En bicicleta por la ruta 40, con raquetas rumbo a la Laguna del Diamante, por los circuitos productivos o por los caminos de la fe. No faltan opciones para el fin de semana largo que se avecina.

Se avecina el fin de semana largo de agosto y la geografía local, sin dudas, despliega sugerentes alternativas que también se dejan disfrutar en invierno. Turismo a la carta es la propuesta, usted elige: a puro pedal por la vieja Ruta 40 o con esquíes y raquetas para llegar hasta la laguna del Diamante congelada; paseos por las olivícolas sanrafaelinas apreciando las características que el suelo y su gente le dan al óleo, degustando sus productos combinándolos con los ríos y montañas sureños; trasladarse hacia la Asunción en Lavalle donde el poblado de origen huarpe celebra a la Virgen en su día con eventos religiosos, casas abiertas para disfrutar de la gastronomía más auténtica y espectáculos folclóricos.

Tunuyán es parte indiscutida de este fin de semana largo que homenajea al General San Martín. Además del Manzano, todo lo que ofrece el Valle de Uco para mendocinos y viajeros.

Tierra de los confines
Con la mirada apuntando a San Carlos se ponen sobre el tapete dos ideas de turismo activo.
Una de ellas es una Travesía Bike por la vieja Ruta 40. Son tres días de puro pedaleo y naturaleza. El punto de partida es la localidad de Pareditas y la meta, El Sosneado, en San Rafael, paraje apodado como la Puerta de la Patagonia. Los 160 km que separan al  último pueblo al Sur del Valle de Uco, con el punto de destino, concentran las maravillas más impactantes de la ruta 40 y de la cordillera de los Andes. En este tramo desaparece el Cordón Frontal, entonces se da un pasaje del paisaje típico de Cuyo a la Patagonia del coironal, allá por la Cañada Amarilla. El cerro Diamante, solitario cono volcánico, es el portal desde donde pararse y mirar esta maravilla.

El Club Andino San Carlos y La 40 Bike, empresa especialista en travesías en bici, han organizado, entonces, esta travesía. Durante las jornadas se pasará por el Paraje Papagallos, los caracoles de Arroyo Hondo y La Faja Carrizalito. También habrá tiempo para visitar la Escuela Albergue de La Jaula, rodear el Cerro Diamante y pasar sobre la imponente presa de Agua del Toro.

Andar por entornos únicos en los que la inmensidad se dibuja en los campos o desde donde es posible adivinar la redondez de la tierra y pedalear entre puestos, estancias y campos vírgenes. Ésas son las promesas de este periplo que prevé entre 3 y 5 horas arriba de la bici. Por lo tanto, se necesita un buen estado físico (lo que no significa alto rendimiento). Hace falta estar dispuesto a pasar las noches en carpa y estar equipado para el frío.

La otra, por su parte es una expedición invernal a Laguna Del Diamante, una travesía de alta montaña en condiciones invernales que exige equipo y estado físico apropiado. Por supuesto que se hace con guías expertos montañistas ya que la finalidad es atravesar la cordillera con esquíes o raquetas para llegar al Valle de la Laguna del Diamante. Cuatro días exigentes que se recompensan con un sitio único de impactante belleza, nevado.

Agosto frente al Diamante
Un adepto a la travesía invernal cuanta su experiencia: “Cuando llega agosto los montañeses del valle empezamos a mirar recurrentemente la montaña. Esperamos la nevada oportuna, un buen par de heladas y adivinamos cómo estarán los páramos camino a la laguna. Los integrantes del Casac – Club Andino San Carlos- nos aprestamos para la cita anual de invierno que se siente en las tripas”.

Los fanáticos de la aventura preparan el equipo con devoción: las botas dobles, los esquíes de travesía, las raquetas, los calentadores. Todo en su justa medida. No hay posibilidades de dejarse nada ni de cargar de más pues serán dos largas jornadas con mochilas y trineos para arribar al paraíso oculto: la Laguna de Diamante congelada.

Cabe indicar que la travesía completa demanda 4 días. Dos para llegar, uno para disfrutar en el valle y uno para regresar hasta el Refugio Alvarado en donde esperan las camionetas para volver.
“El refugio El Cilindro, un palacio hecho de caños de puentes viales, es el albergue. Para entrar hay que cavar un pozo en la nieve y hacer una escalera de hielo.
Despejar la ventana es un trabajo frío e impostergable, justamente para tener en plenitud la vista del Volcán Maipo durante la estadía. Cuando agosto pinta los atardeceres rojos, los privilegiados habitantes de la república independiente lagunera nos deslumbramos en una cúpula encendida que pasa por toda la paleta de los amarillos y los rojos. Anochece en el edén. La sensación es única. Se silencian los paisajes y cantan los cristales del espejo de agua. La naturaleza se hace dios y la emoción cae en gotas de hielo por las mejillas”.

