Participaron de una movilización por las calles del Centro. El servicio se vio parcialmente resentido durante la mañana.

 

Taxistas mendocinos se plegaron a un reclamo nacional contra el funcionamiento de plataformas móviles de transporte y otros servicios que carecen de regulación. La actividad se vio parcialmente afectada, debido a que se concentraron en Casa de Gobierno.

Fernando Sáez, titular de Asociación de Propietarios de Taxis de Mendoza (Aprotam), confirmó la adhesión a la medida de fuerza y estimó que unos 600 taxistas harían parte de la movilización, que arrancó pasadas las 9 en Godoy Cruz y Mitre, de Ciudad.

Como en otras oportunidades, el reclamo apuntó contra la Ley de Movilidad, que brindó un marco legal para el funcionamiento de plataformas móviles como Uber y Cabify. “Estamos padeciendo un mal, que es la Ley 9.086. Han pasado muchos meses y corre peligro la actividad. Es una guerra de pobres contra pobres”, expresó Sáez en Canal 9 Televida.

El reclamo se repitió en otros puntos del país. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires se registraron cortes en diferentes zonas ya que las organizaciones representativas de peones, trabajadores autónomos y pequeños empresarios del taxi (SPT, ATC, UPAT, SPAT y UPYMRA) se manifestaron en contra de Uber, Cabify y otras plataformas.

Contra los “remises truchos”

Frente al reclamo de taxistas, el titular del Ente de Movilidad Provincial (EMOP), Carlos Matilla, destacó que, si bien resulta muy difícil identificar “remises truchos”, debido a que se pueden confundir con una persona llevando a un amigo o a un familiar, las multas y vehículos secuestrados se han triplicado.

En el año 2015 se retuvieron nueve vehículos por funcionar desde la clandestinidad y se cobraron $ 54.900 de multa. Al año siguiente, la cantidad de secuestros fueron 101 ($ 1.178.400 total anual en multas), en 2017 se incrementaron en 192 ($ 2.846.300) y en 2018 se secuestraron 246 vehículos (multas de $ 4.218.180). Hasta marzo de este año se han secuestrado 32 vehículos entre taxis, remises y automotores que prestaban servicios turísticos, escolares y otros que funcionaban sin las debidas acreditaciones.

En el caso de taxis, Uber, Cabify y otros servicios habilitados, el control es más simple. Se pide que los conductores tengan carnet profesional, los papeles en regla y, en los dos últimos casos, que estén trabajando con las aplicaciones y tributen por los servicios prestados, además de otros controles como la verificación técnica realizada y la desinfección vehicular al día.

“Hemos detectado casos en los que son Uber truchos o clandestinos, y se les secuestra el auto y se les hace la multa”, comentó Matilla.

 

Fuente: Diario Los Andes
16/04/2019

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