Las vacaciones de invierno son el momento perfecto para recorrer la provincia y conocer los rincones más lindos de Mendoza, aun viviendo aquí.

Mendoza es una provincia muy rica en materia turística y es muy importante saber aprovechar la ventaja de vivir aquí y contar con tantas propuestas a la hora de pasear. Los factores que influyen en los mendocinos a la hora de hacer turismo interno tienen que ver con: la cercanía de los lugares a visitar, la belleza de sus paisajes, las propuestas de entretenimiento y la accesibilidad monetaria.

Si bien en cada punto cardinal de la provincia hay propuestas turísticas, paseos y departamentos que invitan a ser disfrutados, podemos señalar 4 lugares indispensables del turismo interno en Mendoza, que son visitados por miles de mendocinos cada fin de semana: Cacheuta, Potrerillos, Tunuyán y Valle Grande.

A continuación, te dejamos información sobre cada uno de estos lugares para que puedas elegir cuál será tu próxima escapada en vacaciones de invierno.

 

Potrerillos. La localidad de Potrerillos, en Luján de Cuyo, se encuentra en un pintoresco valle rodeado de montañas de la Precordillera y del Cordón del Plata y junto al lago del embalse y presa Potrerillos. Su ubicación estratégica en el corredor de alta montaña sobre la Ruta 7, camino a Chile convierte a Potrerillos en un lugar ideal para una estadía y descubrir los paisajes de los Andes mendocinos.

El atractivo más destacado de la zona es el lago, que fue creado cuando se construyó el dique sobre el río Mendoza.

En el lago se realizan diferentes actividades náuticas como kayak, windsurf, kitesurf, paseos en velero y es el lugar elegido por muchos mendocinos para disfrutar de sus aguas en verano. También se destaca el avistaje de aves que habitan en la zona. 

Potrerillos es sinónimo de turismo aventura, en la zona hay diferentes empresas que ofrecen servicios y actividades. En el lugar funciona una extensa tirolesa que cruza el río Mendoza, el circuito de canopy de 1400 metros, lugares para hacer descenso en rappel, cabalgatas y mucho más. En el río Mendoza están los rápidos catalogados internacionalmente como grado 5 para la práctica de rafting. Algunas empresas ofrecen diferentes paseos en gomones para aquellos que quieran tener la experiencia del rafting.

En Potrerillos funcionan varios restaurantes y locales de comidas que están incluidos en las rutas gastronómicas de Mendoza. Además se pueden visitar varias chocolaterías, casas de té y una fábrica de cerveza artesanal. La Iglesia de San José de la Montaña es una obra espectacular para visitar en el Mesón de Valle del Sol, que es nueva y tiene como atractivo las espectaculares vistas a la montaña. Y también puede visitarse el Río Blanco, que abastece de agua potable a un porcentaje importante de la ciudad de Mendoza y donde se realiza la práctica de pesca con mosca.

 

Tunuyán: Cordon del Plata desde Vistaflores. Tunuyán ofrece al turista, paisajes con valles y quebradas de inigualables colores y formas, su cultura, testigo de aborígenes, de inmigrantes, y de gestas libertadoras. Divide su patrimonio en estos circuitos:

.Circuito Enológico: Este circuito, con el marco de la Cordillera de los Andes, incluye visitas guiadas a establecimientos vitivinícolas, degustación de vinos artesanales premiados a nivel internacional.

.Turismo Cultural: Conformado por museos, exposiciones artísticas, sitios históricos, muestras fotográficas. Es posible visitar el Museo de Ciencias Naturales, el Centro de Congresos y Exposiciones, la Muestra Sanmartiniana, el Museo Arqueológico, el Monumento Retorno a la Patria, con el que se pretende perpetuar el regreso del General San Martín.

.Turismo Rural: Para el visitante, constituye una experiencia única disfrutar la tradición, el paisaje y la cordialidad de la gente, en el ritmo tranquilo que regala el campo, con paseos a caballo, visitas a bodegas, una cervecería artesanal, establecimientos frutícolas, fincas de frutales (manzanas, duraznos, peras, cerezas), o recolectar frutas orgánicas, talleres de folclore y artesanías, elaborar dulces caseros, degustar miel y también de comidas típicas.

