Es una variante de la tirolesa, ya que el recorrido se hace de cara al agua, y suma la posibilidad de sacar fotos y disfrutar más del paisaje de Los Reyunos. Esta actividad atrae cientos de turistas los fines de semana.

Los Reyunos es sin dudas la perla del verano sanrafaelino. Las visitas se han incrementado al ritmo del calor y entre las ofertas del lugar sobresale el tirobangi, una modalidad de la tirolesa donde la gente cruza el lago a través de una soga pero boca abajo y con las manos libres.

Apenas a 35 kilómetros de la ciudad, Los Reyunos es pura naturaleza y su crecimiento turístico ha ido acompañado por el aumento progresivo de la infraestructura.

Miles de personas pasan cada fin de semana por este lugar, cuyo lago de 734 hectáreas es ideal para los deportes náuticos y la pesca.

 

Tirobangi: volando sobre el lago. Este año, cientos de personas por semana se están inclinando por este sitio, sobre todo por un nuevo servicio disponible en el lugar: el tirobangi.

Es una modalidad que difiere de la clásica tirolesa en que las personas cruzan el lago boca abajo y con las manos libres, lo que les permite disfrutar más de la aventura y hasta sacar incomparables fotos mientras cubren a toda velocidad el trayecto hasta la costa.

“Ésta es una modalidad nueva en el país que se destaca porque la gente se tira boca abajo con las manos libres, el arnés les sostiene el cuerpo y cuando llegan al otro lado una lancha los trae de vuelta”, comentó uno de los responsables de esta opción que está marcando la tendencia veraniega del lago.

Un arnés completo, una cinta tubular y un mosquetón forman parte de los implementos de seguridad de este servicio, que es muy requerido por locales y turistas.

“Estamos tirando a unas 80 personas por día, la gente viene exclusivamente acá para tirarse en esto, a veces al principio dudan pero después generalmente vuelven otra vez, por eso Los Reyunos este año le ha quitado un poco de gente al Valle Grande”, dijeron quienes manejan el tirobangi.

Mientras estuvimos en el lugar varias personas, en especial turistas de Buenos Aires, llegaron para probar esta nueva opción que se suma a las ya tradicionales.

Varios, con cámara de fotos en mano, se lanzaron a través de esta soga que cruza el lago y que en el medio puede pasar por sobre las cabezas de personas que van en catamaranes, lanchas o gomones.

 

Agua, playa y nautical. No sólo de sogas vive Los Reyunos, ya que en la margen oeste del lago se concentra la mayor cantidad de gente, en las instalaciones del Club de Náutica y Pesca.

Este club tiene 70 cabañas, proveeduría, apart hotel, restorán, tres campings y un polideportivo. En el lago hay siembra de alevinos, gracias a lo cual es común la pesca de salmónidos y pejerreyes.

Otras actividades son el biciflot, las canoas, el catamarán, el esquí, el windsurf y el wakeboard.

Fuera de la “adrenalina”, también es posible conocer el sistema de la presa, formada por un paredón de 134 metros de altura.

Además, es posible recorrer la central hidroeléctrica en visitas guiadas.

 

Fuente: Diario UNO, Javier Martín

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