La megadevaluación del peso continúa dándole aire a la recuperación del turismo receptivo, que en marzo creció un 23,8% en cuanto a arribos por vía aérea. De esta manera, consiguió un alza del 23,1% en el primer trimestre, lo que implica casi 158 mil llegadas más que en el mismo período de 2018. Asimismo, la actividad acumula cinco meses seguidos de incremento de dos dígitos.

 

Como venimos mostrando mes a mes, la recuperación del receptivo a partir de la devaluación, como es habitual, se siente primero en los números de los mercados emisores de la región. Pero los números de Brasil, motor tradicional de todas las mejorías, son sorprendentes: en marzo arribaron por vía aérea un 76,3% más que hace un año y la cantidad de llegadas a Ezeiza y Aeroparque en lo que va del año subieron un 43,3% (alcanzando en tres meses la cifra de 167.500 mil visitantes).

Los números de Chile también son impactantes, ya que en ese período incrementó un 37,5% la cantidad de viajeros desembarcados en Argentina por las dos principales terminales.

Con la sola excepción de Paraguay, los números son positivos en cuanto mercado se ponga la lupa. Emisores claves por el nivel de gastos y estadía como Europa y Estados Unidos tuvieron generosos índices de crecimiento. Los provenientes del Viejo Continente fueron en el primer trimestre un 12,6% más que en 2018, mientras que los del país del norte de América y Canadá fueron un 14,3% más. En tanto que los turistas provenientes desde los países hispanoamericanos no limítrofes (México, Colombia y los países andinos) también crecieron un 12,9%%.

Un dato para mirar con atención (el único negativo de la serie) es que la mayor cantidad de arribos internacionales no va de la mano de un aumento en las estadías promedio, que se achicaron un 6,2%. Otro número en rojo, pero lógico en función de la devaluación, es la caída del gasto diario promedio (-21,3%), lo que repercutió en que por más que hubiera más viajeros recorriendo el país, los ingresos en dólares retrocedieran un 11,8% entre enero y marzo.

 

EL EMISIVO NO LEVANTA

Desde junio, cuando la megadevaluación del dólar y la inestabilidad cambiaria empezaron a impactar en las estadísticas oficiales, el emisivo no ha parado de ahondar su crisis. Como consuelo queda pensar que la caída de las salidas de argentinos al exterior cayó en marzo (-15,1%) más de cinco puntos menos que en enero (-20,3%). Con lo cual, la crisis pareciera haber tocado un piso.

De todos modos, los datos del primer trimestre muestran con bastante precisión la magnitud del desplome: respecto al período de 2018 fueron casi 241.000 viajes menos por avión al exterior en apenas 90 días o 2.677 salidas al exterior menos por día.

La debacle es tan grande que ahora ya no alcanza con reconocer que ese desplome se opera sobre números altísimos de crecimiento de los viajes al exterior. Aunque es justo reconocer que así y todo los números del emisivo siguen siendo mejores que los de 2016.

En cuanto a los destinos que se vieron más resentidos en sus salidas desde Ezeiza y Aeroparque, Chile es por lejos el que más argentinos viene perdiendo (-44,8%). Pero las caídas hacia otros países limítrofes no son menos catastróficas: Brasil, -16,7%; Paraguay, -17,9%; y Resto de América casi -23,8%. Los viajes a Europa fueron de lo que menos cayeron (-8,6%), en tanto que hacia Estados Unidos se retrotrajeron un 15,5%.

 

Fuente: Ladevi
22/05/2019

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.