Con las nevadas de los últimos 10 días los centros de esquí empezaron a recibir buenos niveles de demanda y los operadores retomaron una venta que venía contenida por las postergaciones en los lanzamientos de temporada de nieve. La mejor parte se la llevaron Chile y Las Leñas. El segmento es una isla frente a otros que están sufriendo la retracción de la demanda.

La nieve caída en los últimos 10 días en la mayoría de los centros de esquí de la Patagonia y Mendoza llegó justo a tiempo para evitar que los empresarios se resignaran a colgar el cartel de “temporada olvidable”. Las cuatro semanas de ansiedad por las sucesivas postergaciones en las aperturas de las pistas ante la falta de precipitaciones empezó a aplacarse con niveles de ventas calificados como “buenos” para el receso invernal y expectativas aún mejores para agosto y septiembre.

MEDIO LLENO.

La falta de nieve desde junio había congelado el ánimo de los operadores, que –pese a las jugosas promociones e incentivos que habían lanzado– vieron aquietarse un ritmo más que aceptable de reservas. Un espíritu que venía muy alto, si se compara con la preocupación que aqueja desde diciembre a los mayoristas de otros segmentos. “La preventa empezó muy temprano y fue muy buena. Duró hasta principios de junio, cuando se esperaban las primeras nevadas y no llegaron, lo cual retrasó la temporada. Hace 10 días no había nieve en todo el país, con lo cual no existía siquiera la posibilidad de redistribuir pasajeros”, recordó Carlos Languiller, socio gerente de Station Travel.

Efectivamente, la sequía había pegado a todos por igual, desde Cerro Castor, pasando por Catedral y hasta Chapelco. Sólo Las Leñas pudo abrir parcialmente las pistas antes de promediar julio y por eso –junto con los centros invernales de Chile– fueron los dos tributarios de los incrementos en las ventas. “Si bien es cierto que hubo problemas por falta de nieve en varios centros locales, la demanda a Las Leñas creció un 50% y hacia Chile ya vendimos un 30% más que en toda la temporada pasada”, graficó Marcelo Bottino, presidente de OTE.

En la misma línea, Matías de Vito, director de Chic Travel, dijo que fue llamativo el desempeño de los centros de esquí chilenos: “Con la falta de nieve la demanda se quedó a la expectativa y Chile repuntó mucho. Nosotros, por ejemplo, duplicamos la cantidad de gente que se animó a ir a Valle Nevado. Y a Las Leñas también le fue muy bien. Donde se notó el retraso fue en los centros donde recién cayeron nevadas la semana pasada”.

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BENDITAS NEVADAS, BENDITO ABC1.

Por suerte para los destinos locales la situación se empezó a emparejar en los últimos 10 días y al cierre de esta edición en lugares como Bariloche se festejaba la primera nevada fuerte en la ciudad.

“Llegó tarde, es verdad. A niveles oficiales se habla de una ocupación del 70%, cuando para las semanas de vacaciones suele estar al 90%. Pero no está mal teniendo en cuenta cómo está hoy la situación en el país y particularmente en el sector. Claramente no es la mejor temporada, pero se creía que iba a ser mucho peor”, señaló Gastón Burlon, presidente de la Asociación de Agencias de Viaje y Turismo Bariloche (Faevyt Bariloche). La ciudad convive todavía con el recuerdo de loschárter que llegaban de Brasil, del cual poco a poco comienza a olvidarse: “Brasil, que es nuestro principal cliente, está peor que nosotros. Este año no vino ni un solo chárter. Con lo cual, no pensábamos que fuera a venir tanta gente como la que finalmente vino. Por eso, pese a todo, estamos contentos”, agregó el empresario.

En el caso de los operadores de turismo la sensación es que el retraso climatológico les restó cuatro semanas de temporada, que así y todo es de buena para arriba. “Ahora de a poco se está recomponiendo la demanda, que de todos modos es buena y se sostuvo”, opinó Languiller, quien consideró: “Seguramente deberíamos tener muchos más pasajeros, pero fue una cuestión climatológica, no se le puede echar la culpa a nadie. Además, las expectativas para agosto y septiembre son muy buenas”.

Por qué con el otro clima en contra (el económico) el esquí ha salido indemne del trance. “Es un segmento particular. Si hay nieve, se viaja. Por eso, una vez que empezaron a funcionar a pleno, la gente se envalentonó. En Las Leñas la semana pasada tuvimos un lleno total y las perspectivas son muy buenas”, explicó Alejandra Tabernero, ejecutiva de Ventas de Maxisol.

“El público de esquí es una isla”, definió el presidente de OTE, quien lo graficó con el dato de que por ejemplo para la próxima temporada de esquí en Estados Unidos las ventas ya están un 35% arriba que el año pasado (y eso que Argentina ya es el 3° mercado internacional más importante para Aspen).

MEJORAN LAS EXPECTATIVAS.

“Hoy podemos decir que en líneas generales la temporada es muy buena. Y las expectativas de cara a agosto y septiembre son aún mejores, con un incremento del 30% en los pedidos de cotización respecto al año pasado”, agregó Marcelo Bottino.

Aunque con matices en los números, ése es el sentimiento de todos los operadores consultados. “El esquiador sale en agosto y septiembre y eso garantiza mucho más la temporada”, concluyó Languiller.

Fuente: Ladevi
29/07/2016

 

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