Semana Santa nos pareció una fecha ideal para hacer una escapada a Mendoza. Salimos de Aeroparque y, en poco menos de 2 horas estabamos aterrizando en suelo mendocino: ya en el aeropuerto te dan la bienvenida viñedos y montañas.

Nos tomamos un taxi y en 15 minutos llegamos al Hotel Provincial donde ya habíamos reservados una habitación doble a muy buen precio. Eran casi las 9 de la noche así que decidimos quedarnos en el hotel porqué al día siguiente queríamos salir bien temprano para poder conocer todo lo que teníamos previsto.

En la recepción del hotel Provincial nos hicieron rapidamente el check in y nos indicaron un restaurant buenísimo que está al lado del hotel, “la Casa Vieja” donde nos trajeron un brasero que no pudimos terminar, todo estaba delicioso y en el punto que lo pedimos. El buffet frío muy variado, gran mesa de postres libres, muy buena atención.

Como estábamos cansado nos fuimos rapidamente al hotel, las habitaciones muy cómodas con un muy buen televisor LCD donde empezamos a ver una película pero, la adecuada climatización ambiente y sobretodo la super comodidad del colchón sommier, nos quedamos dormidos al toque.

A las 7 de la mañana habíamos pedido nos despertaran así que saltamos de la cama, una ducha rápida, una chusmeadita a los mail en el celu (qué bueno porqué el hotel Provincial tiene Wi Fi en todas las habitaciones, en el desayunador y en la piscina). Subimos al cuarto piso y entramos al desayunador, un gran ventanal nos recordó que estabamos en Mendoza, al pié de la cordillera de los Andes. Un buen desayuno buffet con deliciosas tortitas mendocinas, jugos y muchas más cosas ricas.

Un chapuzón en la pileta climatizada y una pasadita por el gimnasio del hotel Provincial nos dejaron listos para arrancar el primer día en Mendoza.

 

Paseo por la ciudad de Mendoza

El hotel Provincial se encuentra en la calle Belgrano al 1259, justo por la puerta del hotel pasa un simpático bus que le llaman Tranvía de compras que se parece un poco a los típicos tram de San Francisco, lo bueno, además del precio, es que da una vuelta completa por el microcentro de la ciudad que, hace poco ha sido elegido como uno de los mejores centros comerciales a cielo abierto de la Argentina.

El tranvía recorre completa la Avenida Las Heras, la calle de los turistas, como se la conoce habitualmente. Allí se encontraba la estación del ferrocarril, por eso a lo largo de esta calle tradicionalmente la oferta comercial predominante es la venta de artículos regionales, alquiler de equipos de esquí, agencias de turismo, etc.

Otro hito imperdible de Avenida Las Heras es el Mercado Central que señorea el lugar desde 1883. Este centro comercial, el más antiguo de Mendoza, nos asombra como un cóctel inigualable de sabores, aromas y colores. Carnes, pescados, frutas y verduras, panificados, quesos, fiambres, especias, semillas, cereales, legumbres, bebidas, frutas secas, productos regionales, de copetín, para repostería, comidas para llevar… A la gran variedad de productos ordenados de manera artesanal se suma el patio de comidas, con opciones muy variadas que van desde fast food hasta platos más elaborados. Pastas, pizzas, empanadas, panchos y hamburguesas, pero también ensaladas, omelettes, tacos, quesadillas, parrillada, rabas o paella. También se encuentran combos tradicionales de café con medialunas o tortitas, y alternativas menos livianas con sopaipillas o pastelitos rellenos de dulce de membrillo y churros. En el mercado también se puede desayunar o hacer una pausa en mitad de la tarde.

Decidimos que ya era hora de picar algo y nos dejamos seducir por la esponjosa media masa de unas porciones de pizza con mucho “veneno” y un buen vaso de vino de Mendoza. Mientras comíamos no dejábamos de sorprendernos mirando como la variopinta mercancía se mezcla con bizarros carteles que muestran leyendas localistas, nombres propios para los puestos y ofertas del día; traspasar las puertas del Mercado Central es toda una experiencia para el deleite, una fiesta para los sentidos en un espacio que parece haya quedado detenido en el tiempo.

Retomamos el tranvía que sigue su recorrido por la Avenida San Martín, la arteria principal que cruza la ciudad de sur a norte, uniendo la capital mendocina con los departamentos aledaños de Godoy Cruz y Las Heras.

La Avenida San Martín es también la calle más comercial, con anchas veredas, bares y múltiples galerías, un paseo de compras para todos los gustos, bolsillos y edades.

En otra esquina tradicional de Mendoza, la del Correo central y la Iglesia de los Jesuitas, el tranvía vuelve a doblar para empezar a transitar la Avenida Colón, otra arteria relevante del microcentro capitalino. Negocios y bares se alternan bajo la frondosa arboleda regada por las famosas acequias mendocinas, artífices principales de este oasis en el medio del desierto. El tranvía dobla nuevamente por calle Belgrano y ya estamos próximos al hotel Provincial, pero nos cuentan que si queremos aprovechar la movida nocturna no podemos dejar de transitar la Avenida Arístides Villanueva después de las 22 horas.

La Arístides, como se conoce popularmente esta calle, es la más visitada ya que allí se ha instalado la noche de Mendoza y, no es otra cosa que la continuación de Av. Colón, por lo que también este punto clave lo tenemos cerquita de nuestro hotel. La Arístides ofrece restaurantes, barcitos, irish pubs, cervecerías, unos al lado de los otros ocupando totalmente sus anchas veredas con mesitas de bares y restaurantes.

Después de este recorrido panorámico en tranvía decidimos caminar por las plazas del centro, la plaza España con su decorado de mayólicas, las plazas Italia, Chile, San Martín y finalmente la más grande e importante de todas: la Plaza Independencia.

Conocer un lugar es también compenetrarse en sus costumbres. En Mendoza la siesta es sagrada, el comercio cierra sus puertas, así que nos pareció una buena idea volver a nuestro hotel a disfrutar un descanso en las acojedoras y confortables habitación o aprovechar el jacuzzi o alguna sesión de masajes. Por suerte el Hotel Provincial es tan céntrico que en 5 minutos ya llegamos.

El concerje del hotel Provincial ya nos había amablemente recomendado varios paseos y excursiones para hacer durante nuestra estadía. A la tarde haremos la primera: vamos a ir al Parque General San Martín y subiremos al Cerro de la Gloria…pero eso se lo contaré otro día.

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