Desde la Càmara de Turismo de la Provincia de Mendoza celebramos la política de conectividad aérea, que sin duda es el motor fundamental en geografías turísticas tan distantes como las que abundan en Argentina, y en la medida que esas conexiones atienden las necesidad en forma equilibrada según la población y según el destino turístico, además lo aplaudimos.

Cuando esa igualdad rige en forma más igual para unos que para otros, ya no nos parece tan bien. Hemos visto como se han agregado a ese destino vuelos desde Cordoba, desde Rosario , Bariloche, Trelew, seguramente con buena ocupación.

Pero claro, cuando un destino turístico como Mendoza, que según estadísticas oficiales esta entre los 3 o 4 principales destinos del país, solo tiene buena conexión con Buenos Aires, y ahora con Cordoba, Salta y el monopolio de Santiago de Chile, esto nos preocupa. Ingenuamente pensamos que debería preocuparle a nuestros funcionarios de gobierno, desde la máxima autoridad hacia el Ministerio y Subsecretarios, pero no. Mal asesorados intentaron con alto costo para la provincia implantar una conexión a San Pablo (a la que esta Camara se opuso), pero por otro lado dejaron escapar sin abrir la boca, que el vuelo que nos conectaba vía Lima con el Norte de America del sur y con todo Centroamérica, debiera levantarse porque la Secretaría de Transporte Aeronáutico, con la presión de vaya a saber que compañía aérea, no diera los permisos correspondientes.

Por eso cuando vemos estas informaciones, pensamos: en Argentina somos todos iguales, pero hay algunos más iguales que otros.

También haciendo coincidir dos vuelos que ya existen, Aerolínas propone volar entre Iguazú y el Calafate.

Según anunció Aerolíneas Argentinas, desde el 1 de julio la empresa dispondrá de cuatro vuelos semanales que unirán Puerto Iguazú con El Calafate. El vuelo AR1820, operará los días lunes, miércoles, viernes y domingo. El vuelo partirá de la ciudad misionera a las 8:05 para arribar a Aeroparque a las 10. Una hora más tarde despegará desde Buenos Aires para arribar a El Calafate pasadas las 14. La conexión norte-sur, dicen, sería un pedido que el gobernador de Misiones, Maurice Closs, le hizo a la presidenta durante un acto oficial realizado en El Calafate. En realidad lo que hizo la empresa fue bautizar con un mismo número los actuales AR 1723 (Iguazú-Buenos Aires) y AR 1876 (Buenos Aires-El Calafate). Lo mismo para el regreso con los vuelos AR 1977 (EL Calafate–Buenos Aires) y AR 1730 (Buenos Aires –Iguazú) que pasan a ser el AR 1821 en todo el recorrido. La espera en Buenos Aires en el tramo de norte a sur será de una hora y a la inversa de una hora y 20 minutos.

Fuente: CTM – SGR Comunicaciones
19/03/2015

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