Ya conozco casi toda la provincia de Mendoza, y puedo decir con seguridad que Valle Grande es uno de los lugares que más me gusta e impresiona, y eso que no está en la cordillera

​Lo ​espectacular que ​ocurrió en esta zona es que 500 metros aguas abajo de donde hoy está el Embalse El Nihuil, el río Atuel empieza a cortar con su paso la Sierra Pintada, y da origen a ​un cañón de ​50 ​kilómetros de longitud​ al que ​bautizamos Cañón del Atuel, y que termina en Valle Grande.

Valle Grande se hizo famoso por el rafting y la espectacular geoforma bautizada como El Submarino que aparece en todos los folletos turísticos y que se encuentra en su embalse; pero hoy en día tiene una innumerable cantidad de propuestas que hacen de este lugar un destino turístico más que preparado para recibir y entretener turistas de todo el mundo. 

El famoso rafting de Valle Grande sobre las aguas del río Atuel se promociona desde antes de entrar al valle, a los dos costados de la RP 173, pero la – autodenominada – Capital ​del Turismo Aventura no termina ahí con su propuesta. Sobre el río Atuel además de rafting se puede practicar kayak y canotaje, y sobre el embalse Valle Grande se pueden ​realizar paseos en catamarán y pesca deportiva. Además las formaciones ​de las sierras que modelan el relieve del lugar permiten disfrutar de actividades fuera del agua como el trekking, rappel, senderismo, escalada y tirolesa; también de avisatajes de cóndor, vuelos en parapente, safaris fotográficos y cabalgatas. Y como si esto fuese poco también hay actividades para los ​amantes de la aventura sobre ruedas, que tienen opciones de travesías en 4 x 4, cuatriciclo o enduro.

Es abundante, colorida y alegre la propuesta turística en esta parte de Mendoza, donde no sólo hay turismo aventura sino también hay ​muchos lugares ​para ​comer, hospedajes tipo cabañas con vistas increíbles, y campings con bajada al Río Atuel donde se puede acampar o sólo pasar el día. Lo que no hay es señal de 4G, y en algunas partes tampoco red de celular (no de Movistar al menos), pero en un ambiente así es mejor conectarse con el sonido del río que con WhatsApp.

Además de practicar deporte aventura, de relajarte bajo el sol, y de disfrutar del sonido del río Atuel musicalizando ​tu estadía, hay 5 lugares que tenés que visitar desde Valle Grande:

 

  1. El Circuito del Cañón del Atuel

​​​​Este espectacular ​paisaje ​puede ser ​recorrido de punta a punta por la zigzagueante Ruta Provincial 173 ​que conecta el embalse de ​Valle Grande ​con embalse de ​El Nihuil​; ​en un recorrido de 50 kilómetros de ripio – transitables – que no te ​querés perder.

Durante todo el ​trayecto impacta el color de la Sierra Pintada, ​además hay que atravesar dos túneles en las piedras que ​parecen de película, y a unos 20 kilómetros del​ embalse Valle Grande está el Museo de Cera, una de las geoformas surrealistas que más me impactó después de El Submarino.

A lo largo de ​toda la ruta que une ambos embalses se pueden ver un montón de formas naturales, algunas de ​las más ​difundidas son: ​​El Sillón de Rivadavia, El Lagarto, Los Viejos, Los Monstruos, La Ciudad Encantada y El Mendigo (están marcadas con señales naranjas al costado de la ruta).

¿Un consejo? Al final del recorrido ​cuando llegues a El Nihuil entrá al pueblo y bajá a ver la vista del embalse desde el Club de Pescadores.

 

​​2. Cataratas del Atuel y ​Dunas del Nihuil​

Estos son dos lugares distintos, de no muy fácil acceso, que yo todavía​ no ​visité; pero ​te los menciono en esta nota porque, por todo lo que estuve averiguando, son lugares preciosos para conocer y yo me quedé con las ganas de ir (se necesita dedicarle medio día entero a cada excursión).

Ambos lugares se pueden visitar con excursión guiada desde El Nihuil, y ​​dichas excursiones se pueden contratar desde ​​Valle Grande o ​mismo en El Nihuil.

 

3. Salinas del Diamante

Las Salinas del Diamante se encuentran a ​38 kilómetros de ​El Nihuil, y ​a 97 kilómetros de Valle Grande. Es recomendable visitarlas luego de recorrer el Cañón del Atuel por la Ruta Provincial 173 y antes de subir para visitar la ciudad de San Rafael por la ​Ruta Nacional 144 (así es sólo un desvío de 30 kilómetros entre ida y vuelta).

Lo que ocurre en ​las Salinas del Diamante (a diferencia de ​las Salinas Grandes que comparten las provincias de Salta y Jujuy, donde la sal acumulada es producto de la evaporación de un agua que emergió de la tierra; y distinto a las Salinas de Bebedero, en San Luis, donde el agua evaporada provenía de lluvias y glaciares) es que el agua que se evaporó era marina; y esa es la razón de que el suelo esté teñido de sal. El agua de mar llegó hasta este lugar por los diferentes movimientos de la tierra, y como – también por el movimiento de las placas – se formó una depresión en la superficie, el agua de mar se contuvo en este lugar formando la laguna en la era cenozoica.

La entrada para visitar las Salinas del Diamante tiene un valor de $150 (en octubre de 2019) ​y el precio incluye la visita al Museo de la Sal.

 

​4. ​​El Laberinto de Borges​

​El Laberinto de Borges es un homenaje vivo – único en su tipo – ​al escritor Jorge Luis Borges. Fue pensado por dos amigos y realizado por otros cuatro, y tiene la particularidad de que para salir de él hay que recorrer el apellido del escritor que se duplica en espejo. Sí, el camino de curvas – si se ve desde el mirador – dibuja la ​palabra BORGES con el trazado de laureles.

​La entrada general tiene un precio de $120 (precio en octubre 2019) para ingresar a la Finca Los Álamos, en el predio – además del laberinto – hay un rincón de juegos ​en madera para chicos, mesas y bancos en un mini bosque, el mirador, y una pulpería hermosa con una terraza al sol que sirve comida regional.

Se encuentra a 50 kilómetros de Valle Grande por ruta de asfalto y abre todos los días de 10 a 19 horas, menos los martes

 

5. La Ciudad de San Rafael

La ciudad de San Rafael se encuentra a 39 kilómetros de Valle grande (a unos 30 minutos en auto) y tiene de todo para ofrecerle al turista: ​hospedajes, ​museos, ​plazas hermosas y cuidadas, ​muchos bares y restaurantes, paseos comerciales de marcas reconocidas y bodegas para visistar​ con tours guiados.

​Sus calles principales ​son la Avenida Hipólito Yrigoyen ​desde la Rotonda de la Copa (donde hay una gran copa plateada con dos racimos de uvas colgando) hasta su intersección con la segunda calle principal que es la Avenida Deán Funes por donde ​baja el río Cerrito.

​La Plaza San Martín (donde está la municipalidad), la Plaza Francia y el Parque de los niños (un paseo hermoso que parece un parque de diversiones), el Museo Ferroviario​ (si estás en plan museos), y la Avenida Hipólito Yrigoyen para cenar, son los lugares de la parte más céntrica que te recomiendo visitar.

Fuente: leerdelviaje.com