En 2016 se ejecutaron el 64% de los fondos disponibles por el MinTur y en el caso del Inprotur no se llegó ni a la mitad. La cartera se ubica en el podio de los tres organismos con mayor brecha entre lo efectivamente gastado y lo teóricamente previsto.

El Ministerio de Turismo de la Nación cerró 2016 con una  subejecución presupuestaria de las mayores de toda la Administración Pública. Puntualmente, la cartera comandada por Gustavo Santos dispuso de un recurso de $ 2.041,6 millones (220 millones más que los originalmente previstos), de los cuales se devengaron (es decir, se estableció un derecho de cobro y se generó una obligación) apenas $ 1.217,13 millones. O sea, se ejecutaron el 64% de los fondos disponibles.

De las 25 jurisdicciones del Estado Nacional (incluyendo el Legislativo y el Judicial), Suipacha 1111 se ubica en el podio de los tres organismos con mayor brecha entre lo efectivamente gastado y lo teóricamente previsto. Sólo la cartera de Modernización (56%) y la de Medio Ambiente (63,2%) tienen niveles levemente inferiores.

Con una particularidad que debería haber jugado a favor del MinTur: el 86% de los fondos disponibles provienen de una fuente de financiamiento interna, son de asignación específica, y por lo tanto no dependen de otra entidad. Se trata de lo recaudado por el impuesto a los pasajes aéreos, marítimos y fluviales al exterior,que además este año subirá un 40%. Un tributo del que viven el Ministerio y el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur) y cuyo agente de percepción son las compañías transportadoras, que cada 15 días deben depositar en la cuenta bancaria de Turismo el usufructo del 5% de cada boleto vendido (por ley este año será el 7%).

De hecho, todo peso que ingresa a la arcas del Inprotur proviene del 40% del llamado DNT. Sin embargo, el ente mixto encargado de la promoción en el exterior no llegó a utilizar siquiera la mitad de los fondos recaudados. Más precisamente devengó $ 361 millones de los $ 760 millones disponibles. O sea, el 47,5%.

POR PROGRAMAS.

De las cinco áreas centrales con presupuestos específicos, solo una ejecutó un nivel aceptable de los recursos. Es el programa definido como “Actividades Centrales”, que concretó el 92% de los gastos. Se trata de las tareas que hacen a la administración financiera y de recursos humanos, la planificación y dirección de las acciones del MinTur (salarios del personal y servicios esenciales brindados por el organismo).

Las actividades de Desarrollo y Promoción del Turismo Nacional (capacitaciones, implementaciones de Calidad, campañas y fiscalización) insumieron $ 312 millones de los $ 416 del presupuesto heredado, lo que implica una ejecución de casi el 75%.

Un porcentaje similar (73%) alcanzaron las erogaciones del programa de Prestaciones Turísticas, que tiene como objeto el desarrollo del turismo social (personas de la tercera edad, familias de bajos recursos y alumnos que cursan el último año escolar) en las Unidades de Embalse y Chapadmalal.

Las dos áreas con peores índices fueron las vinculadas a obras que deberían realizarse con financiamiento internacional. En el caso del préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo para el Desarrollo Turístico en Nuevos Corredores se devengaron $ 68 millones de los $ 140 millones previstos, o sea menos de la mitad de lo estipulado en el presupuesto para 2016. Este programa pretende mejorar la infraestructura turística en los espacios protegidos más congestionados, así como para estructurar nuevas ofertas y redistribuir los flujos hacia zonas emergentes.

El otro préstamo BID que no ejecutó el 42% de los fondos presupuestados fue el de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos en Municipios Turísticos. Contaba con una asignación de $ 213 millones, de los cuales se pagaron $ 124 millones. En este caso, el financiamiento debería utilizarse para coordinar desde el MinTur tareas de asesoramiento y consultoría para el desarrollo de infraestructura vinculada al tratamiento y disposición final de la basura en Parques Nacionales y municipios aledaños.

CURIOSO 2017.

Una de las curiosidades de este manejo presupuestario es que pese a ejecutar apenas el 64% de los fondos disponibles en 2016, la ley de Presupuesto promulgada por el Ejecutivo para 2017 establece una suba del impuesto de los pasajes al exterior. O sea, teóricamente aumentan un 40% los recursos del MinTur. Lo cual, de mínima, implica ingresos adicionales a las arcas del Estado de $ 800 millones al año.

Cuando la ley de Presupuesto se debatió en el Congreso se conoció que una de las cuestiones por las cuales desde la Secretaría de Hacienda y el oficialismo se pretendía que el aumento del DNT fuera a Rentas Generales era para evitar la subejecución del presupuesto por parte del Ministerio de Turismo. El intento no prosperó porque los legisladores de la oposición lo vieron como una violación de los pactos de coparticipación y se aprobó que esos fondos se asignaran específicamente a Suipacha 1111.

Ahora bien, los diputados tomaron cuenta de los niveles de subejecución presupuestaria del MinTur y le advirtieron al organismo que debían haber acciones concretas con los recursos disponibles. “Si queremos optimizar la actividad turística en Argentina tenemos que atender las necesidades regionales y aprovechar al máximo esta plata que ingresa”, planteó tras el debate la legisladora de Mendoza por la UCR, Patricia Giménez, quien agregó: “Si después se pierde será porque el Ministerio no tiene una unidad clara de infraestructura, a la cual debería aplicarse el grueso de estos fondos.

Esto lo tenemos en la cabeza y así lo vamos a trabajar con el ministro para que ocurra”. Semanas atrás, la vicepresidenta 2° de la Cámara baja advirtió que “si esa plata no va a parar al sector turístico van a tener que justificarlo”.

Fuente: Ladevi
12/01/2017

 

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