Están organizados en los denominados Clubes de Observadores de Aves, que están vinculados con Aves Argentinas. Existen varias guías de pájaros, como la Guía de Aves Silvestres. En Mendoza peligra el águila coronada.

En Mendoza hay 324 especies de aves y existen unos 200 apasionados, llamados “avistadores”, que las analizan en cada uno de los rincones de la provincia. Garzas, teros, horneros, gorriones, jilgueros, loicas, canarios y zorzales son observados con atención para ser admirados y cuidados.

Algunas de estas especies están en extinción, como el «águila coronada». Para protegerla, el Concejo Deliberante de Lavalle la declaró “Monumento natural” y prohibió toda clase de acción que vaya en contra de su vida. El 22 de abril es el día de esta águila porque en esa jornada del año 2004 se sancionó la ordenanza para su protección.

Con sus binoculares o largavistas y las planillas de control, los avistadores salen los fines de semana para observar sus pájaros preferidos y vuelven muchas veces al mismo lugar para registrar si hay cambios importantes en el hábitat de las especies. En Mendoza están organizados en, al menos, 10 clubes de observadores.

Las altas temperaturas, la sequía prolongada, la reducción del bosque natural, el avance lento e imperceptible de la desertificación cambian el hábitat de las aves e impactan en sus vidas. Estas transformaciones muchas veces son anotados por los avistadores que pertenecen a sus respectivos Clubes de Observadores de Aves, la mayoría de ellos responde a la organización Aves Argentinas, espacio donde finalmente se registran los detalles de las especies de todo el país. La publicación de las novedades se pueden leer en la Guía de Aves Silvestres de Mendoza o en otras regionales y de alcance nacional.

El docente y ornitólogo Oscar Chacón, de Aves Silvestres de Lavalle, le dijo a El Sol Online que entre los días 8 y 10 de noviembre organizaron el “Primer curso regional cuyano de observación de aves silvestres”. Participaron más de 200 personas, muchas de las cuales viajaron desde San Juan y San Luis. Son guardaparques, estudiantes de veterinaria y de la tecnicatura sobre Conservación de la naturaleza, ingenieros en Recursos Naturales, docentes y alumnos de escuelas secundarias. Participaron de las jornadas sobre teoría y más de cien formaron parte de las excursiones al Bosque Telteca y zonas aledañas para las observaciones indicadas.

Chacón trabaja en la Dirección de Ambiente de la municipalidad de Lavalle y con sus amigos de “Aves Silvestres” organizaron esa jornada que sirvió para actualizar conocimientos y compartir detalles de las problemáticas que tienen en común en Cuyo, por ejemplo, la falta de agua, la disminución del parque nativo y la desertificación, que impactan directamente en la vida de las aves. Frente a estos problemas, se plantearon qué hacer y decidieron desde Aves Silvestres de Lavalle realizar acciones relacionadas con la educación y conservación de las aves y del ecosistema.

“En Lavalle, el primer problema con que nos enfrentamos es con la falta de agua, sobre todo que la Laguna de Guanacache no recibe agua desde que se construyó el dique de Potrerillos. Esto repercute en la vida de toda la región, imagínese sobre las aves y los demás animales”, indicó.

Las caminatas, las excursiones, los safaris fotográficos, son actividades comunes de los observadores. Cuando llegan al lugar elegido tratan de molestar lo menos posible a los pájaros porque para ellos, el ser humano es un depredador. Su misión es anotar todo tipo de detalles: condiciones atmosféricas, croquis y descripción del lugar, aves avistadas con sus colores y movimientos.

El Sol Online: 21 de Noviembre de 2013

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