Según dicta el Código de los Derechos Humanos, el poder viajar es un derecho implícito de la condición humana, sea del país que se sea. Pero muchos no se dan cuenta que este derecho a menudo está condicionado por la preparación previa que necesita cada individuo para poder ejercerlo.

Viajar puede convertirse en una carrera de obstáculos, algo más propio del termino “turismo de aventura” que de la posibilidad de cambiar de aires, de culturas y de vecinos. Por ello en mi opinión es conveniente revisar las condiciones de preparación física y mental obligadas antes de ponerse en marcha.

Para prepararnos, previamente habremos elegido nuestro destino deseado, al menos, la región aproximada hacia donde queremos viajar. Habremos pasado unas cuantas horas investigando todo lo referente al destino, atractivos, clima, condiciones de viaje, etc.

Si tenemos suerte, nuestro pais de origen pondrá pocas trabas a nuestro viaje. Dispondremos de diferentes opciones para el traslado, de acuerdo a nuestras preferencias y nuestra capacidad económica. Podremos adquirir el boleto para el viaje, despues de sortear los limites de numero de escalas, horarios de salida y regreso, disponibilidad de plazas, su costo, posibilidad de financiamiento, etc.

Despues viene el tema de la documentación de viaje y las vacunas necesarias. Conseguir un pasaporte no es cosa sencilla en todos los paises. Algunos lo expiden al momento, otros tardan horas, dias, y algunos quedan a al espera de que el material impreso esté disponible. Consejo de la experiencia, aunque no se piense en viajar proximamente, tener siempre el pasaporte activo y válido. En cuanto a las vacunas, la situación puede cambiar sorpresivamente. Es frecuente que en algunos paises surjan epidemias en cualquier momento. Habrá que confirmar las condiciones en los dias previos al viaje, lo cual puede implicar la posibilidad de anulación de todo el programa.

Quisiera comentar un poco más sobre las plagas, las vacunas, y las limitaciones que implican. Hay paises que utilizan las enfermedades para estigmatizar al vecino. “Ellos sí tienen, la enfermedad, nosotros estamos libres de ella”. He conocido casos en que, en momentos de la máxima alarma, los viajeros entrantes son obligados a hacer tests médicos antes de salir del aeropuerto de llegada. Son formas de acusar a otro del problema, mientras nosotros no somos muy capaces o tenemos poca voluntad de mejorar la salud en nuestro pais.

Imaginemos que ya estamos en el punto en que estamos preparando la maleta para el viaje. Recomiendo hacer una lista de todo lo que necesitamos llevar, e irlo apilando sobre una mesa, antes de colocarlo en el equipaje. Asi podremos confirmar que no se nos queda el cargador del telefono, la cámara fotográfica, el pasaporte, una pluma y bloc de notas, el itinerario y el boleto. Si tomamos algún medicamente, es prudente llevar cantidad suficiente pues no sabemos si allí donde vamos podremos conseguir el mismo o su equivalente con facilidad.

En mi caso, tengo la costumbre de poner una alarma en el teléfono con mucho tiempo de antelación a la salida programada hacia el avion, tren, o bus, para asegurar que llegaré al terminal con tiempo suficiente para los trámites de embarque, aunque surja un problema en el viaje. Y lo mismo al regreso.

Viajar es una parte ilusión, una parte curiosidad, y mucha parte, preparación física y mental.

Fuente: boletinturistico.com

30/10/2014

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