Bodega Andeluna en helicóptero

Bodega Andeluna en helicóptero

La oferta turística de las bodegas no tiene límites y al combo clásico de vinos y gastronomía de alto nivel, se siguen sumando experiencias otrora impensadas.

Esta vez la protagonista es Andeluna que, al menú y degustación de su restó, le suma la posibilidad de disfrutar las vistas áreas de la zona de Gualtallary, desde un helicóptero.

Desde esta exclusiva bodega del Valle de Uco -nacida en 2005- nos cuentan que la idea de incorporar un vuelo en helicóptero sobrevolando el viñedo y disfrutando la cercanía de la montaña, nació con el propósito de crear una experiencia en el mundo del Turismo del Vino que involucra todos los sentidos desde otra perspectiva: “Queríamos ofrecerles a quienes nos visitan la oportunidad de vivir la bodega desde el cielo”, describen sobre este tour inédito.

Estos programas aéreos los realizan desde julio junto a la empresa Helitronador, la cual ofrece vuelos panorámicos en helicóptero en San Carlos de Bariloche y Mendoza.

El combo de experiencias consiste en realizar un paseo sobre el viñedo, con un mínimo 10 minutos. Allí los visitantes pueden volar antes o después de elegir alguna de las propuestas pensadas por el área de turismo de la bodega.

Algunas de las alternativas vigentes son las denominadas “tardecitas de montaña”; el programa del Juego del blend -donde crean y diseñan su propio corte de vino- o bien tomar el Menú Alturas, el cual incluye pasos que son acompañados con 5 vinos de sus líneas de edición limitada y de su top “Pasionado” al finalizar el vuelo.

 

Bodega con historia

Construida en el año 2005, esta bodega respeta y realza la arquitectura y los materiales de la zona. Tiene una capacidad cercana a 1.5 millones de litros en tanques de acero inoxidable, una cava subterránea con 1.000 barricas de roble y una estiba cercana a 1 millón de botellas.

Andeluna está ubicada en Gualtallary, uno de los terruños más propicios de la provincia de Mendoza para elaborar vinos de alta gama y con identidad propia. En la actualidad está bajo la conducción de la familia Barale, siguiendo principios de responsabilidad y sustentabilidad de los recursos, así como también orientando sus vinos a las tendencias internacionales de consumo. La enología está a cargo del talentoso Manuel González Bals, con la asesoría de Hans Vinding-Diers.

Los valores de los paquetes con vuelo van desde la primera opción de Tardecitas + vuelo en helicóptero por $12.700. Mientras que tienen tres opciones de almuerzos desde $12.600 hasta $14.100

 

Fuente: MendozaPost por Damián Weizman