A menos de diez kilómetros de la Ciudad de Mendoza está la Reserva Natural de Divisadero Largo. Se trata de uno de esos paseos que vale la pena redescubrir.

 

Entre sus atractivos cuenta con un pequeño salto de agua y formaciones vinculadas a Cacheuta y Potrerillos.

La Reserva Natural Divisadero Largo es un área protegida por la Dirección de Recursos Naturales que suele recibir cuantiosas visitas de estudiantes de nivel primario.

Su riqueza histórica convierte a esta reserva en un centro educativo de alto nivel. Al recorrerla se puede aprender sobre geología, paleontología, arqueología y antropología. Antiguamente visitada por huarpes, hace casi un siglo atrás se transformó en la fuente de energía de la antigua Ciudad de Mendoza. Sus yacimientos alimentaban a las minas de carbón que se dedicaban a procesar los recursos para obtener gas.

Divisadero Largo es un sitio de privilegio para apreciar un compendio de más de 200 millones de años expuestos a la vista del visitante, ideal para comprender la secuencia de períodos geológicos. También esta reserva cuenta con hallazgos paleontológicos, vestigios de asentamientos humanos primitivos y restos de una explotación minera ligada a la historia de la Mendoza de antaño”.

Por los senderos dispuestos para el público se pueden ver distintos afloramientos rocosos que nos llevan a descubrir los misterios de las profundidades de la Tierra, así como conocer y disfrutar del típico paisaje del piedemonte mendocino.

 

Principales valores de conservación

Área representativa de la región precordillerana de la provincia, desde donde se disfruta una vista panorámica de la Ciudad de Mendoza en contacto con la naturaleza. Divisadero es un sitio de privilegio para apreciar un compendio de más de 200 millones de años expuestos a la vista del visitante, ideal para comprender la secuencia de períodos geológicos. También esta reserva cuenta con hallazgos paleontológicos, vestigios de asentamientos humanos primitivos y restos de una explotación minera ligada a la historia de la Mendoza de antaño. Todo ello la convierten en un aula a cielo abierto.

 

Antropología: El pasado del presente

Los primeros humanos que ocuparon el terreno que actualmente pertenece a esta reserva y sus alrededores, lo hicieron hace 3.000 años atrás, desde la Prehistoria. La evidencia del pasado sobre estos antiguos pobladores, se hace presente en la zona de Colonia Papagayos -único sitio en el que se recuperaron restos huarpes-, donde se encontraron trozos de cerámica tipo Viluco de hace 400 años. Probablemente allí existió una población establecida en relación a la disponibilidad de agua del arroyo. Cada una de estas comunidades, se presume, tenía tareas específicas y contaba con pocos integrantes. De esta forma, las mismas podían movilizarse en torno a un campamento central que, de todos modos no se asentaba en el mismo lugar durante todo el año, sino que se regían estacionalmente.

La actividad socio-económica de estos grupos cazadores-recolectores, estaba orientada a la explotación de los recursos naturales, específicamente la caza de guanacos y ñandúes y el uso de algarrobo y chañar. Precisamente utilizaban el cerro Divisadero Largo, que da nombre a la reserva, para avistar animales a gran distancia, ya que este punto se encuentra a 1206 m y permite la vista panorámica de la planicie donde actualmente se ubica la ciudad de Mendoza. Las herramientas y armas de caza con que contaban, eran laboriosamente talladas en las rocas -principalmente silíceas- que encontraban disponibles en este ambiente de piedemonte e incluso en la precordillera.

 

Senderismo/Trekking

Divisadero Largo ofrece a los visitantes una amplia gama de alternativas en senderismo. Desde una caminata accesible para toda la familia –a la manera de un paseo ambiental- hasta un circuito de trekking largo de cierto grado de dificultad.

 

Se trata de un paseo que demanda no más de tres horas y media y cuya versión más corta se puede finalizar en tan solo noventa minutos. Ubicado a escasos ocho kilómetros de la ciudad, por la Ruta Provincial 99, a media cuadra del paredón del dique Papagayos, la reserva es promocionada por el Gobierno provincial como un parque de senderismo accesible y rico en atractivos de toda índole. 

 

Duración de los trekking

  • Paseo Ambiental: 30 minutos.
  • Circuito Corto: de 1 a 2 hs.
  • Circuito Medio: de 2 a 3 hs.
  • Circuito Largo: de 3 a 5 hs.

 

Acceso

A 8 km al norte de la Ciudad de Mendoza por la Ruta Provincial 99 -Circuito Papagayos-, a 50 m del paredón del dique Papagayos, desvío hacia el Oeste por huella interna hasta la seccional de guardaparques (a 700 m).

Temporada: Todo el año.

Se recomienda ir con guía habilitado.

 

Fuente: Mdzol y Mgter. Horacio Chiavazza

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