Atractivos de San Rafael

Atractivos de San Rafael

San Rafael, la segunda ciudad en importancia de la provincia de Mendoza, está rodeada por tres pulmones verdes. A pocos kilómetros, se despliega una vasta oferta de turismo de aventura y bodegas que cuentan el secreto de sus fecundos derroteros.

Ubicada al sur de la provincia de Mendoza, San Rafael se revela como una excelente opción par todos aquellos que buscan alternativas a los destinos tradicionales de vacaciones.

San Rafael, segunda ciudad en importancia después de Mendoza capital, está protegida por tres pulmones verdes: el Parque Hipólito Yrigoyen, donde se emplaza el Teatro Griego Chacho Santa Cruz que aglutina los grandes espectáculos especialmente la Fiesta Departamental de la Vendimia; el Parque Juan Domingo Perón, a 15 cuadras del radio céntrico, que alberga al moderno Centro de Congresos, Convenciones y Predio ferial de San Rafael, y a siete kilómetros, el Parque Mariano Moreno. Este último, está ubicado en la isla del río Diamante la que cuenta con un pequeño lago artificial que una de sus márgenes acoge a la pequeña Gruta de la Inmaculada Concepción y al frente, el Museo Municipal de Historia Natural, cuarto en importancia del país.

 

Caminatas citadinas

Mientras una brisa fresca alienta la caminata que se inicia en la Plazoleta del Inmigrante (kilómetro cero), a cuatro cuadras del espacio público, recibe la exestación del Ferrocarril con el Museo Ferroviario y la locomotora que en 1903 condujo al primer convoy que arribó a esas tierras. Un pintoresco Mercado Artesanal instalado en uno de los vagones del ferrocarril llena de colorido el espacio con trabajos y especialidades de factura regional.

La Plaza General San Martín data de 1928 y fue remodelada y reinaugurada el 24 de octubre de 2008. Una pérgola con la baranda original, rejas de hierro y mosaicos calcáreos tradicionales de 1936, mixturan diseños de época con tendencias vanguardistas.

 

Área patrimonial

La Catedral San Rafael Arcángel se encuentra al frente de la Plaza San Martín en la denominada área patrimonial. El templo tiene un amplio atrio que luce los bancos de granito originales, estatuas y cuatro de las 12 antiguas farolas de hierro fundido (las restantes se distribuyeron en diagonales y área central). Sobre la plaza una colosal estatua del general José de San Martín, recientemente restaurada al igual que las placas, está rodeada de cuatro fuentes, bancos y los senderos circulares están demarcados por palmeras.

Un solado de mosaicos claros con adoquines de pórfidos bordean los cuidados jardines del paseo que es cita ineludible de la pausa citadina sanrafaelina.

En la esquina de Saavedra y Chile se levanta una antigua casona de comienzos del siglo pasado. Se trata de la Casa de Elena y Fausto Burgos, actualmente centro cultural que cuenta con una valiosa biblioteca, colecciones de culturas aborígenes y obras pictóricas, en la que se realizan conciertos musicales.

La Biblioteca Mariano Moreno, también es sede del Museo de Bellas Artes y entre ambos ofrecen interesantes colecciones artísticas. A cinco kilómetros del centro, el Museo Histórico Militar, abre sus puertas a exposiciones temáticas.

 

Tranquila pero viva

San Rafael tiene paseos comerciales a medida de sus necesidades, casinos de primer nivel y una variedad de alojamientos que abarcan desde hostels a hoteles categorizados, junto a apart hoteles y cabañas que suman 8.500 plazas. Esta infraestructura se apoya en una amplia oferta gastronómica que en general propone menús de cocina regional acompañada de los mejores vinos locales. En la periferia de la ciudad, en los caminos que conducen a la aventura, hay numerosas fondas y restaurantes donde se paladea la cocina criolla desde suculentas carnes asadas, quesos, jamones y embutidos hasta trucha y los tradicionales chivos.

La noche sanrafaelina acerca la posibilidad de estirar el encuentro con amigos y familia en bares al aire libre, pubs y, música en vivo en plazas y en peatonales mientras los más jóvenes encuentran discotecas a pocos pasos del centro y otros más alejados.

 

El coraje tiene sus recompensas

Es inevitable que al decir San Rafael, se piense en el tradicional rafting (descenso en gomones por los correntosos ríos).

