Interesante propuesta capaz de combinar turismo rural, cultural y de aventura en un marco natural de encantadora belleza y placentera tranquilidad.

Caminos de Altamira es un producto de turismo rural, ubicado en el distrito de La Consulta en el departamento mendocino de San Carlos. Forma parte del maravilloso Valle de Uco, oasis centro oeste de la provincia de Mendoza, irrigado por el río Tunuyán y gran cantidad de cursos menores de agua que lo convierten en un valle muy fértil y agradable, a 1.000 msnm frente a la cordillera de los Andes.

Un lugar para gozar de las mejores vistas de montaña, que cuenta con tierras privilegiadas para el cultivo de vides finas, frutales y hortalizas.

En este entorno de excepcional relevancia paisajística y productiva es posible experimentar la vida rural en compañía de vecinos del lugar que combinan el desarrollo turístico con el agro.

En el pequeño paraje de La Consulta un grupo de vecinos rurales se reunió en forma espontánea y sumó esfuerzos para constituir este producto y así brindar a los visitantes una imagen fiel de la cultura que profesan, reivindicando en ella el trabajo de la mujer, otorgando a los jóvenes objetivos de vida, y frenando las corrientes migratorias empecinadas en despoblar el campo.

Un día puede consistir en aprender la historia del sistema de riego en el valle, elaborar cerámica tradicional de Huarpe, cosechar una fruta o verdura de temporada y hacer vino o miel (caseros), hornear pan y conservar frutas.

En carro tirado por caballos, a caballo o en bicicleta (solo medios de transporte sostenibles), los turistas son acompañados a lo largo de la base de la tremenda cordillera de los Andes, de una actividad a otra, todas ubicadas en diferentes casas de campo. Literalmente casa de campo, no se trata de segundas residencias de lujo, sino de moradas familiares rurales y rústicas cuyos propietarios han habitado el valle y trabajado en sus campos durante generaciones.

Si te quedas a pasar la noche, un gaucho te espera en una taberna local con cantos y bailes tradicionales. Ofrecen hospedaje en las casas de campo afiliadas. Pruebe Camilo Casa de Campo, donde una familia encantadora lo recibirá en su hogar como si fuera un pariente perdido hace mucho tiempo. Camilo’s alquila habitaciones con baños compartidos dentro de la casa principal, y luego una serie de elegantes cabañas de adobe para un poco más de privacidad. Si lo desea, puede cenar cualquier día en los jardines o los fines de semana con toda su familia. Disfrute de una comida de tres platos para estirar los pantalones, que incluye todas las frutas y verduras locales, conservas caseras y carnes curadas, y una deliciosa especialidad local como plato principal. Si bien no debe esperar un alojamiento de cinco estrellas, habrá alrededor de 50 millones de estrellas reales en el cielo nocturno épico para compensarlo.

El resto de tu tiempo lo llenas de actividades más tradicionales o, si realmente quieres, te ayudarán con algunas modernas como visitas a bodegas, alquiler de bicicletas, trekking o rafting.

Caminos de Altamira es en esencia la unión de varias voluntades dispuestas a compartir con los turistas su cultura, por ello se convierte en un producto antropológico, donde la excusa es el campo, pero el interés es su gente. Es un paisaje de aires, colores y aromas donde se puede disfrutar del campo con el tiempo que marca el sol.

Este proyecto provee a los visitantes de todas las experiencias vivibles en un entorno campestre:

Alojamiento en casas de campo, que los vecinos han acondicionado para el hospedaje, pero sin perder sus tradicionales formas, pudiendo además complementarse el producto con alojamientos en Hosterías 3 * de la zona cuando la demanda así lo requiere.

Por su parte, la gastronomía local es primordial a la hora de decidir sumergirse en esta cultura: challa, carne a la olla, chivo, empanadas y sopaipillas, acompañadas por sabrosas frutas y vinos de excelente calidad, hacen al deleite pleno de los visitantes.

Actividades agrícolas como regar, atar, podar y sobre todo cosechar cerezas, duraznos, peras, manzanas y uvas que permiten a los turistas recrearse y significar la vida en el oasis mendocino.

El producto es apoyado por otras actividades vinculadas con la vida al aire libre tales como senderismo, trekking, avistaje de aves, paseos a caballo y en sulky, cabalgatas, talleres de artesanías, amasada de pan, etc.; de manera que la estancia de los visitantes pueda ser más amena, diversa y prolongada.

 

Este proyecto de turismo rural coordinado por el INTA fue ganador en un concurso de Alemania ya que en este proyecto se cumplieron las metas propuestas de generar alternativas productivas y servicios sociales locales, desarrollar capital social y afianzar la articulación con otras instituciones en pos del desarrollo local. El turista que concurre a La Consulta y contrata el paquete turístico de dos días podrá disfrutar de actividades agrícolas, cabalgatas y excursiones a campo, avistaje de aves, paseos en sulky, espectáculos, elaboración de comidas artesanales y degustación de vinos de la región en la Estación Experimental Agropecuaria La Consulta INTA. Todo ello, según resalta el informe hecho por el evaluador del concurso, signado por “la cordialidad de los anfitriones, que se preocupan cariñosamente de sus huéspedes, los acompañan durante su estadía y les permiten participar de su vida diaria por un corto tiempo”.

 

Fuente: Punto Mendoza, argentinaturismo.com.ar, argentinawines.com y Wine Republic

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