Recorriendo Valle Hermoso

Recorriendo Valle Hermoso

Es, literalmente, un valle hermoso. Laguna, aguas termales y ríos adornan la escena. Acampar, trekking, cabalgatas y kayak son algunos de los atractivos.

Valle Hermoso es un valle encantado donde la naturaleza conspira para sorprenderte. Hay pocos destinos turísticos en los que uno de sus atractivos compone casi un destino en sí mismo, con el poder de convocar turistas para conocer “el imperdible” del lugar.

Valle Hermoso está ubicado a 90 km de Malargüe. El camino que va desde la ciudad de Malargüe hasta Las Leñas contempla otros atractivos turísticos en su trazado. El Pozo de las Ánimas es la primera opción, algunos kilómetros después de iniciada esta ruta.

Luego, el Valle de Los Molles y de Las Leñas, éste último, destino casi obligado para disfrutar de las mejores pistas de esquí. No obstante, pocos saben que la cosa no termina ahí, porque 21 kilómetros más hacia el oeste (y a 90 kilómetros desde Malargüe) aparece Valle Hermoso.

Más que un sustantivo propio, su nombre es, literalmente, un sustantivo común acompañado de un adjetivo calificativo. Es que, realmente, es un valle, que es hermoso. La laguna es el centro de la escena, pero los ríos Cobre y Tordillo cruzan el camino y termina de dar el toque justo de agua a una postal soñada. En el lugar existe una zona habilitada para acampar, donde se cobra un canon muy accesible por carpa, aunque también existen algunos lugares inmejorables para instalar la carpa sin costo. También, para la satisfacción de los argentinos, hay una zona acondicionada para hacer fuego y poder comer un asado único. Existen, además, sanitarios y un restaurante con gastronomía típica de montaña.

El camino para llegar a Valle Hermoso es totalmente asfaltado hasta Las Leñas. Desde allí se recomienda hacerlo en vehículos altos, por la gran cantidad de piedras de considerable tamaño. Motos o camionetas asoman como la mejor opción. No obstante, armado de paciencia, también podés hacerlo en auto común.

Un dato a tener en cuenta es el viento. Como en toda zona de montaña, por más valle que sea y cerros que puedan hacernos de fuerte, éste fenómeno sopla, y mucho, la mayor parte del día. Es necesario ir con ese tema asumido porque, de lo contrario, lidiaremos en vano con un componente que es propio de la naturaleza.

Envuelto por la cordillera, Valle Hermoso deslumbra desde su primera vista al arribar. La naturaleza muestra su forma más agreste, en tanto todas las miradas son para la pequeña laguna que nos hace dudar si es un espejismo o si puede existir tanta belleza en este lugar. Valle Hermoso cuenta con un mirador natural de privilegio, “El Centinela”, que con una altura de 2000 metros sobre el nivel del mar, muestra su encanto.

Luego de observar esta vista de ensueño, lo mejor es acercarse a la laguna, descendiendo por un sinuoso e intrincado camino, que hace aún más apasionante el descenso, y pasar el día rodeado de naturaleza pura. Valle Hermoso está compuesto de dos lagunas, que compiten en cuanto a entorno y belleza.

En la primera laguna, se pueden realizar deportes acuáticos sin motor, alquilar botes, tablas de surf, kayak y canoas, disfrutando del bello paisaje, también se puede recorrer el entorno en bicicleta o a caballo, con travesías que pueden durar horas, pescar con mosca o hacer trekking y escalada. Las opciones son ilimitadas.

Si lo tuyo es el trekking, no dudes en caminar hasta los petroglifos, rocas que conservan grabados de los pueblos originarios de la zona, en íntima conexión con las constelaciones, otro imperdible.

Desde Valle Hermoso también se puede contratar las cabalgatas para hacer el cruce Sanmartiniano en la Cordillera de los Andes, pero para ello hay que contar con el tiempo suficiente de una semana.  Este recorrido fue el que hizo una de las columnas del Ejército de San Martín en su cruce hacia Chile.

En Valle Hermoso se descubre un refugio de calma, es el lugar en el que disfrutar, realizar actividades y relajarse son las normas de la casa, es imposible acceder a este lugar sin sentir el sabor del desafío cumplido, luego de la travesía para llegar y sentir que la naturaleza se pone a nuestra disposición para hacer una jornada mágica.

 

Aguas termales

Una excursión muy practicada es la del trekking hacia las Termas del Azufre. Es mejor hacerla a caballo porque hay que atravesar tres ríos. Sin embargo, hacerlo a pie tiene su encanto siempre que se use calzado adecuado. Después de dos horas, donde se atraviesa el ancho del valle, se encuentran los primeros pozos de aguas ferrosas y muy burbujeantes. No existe ninguna infraestructura a primera vista. Pero, si cruzamos el último río, llegaremos a unas piletas que algún puestero armó con piedras alguna vez. Una vez adentro, te sentás y el agua te llega hasta el cuello. Aguas calientes y saladas, que te tiñen de rojo la piel, hacen su efecto. En la zona, recomiendan no bañarte por 24 horas, así los minerales hacen lo suyo en el cuerpo.

 

Fuente: SerArgentino.com, po: Exequiel Nacevich y visitingargentina.com

 

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