Atractivos de la ruta del Vino

Atractivos de la ruta del Vino

La mejor manera de recorrer una región vinícola es en autobús, sin necesidad de coger el coche tras las catas. La escritora Elisabeth G. Iborra, nuestra experta en viajar sola, ha probado esta ruta vitivinícola que permite visitar 27 bodegas en 6 días en la región argentina de Mendoza.

El vino está de moda en todo el mundo y especialmente en Argentina, que incluso ha conseguido su Día Internacional del Malbec, su uva estrella, aunque tienen muchísimas otras variedades como la bonarda, la cabernet franc o la tannat, en tinto; y la torrontés en blanco, que regala exquisitas producciones en todas las regiones del norte al sur del país, no solamente en la región vinicultora por excelencia, Mendoza.

Pero hay que matizar que el vino no está de moda precisamente porque haya aumentado su consumo, pues ha descendido de 88’4 litros por persona en 1977 a 19’5 en 2018, según el Observatorio Vitivinícola Argentino. Es más, nos cuenta Gastón Ré, un reputado sommelier y asesor de instituciones y bodegas en el sector del vino, que se ha pasado de 5.000 bodegas a 1.000 y se han arrancado más de 100.000 hectáreas de viñedo. Sin embargo, con las 1.000 bodegas y las 210.000 hectáreas de viñedos, Argentina es el octavo país productor a nivel mundial.

¿Por qué entonces afirmo, sin miedo a equivocarme, que el vino está de moda? Pues porque desde la primera década del siglo XX se ha ido cambiando cantidad por calidad, se consume de otra manera y genera interés para otro tipo de públicos. Antes lo tomaban principalmente los hombres. En cambio ahora se reserva para momentos más exquisitos, en lugares especiales y tanto para socializar en torno a una mesa como para relajarse en el propio hogar en una especie de ritual relajante.

Cada vez son más las mujeres que se reúnen en vinerías con su botella de vino o de cava, con ese toque de glamour y complicidad que aporta una copa en la mano.

Cuento todo esto para introduciros en un recorrido único en el mundo por las distintas zonas viticultoras de la provincia de Mendoza, en el interior argentino. Lo primero que hay que hacer es comprar el billete para una semana de lunes a lunes, con una low cost como Flybondi, que te deja en Mendoza capital en menos de dos horas desde Buenos Aires. Y, acto seguido, reservar todas las rutas del Bus Vitivinícola, de martes a domingo, porque es la manera más inteligente de recorrer cuatro bodegas por día, desde el Camino del Río hasta el hermoso Valle del Uco, probando unos tres vinos por bodega y almorzando en las más bonitas sin tener que conducir. Voy a poneros una breve reseña de cada una destacando lo que más las diferencia entre sí. Servíos un vinito, que os va a apetecer.

 

Camino del Vino El Río (martes)

Nuestra primera parada con el bus Vitivinícola es en la Bodega Ruca Malen (en mapuche quiere decir “en la casa de la joven”) y nos reciben ya a las diez de la mañana con un espumante. Tras enseñarnos la bodega, nos dan a probar sus tres líneas. El chardonnay de ‘Terroir Series’ pasado por barrica está tremendo, el malbec de la línea joven, sin alardes… y el cabernet sauvignon ‘Kinien 2014’ es Premium de veras.

Con cuatro copas de vino bien servidas en el cuerpo, a las 11.30 h llegamos a la Bodega Cruzat. Sus espumantes, que son el equivalente a nuestro cava o al champán (no a los vinos de aguja), son finos, acarician el paladar, y la degustación es muy original, te enseñan a identificar los aromas oliendo esencias y te explican los maridajes perfectos con el ‘Nature’ de la línea Cuvée, el semi seco de la ‘Premier’ y los delicados rosados.

Para empezar a empapar, vamos a vivir la experiencia Bodega Renacer Food&Wine con una panorámica delante del restaurante que recuerda a la Toscana por su laguito y su torre. La chef  suele coordinarse con el sommelier para elaborar sus recetas y, dándole la vuelta al producto autóctono, se “curra” un genial bao de mollejas y un ojo de bife que maridan estupendamente con su chardonnay, su sauvignon franc y el malbec reserva. Como postre, el vino pasificado ‘Milamores’, un mezcla de uvas autóctonas.