.Turismo Religioso: Tunuyán cuenta con un importante patrimonio Histórico-Religioso, donde el recorrido fusiona riqueza cultural, singularidad del paisaje y paz espiritual. En este recorrido se encuentran capillas históricas de más de doscientos años, tales son Capilla de San Judas Tadeo, La Inmaculada Concepción, Santa Rosa de Lima, San Antonio, San Cayetano. También se puede apreciar la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde se encuentra el Cristo Roto, reliquia de unos cuatrocientos cincuenta años, y en la zona del Manzano Histórico, el Cristo de la Hermandad, Vía Crucis de la Montaña y participar de la Fiesta de la Virgen de Copacabana.

.Turismo Aventura: En Tunuyán es posible disfrutar: ascensiones a los cerros Punta Negra, Mesón San Juan (6050 metros sobre el nivel del mar), Torrecitas; realizar parapente en el cerro El Manzano, trekking en la zona Chorro de la Vieja, excursiones a Laguna del Campanario, escaladas en Cajón de Arenales, cabalgatas en la Ruta Sanmartiniana y al Portillo Argentino, siendo éste un paso utilizado por aborígenes, religiosos, arrieros, viajeros europeos, según crónicas de jesuitas o incluso el testimonio de Charles Darwin, quien lo atravesó en 1935.

.Manzano Histórico: Este sitio histórico de 1500 hectáreas, está ubicado a 40 kilómetros de la Ciudad de Tunuyán y a 1200 metros sobre el nivel del mar. En las cercanías se encuentra una importante estación piscícola proveedora de salmónidos a los principales arroyos de montaña de la provincia. Es posible alojar en campings, cabañas, y abastecerse en proveedurías y restaurantes de la zona. En medio de un imponente marco natural, se encuentra el Monumento de Retorno a la Patria, que fuera erigido en recuerdo del encuentro del Coronel Olazábal y el General San Martín, a su regreso de Guayaquil.

 

Cacheuta. Con sus contrastes entre nieve, sol y agua, Cacheuta es un espacio entre cumbres que nos invita al descanso y al esparcimiento.

Sus baños termales y cerros soleados, el Museo Ferroviario y el turismo aventura son varias de las atracciones que nos ofrece este lugar especial, ubicado cerca de la ciudad de Mendoza. 

La villa precordillerana de Cacheuta es una muestra híbrida surgida del entrecruzamiento del típico paisaje árido de nuestra montaña y las usanzas de descendientes de inmigrantes que habitan estos parajes. El que fuera hace un tiempo paso obligado a Chile nos lleva hoy a este pequeño poblado provisto de todos los atractivos para pasar unos días de relax en familia o con amigos.

Sus baños termales son muy famosos en la región y reciben la visita de miles de turistas de todas partes y visitantes de la provincia cada año. Pero antes de llegar a ellos, camino a Cacheuta por la ruta Panamericana, a 23 km. de la ciudad, se encuentra la ex estación Blanco Encalada, hoy convertida en el Museo Ferroviario “Alejandrino Alfonso”. Esta construcción es testimonio de la “máquina del progreso” que extendiera desde 1887 sus hilos de hierro y quebracho colorado hasta Chile, siguiendo el curso del río Mendoza, con el paso habitual de trenes de pasajeros y de carga. La vieja estación, custodiada por el último jefe ferroviario y su familia, guarda, nostálgica, objetos y voces que reflejaron una importante etapa de nuestra historia.

Cruzando las vías, carteles de proveedurías, empanadas y pan casero van ambientando el recorrido hacia un apacible paraje. Los complejos de cabañas se alzan a ambos lados del camino ofreciendo estadías confortables con una postal típicamente mendocina de fondo. Las cabañas, hosterías y campings están siempre preparadas para ofrecer al viajero una estadía placentera. Restaurantes y salones de té típicamente suizos abren un abanico de opciones para degustar sus manjares en ambientes acogedores. Chimeneas humeantes, una tarde de mates o compartir el fogón con amigos a la orilla del río, el tradicional asadito en este ambiente de paz, son algunas de las alternativas que Cacheuta nos ofrece para pasar unas vacaciones “en casa”.

