La intensa cebolla de verdeo con el sabor dulce del tomate se complementa en la preparación de un plato típico cuyano como el Tomaticán, que puede ser disfrutado con un sabroso pan casero. Así, las comidas regionales de Cuyo fusionan hortalizas con carnes como el chivo, el guanaco y el cerdo para crear sabores y aromas especiales.

La gastronomía regional es variada y sabrosa, caracterizada por los usos, costumbres y tradiciones, que provienen de los inmigrantes, la cocina española sobre todo, que en unión a las comidas criollas e indígenas han conformado deliciosos platos típicos.

Cuando el viajero entra a una posada o un restaurante mendocino, entra en un universo propio de sabores, aromas y colores, donde no pueden faltar en el menú las empanadas a la criolla, el locro de trigo (en base a choclo), la humita en chala, las patitas de vaca y el tomaticán (en base a huevos y tomate), maridados con vinos de las bodegas tradicionales y boutique para acompañar e intensificar el ritual de la degustación.

 

En los paisajes de montañas e infinito desierto, se puede probar un chivito a las brasas, al horno de barro, a la llama y al disco de arado, o bien, platos derivados de ese carne como la chanfaina y, para aquellos que se atreven con las comidas exóticas, el charqui es la alternativa indicada, una especialidad de la zona en base a carne de guanaco.

Por la tarde, con una taza de té o café se puede deleitar al paladar con los dulces regionales que se realizan en base a frutas como las manzanas, duraznos, peras, ciruelas, cerezas y alcayotas, complementadas por nueces, almendras y castañas dando origen, también, a exquisiteces en forma de conservas y confituras. Otras alternativas para saborear son las nueces confitadas y variedades de frutos en almíbar realizados de forma artesanal, así como los alfajores, las tradicionales tortitas mendocinas y las sopaipillas.

“El Retortuño” es un viaje hacia las delicias típicas de la región, un restaurante en el que se puede degustar un plato típico al ritmo de una guitarra, sintiendo la cadencia de una cueca o una chacarera. El local, que fue declarado de interés turístico y cultural por la Provincia de Mendoza y se ha convertido en un espacio de culto para los amantes del folclore, tiene a la cocina cuyana como protagonista. En su menú, se pueden deleitar los sentidos con exquisitas comidas cuyanas como: paleta de cerdo, que se prepara asada y se condimenta con variadas hierbas; humita en calabaza, una preparación a base de choclo molido, tomates, pimientos, albahaca, leche y azúcar; poleada, que consiste en pequeños trozos de carne vacuna con salsa roja; empanadas de carne con cebolla de verdeo; carne a la masa, un plato tradicional que combina trozos de carne vacuna con verduras y se cocina al horno en el interior de una maza; entre otras deliciosas comidas locales.

Cuyo ofrece una gastronomía que entusiasma con sus sabores y aromas propios, con platos que se remontan a la tradición criolla y pueden acompañarse con los clásicos vinos de la región. Arribar a sus tierras es disfrutar de posadas y alojamientos en la cercanía de arroyos, respirar aire puro y deleitarse con un menú de origen campestre y artesanal.

por Gabriela Marcucci

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