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Uber y Cabify ya pueden funcionar en Mendoza: cómo será el servicio

El Gobierno reglamentó la ley de movilidad y le dedica un apartado particular a las aplicaciones electrónicas. No tendrán tarifa regulada por el Estado. Tampoco exigencias técnicas particulares para los vehículos, salvo pasar las revisiones técnicas. Las empresas serán responsables por el servicio y deberán estar registradas en Mendoza. No podrán levantar pasajeros que no usen la aplicación y pueden aceptar pago en efectivo.

El Gobierno reglamentó la ley de Movilidad y ahora sí quedarán oficialmente habilitados todos los servicios de transporte que usen “plataformas electrónicas”, como son Uber y Cabify. Es que la reglamentación incluye la letra chica de los requisitos exigidos para que puedan funcionar.

Una de las novedades es que ese servicio quedó afuera del control de tarifas del Estado, pues se establece que son las propias plataformas las que podrán cobrar según su criterio, aunque deben informar previamente al usuario sobre el costo estimado del viaje.

El pago de esos viajes será de manera electrónica, pero la normativa establece que por situaciones excepcionales se podrá aceptar el pago en efectivo una vez terminado el viaje. Esa es una diferencia respecto a la metodología de pago usada por las aplicaciones en otros sitios del mundo. “El precio que el pasajero abonará por el viaje contratado será determinado por la empresa de redes de transporte debiendo ofrecer la plataforma electrónica la posibilidad de cálculo estimado en función de los puntos de origen y destino. La aplicación deberá permitir al usuario realizar el pago electrónico o y si el pasajero lo solicitare por una situación excepcional, el pago en efectivo una vez cumplido el traslado”, dice el artículo 58 de la reglamentación.

Este año se aprobó la nueva ley de movilidad que reestructura todos los servicios de transporte de Mendoza. Esa norma incluyó a las plataformas digitales en la regulación y la sanción de la ley generó un importante impacto porque es la primera vez que se regula ese servicio antes de que esté vigente.

 

En detalle

Uber y Cabify  tendrán una única restricción territorial: no se podrán pedir viajes desde el Sur de la provincia. Tampoco podrán levantar pasajeros en la calle ni a nadie que no haya solicitado el servicio a través de las aplicaciones. “a prestación del servicio sólo podrá realizarse previa solicitud cursada por el pasajero usuario de la plataforma electrónica a un conductor registrado y disponible para prestar el servicio en ese momento. En ningún caso los vehículos habilitados para la prestación de estos servicios podrán hacer oferta pública del mismo, ni trasladar a pasajeros que no acrediten su calidad de usuarios de la plataforma electrónica y la solicitud previa del viaje”, aclara el Decreto firmado por el gobernador Alfredo Cornejo.

Un dato legal importante es que el Decreto establece que las empresas son “solidariamente responsables” por el servicio. Es decir, no serían solamente una plataforma de venta del servicio, sino que tendrán responsabilidad legal sobre lo que ocurra. Por eso las empresas deben registrarse en la Dirección de Transporte, radicar domicilio en Mendoza, con un representante legal, tener inscripción en Ingresos Brutos y la AFIP, tener un contrato social. “Las Empresas de Redes de Transporte (ERT) son solidariamente responsables por el cumplimiento de las obligaciones impuestas a los permisionarios y conductores”, obliga la reglamentación.

A esas empresas tampoco se les exigen especificaciones particulares en cuanto a los vehículos, salvo que pasen los controles de rutina. En cuanto a la antigüedad, confort y otras características, se deja libre a la “autoregulación”. Cada vehículo sí debe estar registrado. “Todos quienes pretendan prestar el servicio privado de transporte deberán solicitar su inscripción en las Empresas de Redes de Transporte (ERT) registradas como tal, acreditando el pago de la tasa de inscripción y fiscalización correspondiente, la documentación reglamentaria del vehículo con el que se pretenda la prestación del servicio, la documentación que acredite la identidad del conductor y la Licencia Nacional de Conducir subclase D.1., como mínimo”, exige la normativa.

Rigen y destino. La aplicación deberá permitir al usuario realizar el pago electrónico o y si el pasajero lo solicitare por una situación excepcional, el pago en efectivo una vez cumplido el traslado”, dice el artículo 58 de la reglamentación.

Uber y Cabify  tendrán una única restricción territorial: no se podrán pedir viajes desde el Sur de la provincia. Tampoco podrán levantar pasajeros en la calle ni a nadie que no haya solicitado el servicio a través de las aplicaciones. “a prestación del servicio sólo podrá realizarse previa solicitud cursada por el pasajero usuario de la plataforma electrónica a un conductor registrado y disponible para prestar el servicio en ese momento. En ningún caso los vehículos habilitados para la prestación de estos servicios podrán hacer oferta pública del mismo, ni trasladar a pasajeros que no acrediten su calidad de usuarios de la plataforma electrónica y la solicitud previa del viaje”, aclara el Decreto firmado por el gobernador Alfredo Cornejo.

Un dato legal importante es que el Decreto establece que las empresas son “solidariamente responsables” por el servicio. Es decir, no serían solamente una plataforma de venta del servicio, sino que tendrán responsabilidad legal sobre lo que ocurra. Por eso las empresas deben registrarse en la Dirección de Transporte, radicar domicilio en Mendoza, con un representante legal, tener inscripción en Ingresos Brutos y la AFIP, tener un contrato social. “Las Empresas de Redes de Transporte (ERT) son solidariamente responsables por el cumplimiento de las obligaciones impuestas a los permisionarios y conductores”, obliga la reglamentación.

A esas empresas tampoco se les exigen especificaciones particulares en cuanto a los vehículos, salvo que pasen los controles de rutina. En cuanto a la antigüedad, confort y otras características, se deja libre a la “autoregulación”. Cada vehículo sí debe estar registrado. “Todos quienes pretendan prestar el servicio privado de transporte deberán solicitar su inscripción en las Empresas de Redes de Transporte (ERT) registradas como tal, acreditando el pago de la tasa de inscripción y fiscalización correspondiente, la documentación reglamentaria del vehículo con el que se pretenda la prestación del servicio, la documentación que acredite la identidad del conductor y la Licencia Nacional de Conducir subclase D.1., como mínimo”, exige la normativa.

 

Fuente: Mdz Online
18/09/2018