La devoción religiosa puede ser también un motivo para viajar o la razón que justifique elegir entre un destino u otro.

En el Valle de Uco, las particularidades de las capillas o iglesias del lugar se encargan, para que la decisión sea acertada, de aportar el resto: hay historia cobijada en cada templo, reliquias que vuelven tangible el patrimonio de cada pueblo, hitos y costumbres populares en el modo de encarar las celebraciones y parajes excepcionales, donde la paz es promovida también por el contacto con la naturaleza y el paisaje cordillerano.

Por eso, más allá de sus atractivos enoturísticos, gastronómicos o de aventura, reconocidos a nivel internacional, el Valle de Uco tiene también con qué ser un escenario predilecto para el turismo dedicado a la fe. Que haya un circuito religioso delimitado como tal y listo para ser recorrido es uno de los proyectos en los que se está trabajando a través de un plan estratégico de turismo y producción, que pondrá en valor algunos templos estratégicos.

 

El corazón de una comunidad

Un prolijo y verde parque desde donde apreciar con perfección el cordón montañoso de los Andes, asomado sobre el campanario, es la postal que invita a la contemplación de la capilla Sagrado Corazón de Jesús, en un primer acercamiento. Al entrar, el goce aumenta gracias a la belleza de sus imágenes y a la tranquilidad que reina en su interior, propiciada por un silencio que sólo puede verse interrumpido por el trinar de los pájaros, a pesar de estar sobre la ruta 86, principal ingreso a Tupungato.

Es uno de los ejemplos de templos religiosos que permanecen vitales y cuidados gracias al accionar de sus vecinos, como viene ocurriendo en la zona desde hace 100 años, cuando la familia de Jacinto Álvarez y Elina Calderón evangelizaba y propiciaba la fe entre los lugareños. Fueron ellos quienes construyeron luego la capilla en la estancia El Atamisque, a pocos metros de Los Cerrillos, donde está emplazado hoy el Cristo Rey.

Es uno de los datos que han reunido en un libro llamado Semillas de historia, donde, a partir de la búsqueda de documentación bibliográfica y de la recuperación de los relatos orales, un equipo de locales guiados por el presbítero Ángel Eduardo López logró dejar asentada la rica historia que la vuelve una de las capillas más emblemáticas y pintorescas del Valle de Uco. Parte de esta identidad patrimonial es lo que atrae a mendocinos y turistas, en general, junto con otros datos curiosos, como que fue uno de los sitios visitados por Walt Disney como parte del itinerario que siguió en 1941 al recorrer Latinoamérica.

 

La más antigua

La imagen del Cristo Huarpe, originaria de la época en la que estos aborígenes experimentados talladores emigraron al Sur, frente a la cual habría rezado San Martín en su paso por el Valle de Uco como parte de su expedición libertadora es, sin dudas, una de las grandes atracciones de la iglesia San Carlos Borromeo, ubicada en la villa cabecera sancarlina. 

 

Sin embargo, no es la única razón por la que es reconocida a nivel provincial. Además, cuenta con una imagen de Nuestra Señora del Rosario que data de más de 300 años y allí se luce el campanario original del primer templo que se levantó en esa ubicación, que luego fue demolido.

“Es la más importante del Valle de Uco porque es la iglesia más antigua”, aseguró el padre Gerardo Aguado, detallando que es originaria de 1772. Reflejo de la historia de uno de los primeros pueblos de Mendoza, alberga entre sus festividades una novena que se realiza cada año y es reconocida porque se inicia con una procesión de antorchas que converge desde los cuatro puntos cardinales hacia la plaza departamental.

 

Tradiciones y religión

Perteneciente también al pueblo sancarlino, la capilla Nuestra Señora de Luján, de Paso de las Carretas, también llama la atención de todo viajero que transita por la ruta 40 y cruce a la ruta 143 –hacia San Rafael–, a 11 kilómetros de Pareditas. Ese era el paso obligado en la antigüedad para tropas de arrieros, carretas y diligencias. Es por eso que todos los segundos domingos de octubre una procesión de más de 400 personas recorre este trayecto caminando o a caballo, presididos por la imagen de la Virgen en una carreta, acompañada de la agrupación gaucha del lugar. Luego de la misa, todos disfrutan de un almuerzo a la canasta donde se comparte un ternero donado por algún vecino, según una de las tradiciones que vuelven llamativas estas conmemoraciones.

“Es un templo muy lindo porque está en un paraje natural, de caminos inhóspitos y está hecho de piedra y madera en una zona de población reducida”, agregó el párroco sobre este lugar, donde los Vilchez construyeron la capilla y que debe su nombre a que allí hubo en el siglo XIX una posta junto al arroyo Aguanda, donde los viajeros se detenían a comer y a descansar.

 

Más atractivos

En San Carlos. También están las iglesias San Juan Bosco (Eugenio Bustos), Inmaculada Concepción (La Consulta) y las capillas Nuestra Señora de Luján (Pareditas), de la Merced (Chilecito), San Cayetano (Kilómetro 94), capilla colonial (Chacón) y capilla dedicada al Salvador (Cápiz). En la intersección de las rutas 40 y 92 está la imagen del Santo Patrono San Carlos Borromeo.

En Tunuyán. Conocidas por integrar un recorrido de siete iglesias, también están la capilla San Pantaleón, Santa Rosa de Lima (barrio Villa Juanita), Nuestra Señora de Lourdes (Las Pintadas) y Concepción de María (Colonia Las Rosas). Además de las de más de 200 años de historia, como San Antonio y San Cayetano.

En Tupungato. Es posible visitar el Cristo Rey del Valle (San José), la iglesia Nuestra Señora del Socorro (centro), el monasterio del Cristo Orante (Gualtallary), la iglesia Nuestra Señora del Rosario (Anchoris), la Cruz Negra (Zapata), la capilla Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Santa Clara) y la de San Vicente (La Arboleda).

 

Entre los destinos religiosos destacados está la capilla Inmaculada Concepción –conocida como La Purísima–, cuyo origen data de más de dos siglos, cuando funcionaba como un templo referente para los arrieros que en 1800 pasaban por Los Árboles. Que aún conserve sus paredes de adobe y sus pisos de tablones de madera, además del antiguo mobiliario, es lo que le llama la atención a cualquiera que la encuentre en el camino hacia el Manzano Histórico.

También de este paraje y ubicada en la misma ruta está la de San Judas Tadeo, que es característica del lugar por su estructura de piedra y su estilo medieval.

 

Fuente: UNO, Por Alejandra Adi

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