San Rafael con sabor a olivas
“San Rafael, tierra de viñas y olivos, invita a redescubrir sus atractivos a través de una propuesta que ofrece visitas, degustaciones, y un recorrido por la historia con imágenes de los pioneros, exhibición de viejas herramientas y elementos de uso común durante los primeros años del Siglo XX”. Con esas palabras hacen la invitación para andar por los Caminos del Olivo desde el área de Turismo del municipio.

Así, este recorrido ideal para los meses de frío, ya que se da en gran medida puertas adentro, y que es viable encarar de manera auto guiada, bien puede comenzar por el establecimiento olivícola Yancanelo. En el acceso oeste de la ciudad (Avenida Hipólito Yrigoyen 4.030) se aposta desde hace más de 70 años esta aceitera, la más antigua del departamento y acaso la más grande de la provincia.

“Sumergir al visitante en la milenaria cultura del olivo, en un paseo que comienza  por los añejos olivares, continúa por la planta productora y pasa por el Museo del Olivo donde se exhiben elementos utilizados en los procesos de cosecha, molienda, prensado, almacenamiento y fraccionamiento de tiempos antiguos”, dicen los anfitriones que es el objetivo del programa.

Claramente implica un vistazo de la tecnología de punta que utiliza y de la maquinaria italiana de método Sinolea, única en el país, que permite obtener lo mejor del aceite de oliva gota a gota. In situ, también funciona un acetificio en el que extraen aceto balsámico, según los métodos tradicionales de Módena.

Éste es el primero en el mundo fuera de Italia y, por supuesto, también amerita una parada. El corolario de cierre de este programa especial para visitantes es un agasajo a cargo de un equipo de cocineros con un completo menú servido entre los olivos que incluye variedad de delicatessen locales, jamón crudo regional, panes, empanadas mendocinas, brochettes, postre, agua, gaseosas, vinos y café.

Otro establecimiento dedicado a la fabricación de este noble alimento es Allolio, (Juan XXIII 1820), que nació en 1966 y logró trascender nacional e internacionalmente, obteniendo el Olivinus de Oro en varias ocasiones. En tanto, Elaia es el aceite extra virgen elaborado por la Familia Daniele. El proceso comienza en las cincuenta hectáreas de olivos de variedad arbequina que la firma tiene en Cuadro Benegas.

En su elaboración se destaca una combinación de olivos sexagenarios y plantaciones más modernas de sólo diez años, de alta densidad y riego por goteo. En la misma finca hay una pequeña fábrica de alta tecnología italiana que produce un aceite extra virgen, frutado con notas de hierbas recién cortadas, almendras y manzanas verdes que fue distinguido en dos oportunidades con el “Olivo de Oro”.

La empresa Villa Atuel Sociedad Anónima, por su parte, es la más joven. Comenzó sus actividades en 2003 y está ubicada en la ex Bodega Arizu. Cabe aclarar que el casco de la finca y la bodega han sido declarados Monumentos Históricos por el Gobierno de la Provincia de Mendoza. Su característica principal es que cuenta con más de un millón de plantas.

Óleo en las manos
El uso de los óleos color esperanza trasciende las artes culinarias y uno de sus templos sanrafaelinos se basa en el arte de sentirse bien. Así, en el hotel Tower Inn & Suites funciona un spa en el que el aceite de oliva es la base de los tratamientos.

Expertas manos de los kinesiólogos, por medio de masajes, van logrando que la piel absorba los extractos del olivo, que se mezclan con las hojas y ramas finas de la planta. En la segunda etapa de la terapia, después de unos minutos de relajación en la camilla, se utilizan aceites más refinados con el agregado de otros productos que perfuman y agregan propiedades benéficas. Los masajes son más intensos y la relajación que se logra más profunda.

El final, según la elección personal, puede ser una ducha escocesa, baño finlandés, sauna o hidromasaje para que penetren los aceites. En Dell’Olivo spa “se aprovechan los efectos emolientes, nutritivos y antioxidantes de aceites y extractos esenciales de olivos”.

Fuente: Diario Los Andes

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