Chivitos malargüinos

Alimentados con los pastos naturales de alta montaña, son el símbolo gastronómico del departamento mendocino con mayor superficie.

Para muchos, Malargüe (lugar de corrales, en mapuche) es el lugar donde se encuentra ubicado el complejo de Las Leñas. Pero el centro de esquí es sólo una de las atracciones del departamento más grande de Mendoza.

En Malargüe sin duda hay mucho para ver: los Castillos de Pincheira, las lagunas de la Niña Encantada y de Llancanelo; la Caverna de las Brujas; La Payunia y sus volcanes; Manqui Malal y sus extraños fósiles marinos; el Observatorio Pierre Auger, que estudia el origen de los rayos cósmicos. Y su gastronomía, claro.

Los chivitos son la razón de ser de Malargüe. La forma de crianza incluye el arreo de la veranada, momento del año en que el criancero o puestero emigra temporalmente con su ganado a la alta montaña, donde están las mejores pasturas naturales. Y a ello hay que agregar otras hierbas salvajes, como el tomillo y la jarilla. El resultado es una carne deliciosa producto de la cría sin el agregado de balanceados. Además, el departamento posee uno de los escasos frigoríficos de ganado menor que existen en el país. La zona también es libre de virus y una de las cuatro en las que se cultiva papa semilla en nuestro territorio. También se caracteriza por sus truchas. De hecho, el municipio local creó una Ruta del chivito y de la trucha.

Si lo que le interesa es probar estas delicias malargüinas (a lo que debe sumarse el dulce de papa como postre), las opciones son numerosas. En la entrada al pueblo desde el norte, el Hotel Río Grande alberga al restaurante El Nido del Jabalí. A pasos, se encuentra La Cima, un lugar nuevo que abrieron ex trabajadores de Las Leñas. Una visita a los Castillos de Pincheira parece inevitable. Allí, Ramón Cara prepara uno de los mejores chivitos de la zona. También se pueden probar los de Manqui Malal y El Bodegón de María.

Y en materia de truchas, el Criadero Cuyam-Có es una fija; hay un menú muy accesible y donde uno mismo puede pescar su próxima comida.

Desde Mendoza o San Rafael hay servicio de ómnibus hasta Malargüe. En auto, hay que recorrer 187 kilómetros de camino recto desde San Rafael o 325 desde la capital mendocina. El pueblo tiene aeropuerto para vuelos chárter.

 

Fuente: La Nación, por Juan Carlos Fola

 

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