Lavalle abre sus brazos para recibir a los visitantes con la calidez de su gente, la excelente gastronomía autóctona y un sinfín de actividades.

Lavalle ofrece multiplicidad de paisajes agrestes propios del secano y rurales, con diferentes propuestas para que los visitantes puedan conocer costumbres ancestrales y la particular cotidianeidad de su gente.

 

En cada emprendimiento familiar, los lugareños esperan al visitante para ofrecer degustación de productos, visitas guiadas por granja o bodegas de vino artesanal, cabalgatas y espectáculos artísticos y deportivos. Además, por estos días el Museo Histórico y Natural y el Sitio Fundacional Algarrobo Histórico.

 

Los turistas pueden disfrutar de la gastronomía típica de este lugar, variada y exquisita, comida criolla, además de visitas guiadas por fincas, museos, bodegas artesanales, con degustación de productos como el queso artesanal de cabra y vaca o el vino casero de fama nacional. También se destacan los talleres de trenzado en cuero, en telar y de elaboración de sopaipillas, etc. Las actividades generalmente más concurridas suelen ser los paseos, las cabalgatas y las visitas guiadas.

 

Por su parte el Director de Turismo y Cultura explicó que Lavalle se afianza como destino turístico…”es un trabajo de hace años, el esfuerzo de las redes, de los prestadores, del estado, todos en una misma dirección, logrando afianzar nuestras fiestas religiosas en todo el país, los festivales que ya forman parte del calendario del turista de verano, la previa de la vendimia que se ha transformado ya en un festival de varios días.

 

La comuna de Lavalle lanzó su temporada de turismo rural en otoño. En este sentido se informó las actividades en Reserva Natural Bosques Telteca, que conserva un relicto de monte nativo de algarrobo, que constituye un refugio natural para numerosas aves y mamíferos. El paisaje árido representativo de la región del monte, se encuentra dominado por médanos, entre los que se destacan Los Altos Limpios.

 

Desde el área de turismo de Lavalle, se comentó que es una actividad que se puede hacer en familia. Un dato interesante es que hay churrasqueras y quinchos. Es decir, que en esta zona, previa autorización del Guardaparque, se puede hacer asado. “Eso sí, es preciso llevar la leña”, puntualizó Fabián. El visitante también puede participar de los senderos interpretativos y centro de interpretación que se encuentran en el predio de la seccional de Guardaparques. Dentro del centro de interpretación se pueden observar elementos arqueológicos encontrados en la zona, pertenecientes a culturas originarias (los huarpes); además de información general de la Reserva”, contó Romina Escudero, guardaparque. Los senderos interpretativos que están habilitados son: Conociendo Telteca: auto guiado y con cartelería; a través de un juego de preguntas y respuestas, cuenta aspectos del lugar. Otro se denomina Hombre y Naturaleza y es una representación de un puesto donde los pobladores actuales utilizan los recursos naturales para construir. Jardín nativo refleja las principales especies de flora nativa del área protegida.

Altos Limpios es un paseo por médanos sin vegetación y de gran belleza.

 

Otro atractivo que se está adicionando en Lavalle, son las lagunas de Guanacache, una herencia huarpe que se había ido extinguiendo, y que ahora está en franco proceso de recuperación, un atractivo de relieve por su posibilidad de turismo ecológico y avistaje de fauna autóctona.

 

La aparición de largos y verdes juncos, pequeñas plantas acuáticas que pierden su estructura cuando se las extrae del agua, y patos que en bandadas se divisan a lo lejos, son sólo algunos signos de recuperación de una pequeña parte de las Lagunas de Guanacache.

Lo que se buscó fue intervenir en el proceso de degradación de este importante humedal mediante el armado de terraplenes revestidos (vulgarmente conocido como tapones) en las cárcavas, grietas formadas por la erosión retrocedente, que impedían la acumulación de agua.

En la laguna Los Chanchos -cercana a los parajes lavallinos El Retamo y El Forzudo-, se lleva adelante desde 2011 el proyecto de conservación y restauración de las lagunas que comparten Mendoza, San Juan y San Luis, declaradas como sitio Ramsar en 1999.

Por un trabajo de fundaciones privadas, se logró embalsar el equivalente a 480 piletas olímpicas.

En total fueron diez las obras que se concretaron y que permitieron almacenar 1,3 hectómetros cúbicos de agua durante las lluvias de verano, lo que equivale a 480 piletas olímpicas. Si bien el proyecto en un principio estuvo pensado para “juntar” el agua del río San Juan, el reducido caudal de éste y la intensificación de las precipitaciones en el llano cambiaron el enfoque.

La acumulación de agua en esa zona del monte de Lavalle está permitiendo, por un lado, recuperar la biodiversidad perdida y, por el otro, mejorar la calidad de vida de los habitantes del lugar, dedicados principalmente a la cría de chivos.

 

De la degradación a la restauración

Desde mediados del siglo XX, las Lagunas de Guanacache sufrieron un proceso de degradación debido a múltiples factores, entre los cuales se destaca la erosión de los suelos lacunares por el manejo inadecuado del agua que llega al sitio desde los ríos tributarios de los oasis aguas arriba.

La deforestación, la pérdida de cobertura vegetal por sobrepastoreo del ganado y la invasión de especies exóticas son otros factores que aceleraron dicho proceso.

La preocupación por esta situación llevó a la creación del Sitio Ramsar Lagunas de Guanacache, Desaguadero y del Bebedero -compartido por las provincias de San Juan, San Luis, Mendoza y la Administración de Parque Nacionales-, con el objetivo de comenzar la restauración de los principales humedales que conforman el complejo, aprovechando el agua residual que llega desde los oasis.

 

Fuentes: Los Andes, El Despertador y MDZol

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