San Rafael es la segunda ciudad más grande de la provincia de Mendoza y concentra el turismo de la zona sur.

 

Arribamos a la ciudad después de 14 horas de viaje en micro desde la terminal de ómnibus de Retiro, con tormentas a lo largo del camino pero un cielo despejado al llegar.

A primera vista, San Rafael es una ciudad chata. Basta con mirar el mapa para corroborar lo que más tarde nos contaría Aldo, un guía turístico: «En Mendoza las ciudades «engordan», no crecen hacia arriba sino a lo ancho.»

Esta forma de expansión urbana se debe a la sismicidad de la región. Por ser una ciudad considerablemente más chica que la capital mendocina, San Rafael no enseña altos edificios, pero sus anchas avenidas llaman la atención.

A pocas cuadras de la nueva terminal de ómnibus de San Rafael está el Kilómetro Cero, considerado el centro de la ciudad, y que es la intersección de las avenidas Mitre, Yrigoyen, San Martín, y El Libertador. La ancha avenida que es la Avenida Mitre es parte de la Ruta Nacional 146, ruta que conecta la ciudad hacia el Este del país.

 

Recorriendo el centro de San Rafael

Además de varios hostels, en el centro se encuentra la mayoría de hoteles en San Rafael. En los alrededores, específicamente cerca de la zona del Cañón del rio Atuel, están la mayoría de campings y cabañas en San Rafael.

 

La ciudad de San Rafael se puede recorrer a pie sin problema. Todo está ni muy cerca ni muy lejos, y el terreno llano es propicio para caminar. El calor no es un problema si se está a la sombra… ¡Beneficios del clima seco!

 

Las avenidas Mitre e Hipólito Yrigoyen (que son la misma pero cambian de nombre en el Kilómetro Cero) concentran la mayoría de locales comerciales, agencias de turismo, restaurantes, etc. En San Rafael el centro no es un conjunto de manzanas sino que se desarrolla a lo largo, a ambos lados de estas avenidas. La zona más linda es la de Avenida Hipólito Yrigoyen, al Oeste. Todo este sector comercial que se extiende junto a estas avenidas comprende un largo aproximado de 4 kilómetros.

Conocimos la Plaza 9 de Julio y la Plaza San Martín, esta última es la principal, alrededor de la cual se encuentran la Catedral de San Rafael y el edificio de la Municipalidad.

 

Las plazas de Mendoza, creo yo, son de las más lindas del país. Están prolijas, bien mantenidas, impecables… ¡A veces incluso brillas las veredas! No podía no acordarme de mi viaje a la ciudad de Mendoza hacía 6 años. Allá también me habían llamado la atención las plazas.

 

Los siguientes días conoceríamos Plaza Francia, el Parque Yrigoyen, y el Parque Perón, pero la Plaza San Martín es la más linda de San Rafael. En su centro, un enorme monumento al famoso General está rodeado de fuentes. También nos llamaron la atención un tótem y la escultura de una virgen, tallados en troncos.

La Plaza San Martín está encerrada entre las calles Day, Salas, Belgrano, y Pellegrini, a 3 cuadras del Kilómetro Cero.

 

Villa 25 de Mayo:

Esa tarde nos fuimos hacia el Oeste, camino al Dique Los Reyunos. Hicimos una parada en una de las tantas bodegas que hay en San Rafael: Casa Bianchi. Es una bodega histórica fundada por una de las primeras familias de la zona. Casi todas las bodegas ofrecen visitas guiadas. La vinicultura es una de las principales fuentes de ingresos para la provincia de Mendoza.

Luego de la visita a la bodega y degustación de espumantes, seguimos camino por la ruta 143 bordeada de álamos hasta llegar a Villa 25 de Mayo, ubicada a 25 kilómetros de San Rafael.

 

Esta villa histórica situada al norte del Río Diamante fue el lugar original de fundación del Fuerte San Rafael del Diamante, cuya construcción fue ordenada por el Virrey Rafael de Sobremonte. Dada su fecha de construcción (1805) este fuerte fue una de las últimas fundaciones realizadas por los españoles en lo que hoy es Argentina.

 

Los restos del fuerte aún se mantienen, pero no pudimos visitarlos ya que se están realizando tareas de mantenimiento.

Villa 25 de Mayo es, técnicamente, el lugar original de fundación de San Rafael. Las calles son de tierra y las casas son bajas, muchas de adobe, con puertas y ventanas abiertas como si nada. Aquí, a diferencia de la ciudad de San Rafael, no se ven rejas ni cercos.