Para culminar bien la Ruta del Río, vamos a la Bodega Norton, mítica desde 1895. Cuenta la guía que en este año “Juana y Edmund James Palmer Norton empezaron a vinificar, a elaborar vino en el garaje de su casa. Tiempo después construyeron la bodega y viajaron a Francia a estudiar sobre la elaboración del vino y trajeron de allá las primeras cepas de Malbec”, haciéndole un favor a la humanidad, como podréis comprobar en el ‘Festival ALMAlbec‘ que se celebra cada año en abril en Mendoza y, desde 2019, en el resto del país. Sus líneas de alta gama apenas las exportan, pero son deliciosas, jugosas, potentes, con un T-bone debajo si es posible. Cada botella es una joya, como las de Swarovski, su actual propietario.

 

Camino del Vino Luján Sur (miércoles)

El segundo día vamos a la Bodega Susana Balbo Wines, la primera enóloga que se hizo un nombre en Argentina y ahora es la más respetada, con razón, lo juro. Exquisito el ‘Expresivo’, golosísimos el ‘Crios Torrontés’ blanco y el Rosé, y muy elegante su ‘Signature Malbec’. Si puedes, quédate a comer su menú de 5 pasos maridado con su vinazos porque vas a gozar de la paz de su restaurante.

La Bodega Zolo-Matiz es curiosa porque te da a probar los vinos del tanque y de la barrica directamente y desmitifica mucho la ampulosidad del sector del vino.

La bodega Terrazas de los Andes es otra de las grandes, se nota la inversión de Moët&Chandon y del grupo Luis Vuitton, los vinos son intachables… pero a lo que no puedes renunciar a comprar es su vendimia tardía ‘Petit Manseng de Single Vineyard’, fácil de transportar en la maleta.

 

Camino del Vino Maipú (jueves)

El jueves rompemos el ayuno en la premiadísima Bodega Trivento, donde aúnan arte pictórico y escultórico con vinos de la enóloga Victoria Prandina, como el chardonnay pasado por barrica de la línea Golden Reserve, la misma del malbec 2016, que es perfecto hasta por copa, sin comer, contemplando el viñedo y su lago. El cabernet sauvignon también es “excelente para maridar con chocolate amargo o queso pepato con granos de pimienta negra, porque se ensalzan mutuamente”, según la guía Julieta Ortiz.

Para que no todo sea beber, el bus visita también la pequeña fábrica Frutta Roja Gourmet-Conservas sin conservantes, donde las empleadas elaboran las conservas de las mejores frutas, verduras, hortalizas y legumbres de su propia huerta con recetas de lo más gourmet.

Con eso en el estómago, caen bien unos vinos en la Bodega Tempus Alba, de esas familiares que transmiten su know how de generación en generación. Su bagaje en este caso es increíble porque el fundador experimentó con las cepas in vitro hasta hallar la genética más agradecida y el resultado es muy peculiar, nada que ver con las grandes, ni falta que le hace.

Prepárate psicológicamente para el menú degustación del Espacio Trapiche, una finca bellísima cuya bodega, del siglo XIX, tenía hasta estación de tren propia para transportar sus vinos, que son excepcionales desde la línea Fond de Cave hasta el Gran Medalla. Todo lo que se come en su restaurante está criado ahí, en su huerta, sus viñedos y sus pastos; la verdura, las vacas, los olivos que dan su aceite, la levadura de sus panes caseros… Y su elaboración está diseñada conjuntamente entre el chef Lucas Bustos y su primer enólogo Daniel Pi para sacarle el mayor partido a cada sabor.

 

El Camino del Vino Luján Sur (viernes)

El viernes desayunamos en Chandon, donde cuentan la historia de los descubrimientos casuales del monje Don Perignon y la Veuve Clicquot, gracias a los cuales hoy disfrutamos de champagne como el ‘Baron B cuvée millésime brut Rosé 2015’ o el ‘Sélection du Chef de Cave’, que sólo se puede degustar en esta bodega de Agrelo, en Luján de Cuyo.

A continuación, aconsejo encarecidamente apostar por la visita, degustación y almuerzo en Bodega Casarena porque vais a disfrutar de su espectacular paisaje con el Cerro del Plata de fondo y hasta el volcán Tupungato (‘balcón con estrellas’ en el idioma de los Huarpes). El maitre y sommelier anuncia el ascenso al firmamento: “realizamos un menú premium con el cual el chef Lucas Bustos y Pablo Ceverino, ingeniero agrónomo y enólogo de la bodega, han combinado el mejor vino de cada viñedo: finca Lauren, finca Naoki, finca Jamilla y finca Owen, todas ellas en Luján de Cuyo. Estos vinos son todos de la línea Single Vineyard y vamos a probar tres Malbec del año 2014, 2015 y 2016. Dejamos para el filet mignon un cabernet sauvignon de la finca Owen, la más antigua de Casarena, plantada en 1930; y para el postre, el vendimia tardía tinto”. En la sala de degustación veréis los diferentes terroir donde se agarra cada cepa con las consiguientes consecuencias para el sabor… y os animo a comprar las botellas de ‘Lauren’s vineyard cabernet franc’ y del sensacional ‘Mythic de chardonnay con viognier’.

