El Gobierno promulgó la ley aprobada por el Congreso, que habilita al Poder Ejecutivo a establecer hasta tres días feriados o no laborables por año. Tienen tiempo hasta el 11 de noviembre para definirlos. El ministro Gustavo Santos le confirmó a este medio que la propuesta es aplicar uno solo, el 31 de diciembre de 2018, para así adelantar el comienzo de la temporada.

El Poder Ejecutivo promulgó la ley de Establecimiento de Feriados y Fines de Semanas Largos, que a su vez deroga los tres decretos presidenciales con los cuales a principios de año se había reordenado el calendario.

La nueva norma mantiene el esquema vigente en cuanto a la cantidad y el criterio de traslado de los días festivos. Los trasladables (ver recuadro) que coincidan con los martes y miércoles se moverán al lunes anterior y los que caigan los jueves y viernes serán movidos al lunes siguiente.

El verdadero cambio es que faculta al Poder Ejecutivo a establecer hasta tres días feriados o no laborables por año, que deberán aplicarse los lunes o viernes. El Gobierno tiene tiempo hasta el 11 de noviembre para determinar cuántos y cuándo aplicará los correspondientes a 2018.

VUELVEN, PERO NO TANTO.

La ley aprobada sin fisuras en el Senado no implica per se la vuelta de los feriados XL, sino que deja a discreción del Ejecutivo determinar tres, dos, uno, o directamente ninguno. Y aunque el espíritu de todos los que apoyaron el proyecto –desde Cambiemos hasta el Frente para la Victoria- es que haya dos o tres, lo cierto es que todo indica que el Gobierno no está pensando en aprovechar con holgura lo que la ley habilita.

De hecho, fue el propio ministro de Turismo, Gustavo Santos, quien planteó que solo el último día de 2018 sería declarado como puente. En diálogo con este medio, el funcionario señaló: “Lo que yo dije del 31 de diciembre tiene que ver con un hecho que no es menor. Está demostrado que cuando los fines de semana largos han caído en Año Nuevo se ha adelantado la temporada. Y eso es muy positivo. Me pareció una fecha muy obvia, con muy bajo impacto para otros sectores y uno fuerte para nosotros”.

Sin embargo, la intención de muchos de los legisladores que acompañaron la ley lo hicieron pensando en estimular el flujo interno en las temporadas bajas. Por ejemplo, el propio autor de la medida, Maurice Closs, había dicho que en 2018 el 1° de mayo será martes, de manera que el Ejecutivo podría fijar como feriado turístico el 30 de abril y así obtener un finde XL de cuatro días. Consultado al respecto, Santos explicó: “Que yo haya pensado en el 31 de diciembre no quita que se pueda utilizar en algún otro momento (…) Lo que tenemos ahora es como un timer que nos permite que si vemos algo que no está funcionando lo podemos aplicar. Siempre hay que buscar un equilibrio para que nadie gane por encima de otro sector. En eso esta ley es sabia”.

El otro cambio medular en el que nadie repara es en que el esquema implementado por el decreto de la expresidenta Cristina Kirchner le daba a los dos días turísticos el tratamiento de los feriados, mientras que el promulgado la semana pasada le da la flexibilidad al Ejecutivo de determinar la naturaleza de feriado o día no laborable. Esto dista de ser un juego de palabras y bien puede ayudar a limar las asperezas con el empresariado no turístico, que tan reacio fue al esquema anterior. Es que mientras que los días feriados son de cumplimiento obligatorio; en los no laborales la decisión es facultativa del empleador. Si bien en materia remunerativa la novel ley aclara que se aplicarán los mismos derechos que en los feriados nacionales.

Fuente: Ladevi
25/10/2017

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