Una de las ventajas del lugar es la cercanía con la ciudad, que posibilita que cualquiera pueda decidirse un fin de semana ir a instalarse en una cabañita por un día y medio o dos días, dándose el gusto de unas mini vacaciones. Ubicada en el departamento de Luján de Cuyo esta localidad nos permite aún en invierno, salir a dar un paseo a pie o animarnos a subir alguno de los cerros cercanos, al amparo del cálido sol de la siesta. Por otro lado, el turismo aventura, tan bien apreciado por los extranjeros, brinda más opciones para desafiarse a uno mismo en el río o entre las montañas.

El centro se extiende sobre la ruta provincial 82 y en él se diferencian distintos sectores separados entre sí: el primero es el de la Central Hidroeléctrica y Camping de EMSE y los otros son el sector del Hotel Termas de Cacheuta, la estación del ferrocarril, el sector ubicado del otro lado del río (cruzando el puente colgante) y el correspondiente al embalse y el segundo equipamiento de EMSE. La localidad es una invitación permanente a recorrerla caminando para, de esta manera, optimizar las posibilidades de interactuar con el paisaje. Turistas de todas partes transitan día a día sus calles, cerros e instalaciones y los artesanos parecen darles la bienvenida con todo tipo de productos elaborados artesanalmente en sus pintorescos puestos ubicados en el playón, antesala del puente colgante.

 

Valle Grande.Valle Grande, localidad dentro de San Rafael, en el sur de la provincia y a 268 km de la ciudad de Mendoza, es un lugar ideal para practicar turismo aventura gracias a sus montañas, lagos, islotes y una frondosa vegetación. Con este paisaje, el sitio invita a sus visitantes a participar de diversas actividades como rafting, escalada, tirolesa, parapente y pesca, entre otras.

Enmarcado por la hermosura del Cañón del Atuel y las aguas turbulentas del río del mismo nombre, el rafting, kayak, doky y cool river aportan una cuota de emoción incomparable. Quienes lo prefieran podrán llegar hasta el embalse de la presa Valle Grande y deleitarse con paseos en catamarán y pesca deportiva. Las formaciones montañosas que modelan el relieve del lugar permiten disfrutar de actividades como el trekking, rappel, senderismo, escalada y tirolesa; vuelos en parapente, safaris fotográficos y cabalgatas. Los amantes de la aventura sobre ruedas serán atrapados por las travesías en 4 x 4, cuatriciclo o enduro. En este bello paraje encontraremos una variada oferta en alojamiento compuesta por hoteles, cabañas y casas de fin de semana. La propuesta se completa con opciones gastronómicas que satisfacen todos los paladares.

Se encuentra situado a orillas del río Atuel, a 40 kilómetros al sur de la localidad de San Rafael, en la provincia de Mendoza. El lugar alberga uno de los espejos de agua más importantes de la provincia, el embalse Valle Grande. Esta estructura se caracteriza por presentar aguas de color verde-turquesa y unas imponentes paredes de hormigón, desde donde se puede obtener una vista privilegiada del Cañón del Atuel, que alcanza una altura de 3.500 metros sobre el nivel del mar.

Esta maravilla milenaria cuenta con una extensión de 50 kilómetros y sorprende a los turistas con sus formaciones coloridas, talladas por las aguas del río Atuel. En ese marco, se pueden observar figuras típicas como el Mendigo, el Sillón de Rivadavia y el Lagarto, entre otras. 

Además, el destino ofrece playas de arena blanca a las cuales se puede llegar cruzando el río en catamarán o lancha; a través de una actividad que presenta un bajo nivel de dificultad y que por lo tanto puede ser disfrutada también por los más pequeños. Vale aclarar que Valle Grande está equipado con todos los servicios y ofrece a los turistas una zona especial para camping, cabañas, hoteles, proveeduría y restaurantes.

 

Fuente: Mdz