Las ventas en locales gastronómicos alcanzan, en promedio, el 42%. La Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán encaró el relevamiento

La ocupación en los alojamientos del Valle de Uco luego de la temporada de verano ha sido de 30% en promedio, con un leve repunte en abril y comienzos de mayo. Pero desde la segunda mitad de mayo, la cantidad de camas ocupadas no ha superado ese 30%. En cambio, los restaurantes han tenido un nivel de actividad un poco superior, especialmente los fines de semana, pero las ventas rondan el 42% de lo que era habitual para estos meses del año.

Los datos surgen de un relevamiento realizado por la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán (CIAT), a 70 prestadores turísticos y gastronómicos de ese departamento, San Carlos y Tupungato. Los objetivos fueron conocer cuál ha sido el impacto de la pandemia en la actividad y plantear posibles acciones para fortalecer el sector.

 

Además de analizar el nivel de ocupación, también se consultó a los entrevistados -que representan el 80% de las camas y el 74% de los cubiertos disponibles en el Valle de Uco, con las limitaciones impuestas por el protocolo Covid– sobre la rentabilidad. Ésta, respondieron, ha sido muy baja o nula, como consecuencia de la reducida ocupación y los bajos precios que se proponen ante un escenario de mucha oferta y poca demanda.

Cuatro de cada 10 alojamientos y restaurantes aseguran no tener rentabilidad, mientras que el resto indicó que ésta es muy acotada. En general, los encuestados indican que este nivel de actividad hace insostenible mantener la estructura de operaciones. Si bien los restaurantes han tenido una demanda regular, con un cierto repunte los fines de semana, los afecta igualmente la combinación de bajos precios y la restricción horaria nocturna.

En cuanto a las expectativas para las vacaciones de invierno, los empresarios del sector no esperan superar el 65% de ocupación de las plazas disponibles. Y plantean como principales obstáculos para que la actividad se recupere en los próximos tres meses, la pérdida de conectividad aérea nacional e internacional, la incertidumbre ante posibles nuevas restricciones para el turismo interno y la gastronomía, las dificultades para acceder al Repro (apenas 21% de los consultados recibió algún tipo de asistencia) y que el ritmo de vacunación es lento.

De ahí que planteen como prioritario asegurar la libre circulación para el turismo interno, extender el horario de atención para los locales gastronómicos y ampliar las frecuencias de los vuelos nacionales e internacionales.

Fuente: Los Andes
14/07/2021