Hoy, las bodegas ofrecen experiencias en torno al disfrute del vino. Por eso la gastronomía es uno de los complementos más importantes y que mejor se ha desarrollado, pero no el único.

Hacia el sur de Mendoza, por la ruta 40, se encuentra el Valle de Uco, quizás el lugar más impactante de la Mendoza vínica, ya que concentra un sin fin de propuestas enogastronómicas, que hace solo 20 años no existían. Al ingresar al valle, la primera bodega que se encuentra es Atamisque, con su exclusivo lodge, cancha de golf y el Rincón de Atamisque. El pequeño restorán de campo donde la trucha, criada en el lugar, es la estrella principal, maridada con los vinos y espumantes de la casa.

 

Domaine Bousquet (en Gualtallary) es una de las pocas bodegas 100% orgánica, y como todos los años, ofrece una experiencia original y atractiva en contacto con la naturaleza. Durante las vacaciones se puede elegir entre las novedosas actividades y los diferentes menús del Gaia Restaurant.

 

El “Picnic en el Parque” para dos personas, la “Degustación Gourmet – Vinos & Chocolates”, el juego “Enólogos por un Día”; en el que cada uno elabora su propio blend; o el “Safari Fotográfico”, una recorrida por el parque, los viñedos y la bodega, acompañados de un fotógrafo profesional que saca fotos durante la visita y la degustación. Pero sin dudas, la cabalgata entre las viñas es de las más elegidas. 

 

Dentro del Clos de los Siete, el campo con varias bodegas comandadas por Michel Rolland, se encuentra el Espacio Monteviejo. El restaurante de la bodega homónima, inaugurado en julio de 2015, ofrece una de las cocinas con mayor impronta regional. Bajo la gestión de la chef española Nadia Harón, que propone brindar una majestuosa experiencia de degustación con una base de platos preparados según los principios de la cocina de autor integrada a un menú de sabores tradicionales, en los que los ingredientes locales hacen la diferencia. Bajo el concepto “mesa despejada” sirve un menú de cuatro pasos en el que el fuerte radica en la combinación de estilos, y se va ocupando a medida que llegan los primeros platos en la secuencia de aperitivo, entrada, plato principal y postre. Así los espacios descargados fortalecen la conexión con el lugar y sus propuestas. Allí, los platos conviven con los vinos de Marcelo Pelleriti y el arte propuesto por su esposa; la artista Gabriela Nafissi.

 

La flamante bodega de los Zuccardi en el corazón de Paraje Altamira es otra visita obligada. Luego de recorrerla por sus pasillos panorámicos y admirar ese universo de vasijas de concreto, la cava de barricas y la sala de degustación circular, se puede disfrutar una comida en el restaurante “Piedra Infinita”, que abrió sus puertas en marzo de 2016. En un escenario único, de montaña y viñedos, ofrecen un menú de 4 pasos elaborado con productos regionales y con una delicada expresión gourmet, maridados con los vinos y los aceites de oliva de la familia.

 

Andeluna, bodega ubicada en Gualtallary, ofrece un programa turístico completo con el marco de un paisaje de belleza natural, entre los viñedos y la Cordillera de los Andes.

 

Durante las vacaciones se puede ver la caída del sol en las “Tardecitas en Andeluna” desde los jardines de la bodega para luego divertirse aprendiendo en las “Clases de Cocina” o el “Juego del Blend”. Además de visitas guiadas y degustaciones, proponen la novedosa “Degustación Móvil”: copa en mano en los viñedos, disfrutando de la inigualable vista a la cordillera y compartiendo con los visitantes lo que está sucediendo en el viñedo, circulando por diferentes estaciones donde se prueban distintos vinos.

 

El circuito de visita se desarrolla conjugado con la degustación en simultáneo hasta llegar a la cava subterránea donde finaliza el paseo y se disfruta del Pasionado Cuatro Cepas, uno de los vinos top de la casa. Más allá de los vinos, la gastronomía es uno de los puntos fuertes de Andeluna, con el menú de 6 Pasos de estación y el menú criollo. Allí, desde el chef al enólogo, se involucran para ofrecer la mejor combinación a partir de cada paso y cada vino.

 

El atardecer es uno de los momentos más lindos para seguir disfrutando los vinos mendocinos, por eso en Kaiken organizan desde hace un par de años los Sunset Sessions, en el corazón de Vistalba. En el quincho y los jardines rodeados de viejas viñas, al ritmo de un DJ invitado, los fines de semana a partir de las 19hs se arma una fiesta muy concurrida con los vinos de la casa. Ideal para conocer gente durante las vacaciones.

Bodega SÉPTIMA de Codorníu Argentina también ofrece una propuesta distendida y singular, que invita a descubrir los paisajes inigualables que ofrece la Cordillera de Los Andes, justo cuando el sol cae tras el Cordón del Plata, ofreciendo un espectáculo natural donde los colores del entorno se transforman para alcanzar la noche. La experiencia se completa con una excelente propuesta gastronómica, los mejores vinos de la bodega y DJ en vivo.

 

Fuente: Infobae, Por Fabricio Portelli

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.