Ruta 82 a Cacheuta, montaña mendocina

Hace algunos años, Cacheuta era parte del recorrido obligado para cruzar a Chile o llegar a Potrerillos y todas sus villas cordilleranas.

Después de la creación del dique y la impronta que se le dio a nuestra cordillera, Cacheuta parecía quedar olvidada, rezagada del ímpetu turístico que recibió la Ruta 7, relegada solo a las aguas termales que algunos recordaban por estos lares y a ese viejo puente colgante que tantas veces fue postal de la montaña mendocina. Sin embargo, en silencio y sin demasiada promoción la Ruta provincial 82 fue dando su propio vuelco y potenciando el encanto natural con servicios alternativos. El increíble paisaje de alta montaña, con curvas y contracurvas que juegan con las vertientes fue escondiendo rincones donde surge la aventura extrema y la bohemia bien entendida.

El camino hacia Cacheuta tiene su paso obligado por Blanco Encalada, en que las bajadas al río se popularizaron con opciones gratuitas y pagas que aspiran al proyecto propuesto por las municipalidades de Luján de Cuyo y Las Heras, el cual intenta desarrollar un balneario público a fin de reglamentar el paseo. Mientras, surgen una importante cantidad de restaurantes, bodegones, cabañas, hospedajes y salones de té con fábrica de alfajores inclusive que conviven con empresas de rafting y campings inmersos en empinadas montañas. Llegando al final, donde el camino se hace un cul de sac, aparece el viejo Cacheuta.

Este pueblo de montaña ha sabido reivindicarse y convertirse en un sitio con identidad joven que alberga bares, boliches nocturnos, restaurantes con concepto y cientos de artesanos que se encuentran a sus anchas.

Pequeñas callecitas van metiéndose en el poblado, algunas ni siquiera permiten el ancho de los autos por lo que solo se puede recorrer caminando. La estación de tren se mantiene impoluta con flora crecida que la hace aun más pintoresca mientras los locales usan durmientes y rieles a modo de decoración. La música es una gran protagonista de este lugar, un spa tipo under permite disfrutar de una tarde de masajes distendidos mientras el reggae se hace propio. Siguiendo la callejuela casi enfrentada a la estación detrás de una antigua puerta de correos aparece Rock N Rieles, un restó de alto vuelo con una estética perfectamente combinada entre el rock y la historia ferroviaria de Cacheuta. Noches de bandas roqueras y tragos que también contagian a uno de los bares más famosos de Mendoza ubicado del otro lado del puente colgante llamado “Giramundo”. Con conciencia de reciclaje esta taberna de montaña conquista a público de todas las edades en un ambiente distendido y festivo. Por supuesto que no faltaría la foto en el histórico y característico atractivo de Cacheuta, el puente colgante, que permite descubrir un imponente paisaje y practicar deportes extremos como Bungy Jumping y Puenting.

Aguas termales. Su nombre viene de una antigua leyenda que reza sobre un cacique llamado Cacheuta reunió tesoros para liberar a Atahualpa, señor Inca, que había sido capturado por el enemigo, en el momento del enfrentamiento Cacheuta esconde el tesoro pero es vencido. Sus enemigos comienzan su búsqueda y en ese momento grande chorros de agua caliente surgen de la tierra. El fenómeno fue atribuido al espíritu del cacique. Desde entonces se conocen las grandes virtudes terapéuticas de estas aguas cálidas, convirtiéndose en un centro termal de fama mundial. La relajación y los beneficios medicinales de estas aguas pueden vivirse tanto en hoteles con los lujos cinco estrellas o en el Parque de Aguas Termales que justamente es la espalda del pequeño pueblo que se ha conformado en Cacheuta. Una cómoda piscina semicubierta, otra acondicionada con burbujas con una temperatura promedio de 30º y duchas masajeadoras, que actúan sobre el cuerpo como masajes, produciendo un efecto relajante, son lagunas de las maravillas que ofrece este parque con espacios para picnic.

Viví la experiencia Cacheuta: relax y paisaje, gastronomía y Spa; tenemos varias propuestas para hacerte, inclusive antes de llegar a Cacheuta podés conocer una bodega y degustar vinos mendocinos, dos en uno: Agua y Vino…

Fuente: Blogrevista de Carla Luna