Visitamos la iglesia del pueblo, la cual hoy es Monumento Histórico Provincial, cuyo interior es sumamente simple, con techo de paja y paredes desnudas, a excepción de una réplica de la Bandera del Ejército de los Andes.

 

Los Reyunos

La presa Los Reyunos es otro de los principales atractivos de San Rafael. Se trata de una gran obra de la ingeniería civil construida entre 1978 y 1983 sobre el cañón del Río Diamante. Su pared de 130 metros de alto contiene al agua a un lado formando un lago que sirve para abastecer de agua a San Rafael y los pueblos de los alrededores.

 

 

El lago está explotado como atracción turística, y se pueden hacer navegaciones, pasadas en tirolesa, canotaje, y otras actividades. 

 

Un dato interesante sobre esta presa es que fue la primera en Sudamérica en tener un sistema que le permite operar de manera inversa en caso de ser necesario: cuando el nivel del lago está bajo, puede bombear agua directo del río hacia arriba, para aumentar su nivel.

Cómo llegar a Los Reyunos desde San Rafael:

En auto: hacia el oeste por ruta nacional 143 hasta Villa 25 de Mayo, y de ahí ruta provincial 150 hasta la bifurcación que conduce al dique.

En transporte público: la empresa Iselín tiene salidas a Los Reyunos desde San Rafael.

En excursión: se las contrata en cualquiera de las agencias de viajes de San Rafael e incluyen visita a Villa 25 de Mayo y bodegas.

 

 

Los contrastes de San Rafael: de oeste a este

San Rafael tiene mucho para ofrecer. El segundo día que pasamos en San Rafael conocimos Plaza Francia y el Parque Yrigoyen, que están juntos en el lado oeste de la ciudad. Se trata de otra plaza y otro parque muy lindos, con un enorme parque infantil y mucha vegetación. Todo impecable.

La zona del Parque Yrigoyen está rodeada por el Barrio Sat, que es el barrio caro de San Rafael. Las casas ahí son enormes, y según nos cuenta la gente de la ciudad, es donde viven los adinerados, dueños de viñedos, y empresarios del petróleo.

Ese mismo día estuvimos en la zona este de la ciudad, donde compartimos pizza y cerveza con gente local que nos mostró San Rafael desde el punto de vista social. Nos contaron que la ciudad es un lugar donde la gente es más bien conservadora, al punto de que ha habido choques entre grupos religiosos y liberales.

Conocimos el Parque Perón, donde la Universidad Nacional de Cuyo y la Universidad Tecnológica Nacional comparten predios. Se trata de otro enorme parque, mucho más rústico y sin tanto paisajismo.

Antes de partir, recorrimos el museo ferroviario, que se encuentra junto a la terminal de ómnibus, en lo que anteriormente era la estación de trenes de San Rafael.

 

Museo Ferroviario de San Rafael

El Museo Ferroviario de San Rafael está frente a la Plaza de los Inmigrantes, a pocos metros de la terminal de ómnibus. Se recorre en media hora, pero lo que hizo que nuestra visita fuera sumamente interesante y reflexiva fueron las palabras de la señora que estaba a cargo del museo aquel día.

La señora nos cuenta lo que varias veces habíamos oído: cómo la red ferroviaria argentina llegó a ser la más grande de Latinoamérica y la octava del mundo, cómo se desarrolló gracias a capitales ingleses -en su mayoría-, y cómo tuvo su auge durante la primera mitad del siglo XX, siendo la responsable de trasladar materias primas y productor desde las provincias a los puertos durante esa época en la que éramos «el granero del mundo» y durante la industrialización.

También nos cuenta de cómo la llegada del ferrocarril fue el gran motor que impulsó el crecimiento de San Rafael durante el siglo XX, y luego llega a la parte triste de la historia: «San Rafael dejó de crecer desde que llegó el último tren«, nos dijo. (Claro que se refiere al crecimiento industrial y no poblacional).

Tras habernos contado la historia de los ferrocarriles argentinos y habiendo compartido con nosotros su opinión al respecto, nos invitó a mirar el cuadro del General San Martín que decoraba la sala. Luego de aquella pausa, continuó hablándonos de la historia de las fotos y artefactos que se exponían en esa sala del museo ferroviario de San Rafael.

Satisfechos con la breve recorrida al museo ferroviario de San Rafael, nos despedimos de la señora coincidiendo en nuestro deseo de que los trenes vuelvan a recorrer todas las provincias argentinas en un futuro no muy lejano.

Afortunadamente, en 2018 se anunció el plan de recuperación de vías. Esperemos que a esas palabras no se las lleve el viento y toda Argentina vuelva a ver rodar los trenes.

 

Fuente: Espiritu Viajero, por Gonzalo Vignoni

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