Diputados de diversos partidos presentaron un proyecto de ley que busca otorgar una serie de beneficios fiscales para las empresas ubicadas en destinos que sufran una caída del 50% de la demanda ante situaciones extraordinarias. La condición es mantener las fuentes laborales.

Legisladores del Frente para la Victoria, la UCR, el PRO y el socialismo se pusieron de acuerdo para impulsar en la Cámara baja un régimen de protección de actividades turísticas “afectadas por situaciones extraordinarias, imprevistas o inevitables que impliquen una caída en la demanda de al menos el 50%”.

A la hora de definir las situaciones de emergencia, los diputados graficaron con los ejemplos de las erupciones de volcanes en la Patagonia, inundaciones como las recientemente ocurridas en Entre Ríos o lo que sucederá en Mendoza con el cierre del aeropuerto durante tres meses. “La experiencia legislativa reciente revela que impulsar leyes especiales para cada caso no ha dado los resultados esperados de forma rápida y eficiente”, fundamentaron los diputados firmantes para luego definir que el proyecto de ley contempla cualquier situación que pudiera ocurrir en el futuro, de forma tal de “otorgar beneficios impositivos, por un tiempo limitado, a las personas que viven del turismo, para que puedan superar la situación de coyuntura y que no implique el cese permanente de la actividad”.

Una de las condiciones para acceder a los incentivos que se establecerían de aprobarse el proyecto de ley sería que la empresa que los solicite no despida empleados durante la emergencia.

LOS BENEFICIOS

Una de las medidas centrales sería permitir al Poder Ejecutivo Nacional instrumentar un aumento de hasta cuatro veces en los porcentajes de las contribuciones patronales que actualmente se pueden computar como crédito fiscal (se ubica entre el 1,3% al 10,75%, según la jurisdicción). “Es sabido que el cargo más importante del sector turístico está dado por los recursos humanos y los impuestos relacionados. En virtud de ello, la actividad puede verse afectada sensiblemente en sus ventas, haciendo disminuir directamente el IVA a pagar, pero deberá seguir soportando el mayor de sus costos si desea mantener el personal. Por lo anterior se desprende que la tendencia ante una fuerte caída de los ingresos puede ser la reducción de la plantilla”, explica el proyecto, que así justifica la “excelente alternativa” que implicaría el aumento transitorio del porcentaje de las remuneraciones que el empleador puede computar como crédito fiscal.

Además, se promueve el establecimiento de un régimen especial de facilidades de pago para las obligaciones contraídas con anterioridad, así como la suspensión de juicios por deudas impositivas y de los aranceles vinculados a los derechos de propiedad intelectual durante el período que establezca el Poder Ejecutivo.

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COMO SIGUE

El proyecto de ley debe ser aprobado por la Comisión de Turismo, presidida por Maurice Closs (firmante del mismo), y la de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja, para luego ser llevada al recinto y obtener media sanción. O sea, es un proceso largo. Pero viene con el buen antecedente de que el consenso surgió hace apenas un mes en una reunión que la comisión de Turismo llevó adelante en Entre Ríos para analizar la situación del sector luego de las inundaciones.

Fuente: Ladevi

30/06/2016

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