“De los cinco ríos más importantes que hay en Mendoza, dos -el Atuel y el Diamante- están en San Rafael; mientras que de los siete lagos, cinco están aquí; y todos ellos con temperaturas que entre diciembre y Semana Santa oscilan entre los 20 y los 22 grados de temperatura, lo que los hace sumamente agradables para nadar o hacer deportes acuáticos” dice el titular de la Cámara de Turismo de San Rafael. Pero la ciudad cuyana tiene mucho más: viñedos, bodegas de fama mundial y paisajes incomparables que abarcan el interés de todo grupo familiar o de amigos.

“Las excursiones más conocidas son el recorrido por el Cañón del Atuel, con paisajes imponentes desde el principio hasta el final; Los Reyunos, por diques, bodegas y pueblitos con mucha magia; y Las Leñas, que aunque está muy asociada a los deportes de nieve, en verano es un lugar hermoso” explica Jorge Royon, gerente de una de las empresas de turismo receptivo que arma programas a gusto del consumidor.

 

Cañón del Atuel

En el Cañón del Atuel se destacan los 56 kilómetros del imponente accidente geográfico que bordea el río del mismo nombre y que avanza entre paredes de 260 metros en ambas márgenes con una gran variedad de colores en la roca y curiosas geoformas.

En el periplo se conoce Cuesta de los Terneros, Mirador San Francisco de Asís, El Nihuil (embalse, Club de Pescadores y Villa El Nihuil) y Valle Grande. En ese punto se puede participar de un placentero viaje en catamarán o una propuesta con mayor adrenalina como rafting y cabalgatas.

Otra excursión muy recomendable es visitar la represa Los Reyunos, alimentada por el río Diamante y a continuación se hace un recorrido por bodegas, Villa 25 de Mayo y el dique Galileo Vitale.

 

Con linternas

En verano las excursiones nocturnas están aceitadas por la experiencia.

Un vehículo transporta a los participantes desde los hoteles hacia las afueras en una distancia de 30 kilómetros, donde comienza la caminata.

En el silencio de la noche, cada excursionista con una linterna, ilumina los paisajes de ese derrotero y en tanto, escucha los relatos del guía.

A continuación se asciende a la Cueva del Indio donde se observan las pinturas rupestres de sus muros. La aventura culmina con un asado alrededor de un fogón y al amparo del estrellado cielo mendocino.

 

Caminos del vino

Si bien la variedad de bodegas -92 en total- es amplia, se recomienda visitar las que destacan por su historia o por su producción. En esta propuesta se conoce la Bodega Rural y los apasionados de la historia y la vitivinicultura se transportan al pasado, se apoderan de la cultura, la arquitectura, estilo de vida y comparan la elaboración del vino en aquellos tiempos con la actualidad.

A pie se avanza entre los viñedos guiados por personal capacitado y luego se dirigen a la bodega de antiguo origen.

Se recorre la finca La Vasconia que atesora la capilla, la escuela, una vieja carpintería y antigua usina y las vías del tren y luego se ingresa a la bodega donde se explica el proceso de elaboración del vino. En la actualidad, la firma es manejada por la cuarta y quinta generación de esa familia bodeguera.

Cierra el paseo una degustación con vinos de alta gama.

Las posibilidades de aventura se multiplican en propuestas de escalada, rappel, tirolesa y cabalgatas.

 

Excursiones

Cañón del Atuel. Por Cuesta de los Terneros, mirador San Francisco de Asís, El Nihuil (embalse, Club de Pescadores y Villa El Nihuil con almuerzo opcional); Cañón del Atuel, Valle Grande y establecimiento rural con degustación. Opcional catamarán, rafting y cabalgatas.

 

Los Reyunos. Bodega Suter, Villa 25 de Mayo, Área Fundacional, diques Galileo Vitale y Los Reyunos. Opcionales: catamarán y tirobangi (modalidad de tirolesa en la que los participantes cruzan el lago a través de una soga boca abajo y con las manos libres).

 

Valle de Las Leñas. Por Salinas del Diamante, El Sosneado, laguna Blanca, Los Molles (opcional: baño termal), laguna de la Niña Encantada, Pozo de las Ánimas, Valle de Las Leñas. Opcional: almuerzo y mirador de Valle Hermoso en 4×4. Recorrido aproximado 420 kilómetros.

 

Fuente: VOY DE VIAJE, por Redacción LAVOZ