Cerca de la naturaleza y a poco de la ciudad, algunas propuestas para sacarle el jugo a los días de calor. Deportes acuáticos, divertidos paseos, pileta, tragos y comida en ambientes distendidos.

Ubicado a 60 kilómetros de la capital mendocina, Potrerillos está lo suficientemente cerca como para poder ir a pasar el día y lo suficientemente lejos como para desconectar con la ciudad y sumergirse en su entorno natural de cerros.

Aunque cuando se trata de visitar este paraje de montaña no todo es sentarse a orillas del dique mate o asado de por medio. Potrerillos suma actividades acuáticas, terrestres, propuestas gastronómicas y un divertido relax.

1. Paseo en Vela. Con vientos que oscilan entre los ocho y los quince nudos, el dique de Potrerillos es perfecto para la navegación a vela, son aproximadamente 1.300 hectáreas las que  conforman este atractivo espejo de agua y garantizan un agradable paseo regido por la velocidad del aire. Pero no es necesario tener un velero ni nociones de navegación para poder disfrutar de un recorrido acuático.

Hay empresas dedicadas a esta actividad, que ofrecen diferentes itinerarios que se ajustan a todo tipo de navegante.  Desde salidas cortas donde poder aprender algunas nociones y maniobras básicas de la propulsión a vela hasta diferentes paseos temáticos que incluyen un aperitivo con Delicatessen y vinos regionales. También la posibilidad de practicar pesca con mosca, navegar en la noche o al atardecer.

Siempre acompañados por los atractivos cerros que rodean al dique y la posibilidad de hacer avistamiento de la avifauna local.

2. Relax en La Sandía. Ubicado en la Villa de Potrerillos este parador como anuncia el cartel pintado a mano que da la bienvenida, garantiza un divertido día de descanso. Para Rocío, la emprendedora detrás de este proyecto y amante del aire libre, la idea inicial era afincarse en Potrerillos  y ofrecer algo diferente no sólo a los visitantes sino también a los lugareños. Poco a poco y a pulmón, el emprendimiento fue tomando forma, sumó una socia, Laura, y hoy este bar se ha convertido en un clásico del verano mendocino.  

Y es que, la fórmula que desde hace tres temporadas repiten sus simpáticas anfitrionas es perfecta para un público joven: pileta, refrescantes tragos, buena música y unas excelentes vistas de la montaña y al dique. Pero la propuesta de La Sandía no termina aquí e invita a degustar alguna de sus variedades de pizzas, hamburguesas, sandwich, tartas- dulces y saladas-, licuados y, por supuesto, la especialidad de la casa, el mojito de sandía. Aquí los baños de sol se alternan con partidos de ping pong y el que, ya es un imperdible de los domingos por la tarde, bandas en vivo.

3. Aventura en el río. Quienes busquen actividades con más adrenalina el rafting es una excelente opción, en especial, durante el verano cuando el deshielo de la nieve de las altas cumbres aumenta el caudal del río Mendoza que puede enseñar en todo su esplendor sus rápidos conocidos a nivel mundial. Varias empresas ofrecen travesías de medio día – se recorren 12 kilómetros- o día completo –trayecto de 30 kilómetros-. 

Los trayectos se adaptan al nivel del grupo lo que hace que la actividad sea apta para principiantes, familias –se aceptan niños mayores de 5 años- y aventureros. Una vez arriba del gomón se alternan trayectos tranquilos para poder apreciar el entorno natural con rápidos que inyectan  emoción al paseo.

4. Emoción sobre ruedas. Los reacios al agua no tienen por qué resignar su cuota de adrenalina. Un paseo en cuatriciclo puede ser una divertida manera de explorar la precordillera mendocina y obtener unas postales únicas de su belleza en toda su magnificencia. En Potrerillos se ofrecen cuatriciclos para diferentes itinerarios que no requieren experiencia previa y son aptos tanto para chicos como adultos.

La duración de los recorridos va desde una hasta cuatro horas, siempre acompañados por un guía experto y la seguridad –casco, guantes, traje impermeable- que exige la actividad.

5. Kayak en el dique. Cuando de turismo se trata, el espejo de agua no sólo es una postal que se llevan consigo todos los viajeros que visitan nuestra provincia sino también el escenario perfecto para realizar deportes acuáticos y el verano la temporada ideal para zambullirse en ellos. En este punto el kayak es una divertida actividad; se ofrece trayectos en kayak de travesía con diferentes itinerarios que se adaptan al estado físico de los participantes.

Desde recorridos de tres horas hasta una excursión de día completo y, además, la posibilidad de itinerarios personalizados. Siempre con guías especializados

Bonus track. La Escondida es un acogedor restaurante de montaña, ideal para pasar un momento en familia o distenderse entre amigos. Con especialidad en carnes como costillar a la llama o lomo a la pimienta, el menú también ofrece opciones vegetarianas como pastas. Perfecto para recuperar energías después de un día de actividad física o para un almuerzo relajado en medio de los cerros.

Un día en la montaña, frente al lago de Potrerillos, aventura a full, actividades y descanso, te interesa? Nosotros tenemos el programa ideal…

Fuente: Los Andes, Josefina Cornejo Stewart

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