al tanto del aumento. Y estaría bueno que los gobiernos nos consulten antes de poner un impuesto, para juntos ver a través de que otra herramienta –incluso fiscal– podemos resolver algunas situaciones de competitividad del sector”.

El titular de la Federación de agencias de viajes recordó que cuando se impuso la retención del 20% a cuenta de Ganancias –luego llevado al 35%– tampoco habían sido consultados. Más cerca en el tiempo, cuestionó que se mantenga el 5% de percepción para los viajes al exterior abonados en efectivo: “Entiendo que se busque luchar contra la informalidad, pero qué sentido tiene si después podés comprar un auto cash sin problemas y sin importar si es nacional o del extranjero. Es un mal argentino que viene desde hace muchos años esto de generar impuestos transitorios que después se quedan para siempre. Con el agravante que nosotros tenemos comisiones por debajo de, por ejemplo, el 1,2% del impuesto al cheque”.

Según Di Giambattista el problema es que nunca se analiza la situación global de la actividad: “No es culpa sólo de este Gobierno, también las instituciones tenemos que hacer una autocrítica. Porque muchas veces actuamos como departamentos estancos y se hace un lobby sectorial, que a veces es hasta mezquino. No se habla de un bien común, que es el turismo. Y ahí nos tenemos que hacer cargo todos”.

En este sentido, el presidente de la Faevyt dijo que lo que hay que buscar son medidas para que vengan más extranjeros a Argentina, fortaleciendo las competencias de cada uno de los sectores y gravando cosas que contribuyan a eso: “Porque aumentar dos puntos del DNT parece una medida facilista, que obtura el sentarnos a analizar toda la estructura. Y el problema va más allá, tiene que ver con la economía colaborativa y con las empresas que actúan desde el exterior y no generan retribución en Argentina. Y si bien existe una Aduana para los bienes, para los servicios no hay ningún control”.

Fuente: Ladevi
21/10/2016

 

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