Cuando volvamos a la nueva normalidad, los recesos y descansos serán de proximidad y por fórmulas que contemplen poco riesgo de contagio.

Han pasado casi dos meses donde nuestras vidas han experimentado un cambio de rumbo por la pandemia del coronavirus. De un momento a otro despertamos en una realidad en la que solamente existía el presente. Nuestros planes de futuro pasaron a un segundo plano, abrumados ante los acontecimientos. Confinados en casa, nos vimos obligados a anular o, en el mejor de los casos, posponer vacaciones y escapadas.

Sin embargo, superados los momentos más duros, las ganas de volver a la normalidad -la “nueva normalidad”- pasan por recuperar ilusiones, conscientes de que las cosas no volverán a ser como antes.

1) Podremos viajar, pero aún hay dudas sobre cómo lo haremos. Lo que sí sabemos es que predominarán los viajes por ruta en vehículo propio -en detrimento del transporte colectivo-, que garantiza el distanciamiento social, huyendo del turismo de masas, y dejando los grandes periplos para tiempos venideros.

2) El turismo rural será uno de los grandes beneficiados en la era pos Covid-19. Y es que la proximidad y la facilidad de acceso a estos destinos a los que se puede llegar en auto propio son sus principales bazas. Ecoturismo, turismo activo y sostenibilidad serán tres conceptos al alza.

3) El turismo colaborativo será una de las apuestas de la “nueva normalidad”. El alquiler vacacional y el intercambio de casas , dos modelos que han experimentado un importante crecimiento en los últimos años, se perfilan como dos alternativas en este futuro inmediato, en el que, además de los aspectos sanitarios, el presupuesto será fundamental.

Existen algunas plataformas de intercambio como HomeExchange o Love Home Swap, muy populares, que pueden ser una salida interesante a esta crisis, sobre todo para las familias. La flexibilidad, la privacidad y el ahorro son claves a la hora de optar por una fórmula con muchas posibilidades.

Otras opciones son el house-sitting o cuidado de casas, que supone alojamiento gratuito a cambio de hacerse cargo de una vivienda durante la ausencia del propietario.

No hay nada más seguro para la salud tras el confinamiento que viajar con la casa a cuestas. Ofrece gran autonomía y libertad de movimientos, horarios y rutas, pero, por encima de todo, garantiza unas condiciones de seguridad e higiene frente al virus superiores a los de otras opciones, lo que hace previsible que aumente el uso de estos vehículos.

La manipulación y el acceso a comida, ropa, u otros utensilios utilizados a bordo se ciñen a los ocupantes, y las instalaciones del habitáculo -ducha, baño o lavatorio- evitan el uso de baños públicos. Es ideal para viajes a entornos naturales en familia.

4) Naturaleza sin renunciar al confort de una casa ni a otros privilegios que no se incluyen en el tradicional concepto de campamento. En otras palabras, el camping con glamour, conocido popularmente como glamping , es una de las opciones con futuro en la nueva era poscoronavirus.

En forma de casas en los árboles, cabañas, sofisticadas tiendas indias o africanas, o yurtas -las típicas viviendas de los nómadas mongoles- y construidas en plena naturaleza, permiten permanecer prácticamente al margen del resto de humanos.

El glamping, que en los últimos tiempos ha proliferado en varios países, puede disponer de todo tipo de servicios y lujos, en medio de un bosque, junto al mar o en lo alto de una colina con espectaculares vistas.

5) ¿Alguien se imagina un lugar más protegido de cualquier contagio que en alta mar? No nos referimos a los cruceros, uno de los sectores turísticos más golpeados por la crisis sanitaria -su recuperación no llegará posiblemente hasta 2021-, sino a pequeñas embarcaciones particulares en los que navegar en familia o con amigos.

Todo apunta que el alquiler de pequeños barcos a vela o a motor, con o sin patrón -para conducir una embarcación se precisa licencia-, será una de las sorpresas de los próximos meses. Al igual que en los viajes en motorhome, el velero, el yate o el catamarán ofrecen sensaciones de libertad difícilmente comparables y un nulo riesgo de infecciones exteriores al disponer de todos los servicios necesarios a bordo.

Fuente: Los Andes
16/05/2020