Un informe de la ASTA reafirma que los millennials encabezan un retorno a las agencias y que están satisfechos por el servicio. Al mismo tiempo, hay un sector de consumidores del mercado a los que les cuesta identificar el beneficio de utilizar un intermediario.

Pero el último informe de la Asociación Americana de Agencias de Viajes y Turismo (ASTA, por sus siglas en inglés) también revela que coexisten dos percepciones muy marcadas y contradictorias. Por un lado, la opinión abrumadoramente favorable del 80% de quienes utilizaron una agencia sobre el valor del servicio recibido. Lo cual es un buen dato, sumado al hecho de que son los millennials (jóvenes entre 18 y 35 años) quienes encabezan el retorno a la intermediación.

Por el otro, el estudio muestra que se ha ido acumulando un número muy grande de personas que no usaron y ni siquiera tienen idea de qué les podría aportar un agente de viajes.

AGRADECIDOS.

El estudio de la ASTA incluyó más de 1.500 encuestas a estadounidenses de entre 25 y 70 años, así como seis focusgroups. “En rasgos generales se nota una ligera pausa en el aumento del uso de agencias de viajes”, señaló Zane Kerby, presidente y CEO de el asta, durante la conferencia de prensa en la que se presentó el estudio.

Los millennials no son sólo la generación que más utiliza a las agencias de viajes, sino también es la que más confortable se siente haciéndolo (el 43% dijo estar “muy satisfecho”). De hecho, sobre el universo de personas que en los últimos cinco años usaron los servicios de intermediación turística, el 85% dijo estar conforme con la experiencia.

“Los millennials están utilizando agentes de viajes más que cualquier otra generación”, explicó Kerby, quien continuó: “Están buscando la experiencia total del viaje, diciéndonos ‘no estoy aquí para reservar mi boleto de avión o mi hotel. Ayudame a encontrar las cosas correctas que hacer en el destino’”.

NI REGISTRO.

Paralelamente, sorprende que un 42% de los consultados no tenga una opinión formada sobre los agentes de viajes, lo cual –básicamente- responde que en la última década no los ha utilizado. Llegar a ese público es el desafío que se planteó la ASTA y para lo cual recurrieron al formato de focus groups. “Aprendés cosas diferentes de la gente cuando los mirás a los ojos”, explicó Kerby, quien opinó que el reto está en trabajar para insertarse en el proceso de planificación de viajes.

“Nadie va a dejar de hacer clics. Sin embargo, los agentes de viajes pueden trabajar con un cliente para mostrar el valor que pueden aportar”, completó el directivo.

De acuerdo al estudio, casi la mitad de los consultados está “muy seguro” de que pueden obtener el mejor precio para sus vacaciones sin ayuda, fundamentalmente la reserva de hoteles y aéreos.

No casualmente, el ahorro de costos y tiempos son los dos factores claves identificados. El 57% de los que nunca recurrieron a una agencia dijo que sería más probable hacerlo después de que les demuestren que al hacerlo se podrían ahorrar US$ 300 por persona por viaje.

Fuente: 13/05/2017