 

Camino del Vino El Sol (sábado)

El autobús inicia el sábado la ruta en una de las bodegas más artísticas y bellas de Mendoza, y mira que es difícil hacer un ránking. La Bodega Casa Vigil-El Enemigo destaca desde su filosofía, que se basa en que nuestro peor enemigo es uno mismo; pasando por su entrada al infierno, repleta de obras de artistas mendocinos, hasta llegar al paraíso, que son sus vinos: el chardonnay es uno de los 100 mejores blancos del mundo, 98 puntos le da James Suckling, y los cabernet franc y bonarda están sabrosísimos. El asado que hacen allá al lado de los viñedos huele a tentación pura… Pero lo tenemos incluido en el menú de la Bodega boutique A16, donde le ponen música clásica y hasta les ha cantado la soprano Verónica Cangemia a las cepas, con óptimos resultados. Si queréis, podéis comprar una hilera de viñedo por 10.000 € anuales, ir a vendimiar con los colegas y ventilaros un asado a la llama con vuestro propio vino.

Es muy recomendable la Experiencia Malbec en Bodega Tierras Altas porque los herederos de la familia Arizu, con Freddy Vargas en cabeza, han logrado aportar frescura a su saber hacer bajando su explicación al terreno de los comunes mortales que más que nada deseamos aprender desde la práctica y la experimentación, disfrutando de la enogastronomía. Su botella de ‘Juanita’, edición especial y limitada, que no te la quite nadie.

 

Camino del Valle de Uco (domingo)

Si has sobrevivido hasta este sexto día, emprenderás el viaje más largo en autobús hacia el fructífero y preciado Valle del Uco, con sus paisajes escandalosos, a la falda de los Andes, y sus bodegas de diseño. Empezamos por Bodega Petrini, bodega-boutique recientemente inaugurada como resort de lujo con piscina incluida que está elaborando unos vinos muy particulares respetando el terroir, que bebe del río, para que sobresalga la mineralidad de su malbec, su tannat y otras uvas como la angelota o la cabernet franc. Quédate a comer en ese marco incomparable.

La Bodega Andeluna también tiene unas bellas vistas y el guía explica muy bien, recomendando los maridajes de cada vino, dándolo a probar de los tanques y comparándolo con la evolución en botella. Muy interesante su línea Pasionado, tanto el cabernet franc como el 4 cepas 2015, vendimia nocturna de Gualtallary.

 

CONSEJOS ETHERIA

  • El Bus Vitivinícola Hop On & Hop Off-Bodegueando cuenta con seis salidas semanales, de martes a domingo, que salen desde los principales hoteles de la ciudad de Mendoza. Cada día se visitan las bodegas de una zona y puedes elegir las que quieres visitar con un sistema de paradas con horarios establecidos. No es necesario reservar la entrada a las bodegas y no incluye las visitas, las degustaciones o los almuerzos en las bodegas.

 

  • Dormir barato y cenar excelente. Para dormir, pisé tan poco el hotel que me sobró con el modesto pero limpio Vecchia Roma, en la zona comercial. A lo más económico, porque el presupuesto mejor gastarlo en vino y en cenar en el Mallman, de la bodega Escorihuela Gastón, del reputadísimo Catena Zapata; en el Azafrán o el Mercadito Friendly&Fresh, ambos en la calle Arístides, que es como Las Ramblas; o en el Anna Bistro, un verdadero oasis citadino.

 

  • Mención especial merece el mítico restaurante Francesco. Es el primigenio de la saga de restaurantes fundada por Teresa Corradini de Barbera, gran especialista en pastas artesanas, como demuestra el Assaggio Francesco y el sorrentino negro relleno de salmón. El Antipasti campestre lleva quesos, mozzarella crocante, ensalada caprese, aceitunas rellenas y berenjena… Y la cava que tienen ahí abajo, ¡qué locura!

 

Fuente: etheriamagazine.com, por Elisabeth G. Iborra